Cinco pizzerías en Madrid que te transportan a Italia
Cinco direcciones imprescindibles para entender por qué Madrid se ha convertido en una pequeña Nápoles.
Cinco direcciones imprescindibles para entender por qué Madrid se ha convertido en una pequeña Nápoles.
Seguro que te sorprenden estos platos, bien por desconocimiento de su existencia, bien por venir de otros lugares del planeta Tierra, bien por ser de nueva creación. Servidos en cinco recomendables restaurantes madrileños, algunos los han pergeñado las mentes de maravillosos cocineros que, solo por eso, ya merecen nuestra más...
La cocina tradicional madrileña vive un momento de renovación sin perder sus raíces: bares y restaurantes donde guisos, frituras y recetas de siempre se reinterpretan con criterio y personalidad, del Barrio de Salamanca a Carabanchel y Alcalá de Henares.
Cinco bares y restaurantes de Madrid con nombres tan originales como sus cartas. Propuestas gastronómicas variadas, ambientes con personalidad y direcciones para salir de la rutina y descubrir dónde comer bien en la ciudad ahora mismo.
Cuatro restaurantes de Madrid con personalidades muy distintas y una misma premisa: comer bien siempre es un buen plan. Cocinas viajeras, ambientes cuidados y propuestas que funcionan tanto para una comida especial como para romper la rutina sin complicaciones.
Hasta hace unos años a los restaurantes se iba fundamentalmente a comer. Importaba la calidad del producto, claro, pero no tanto el ambiente, la decoración o los detalles.
Sí, lo reconocemos: somos omnívoros. Y lo somos mucho: nos encanta comer y nos gusta de todo. Y en ese todo se incluyen todos tipo de carnes, producto tan pasional para unos como denostado está por otros.
Queda aún mucho frío por delante. Pero eso en Madrid importa poco: presumimos de un catálogo de restaurantes donde, gracias a sus calientes propuestas culinarias y a sus bien climatizados comedores, es fácil olvidarse de los rigores climáticos.
Porque la escena de ocio y gastronomía en Madrid es incomprensible sin un punto de canalleo, de informalidad y diversión, entendido todo en sus más amplios conceptos. Porque nos encanta comer en grupo, mejor cuanto más grande, prolongando sobremesas y convirtiéndolas en “tiempo para las copas”.