Un edificio de 1905 que fue sede de la Sociedad General Azucarera de España acaba de convertirse en el hotel más ambicioso de Mercer Hoteles. El pasado 20 de abril abrió sus puertas en la calle Ruiz de Alarcón 5, a pasos del Museo del Prado y el Parque de El Retiro, el Mercer Hotel Madrid 5*GL, el tercer gran proyecto de la cadena tras sus establecimientos en Barcelona y Sevilla.
Con 61 habitaciones y suites, gastronomía bajo el sello del chef Eneko Atxa y coctelería firmada por Javier de las Muelas, el hotel aspira a ocupar un lugar propio en el segmento del gran lujo en la capital.
Un edificio catalogado recuperado para el gran lujo
El inmueble fue diseñado por Enrique María Repullés y Vargas, arquitecto de la Casa Real, y reúne en su fachada y espacios interiores el eclecticismo madrileño con influencias neoclásicas y neo-mudéjares, un estilo característico de la arquitectura civil de principios del siglo XX. La rehabilitación ha corrido a cargo de RCCyP Arquitectura en colaboración con la Dirección General de Patrimonio del Estado, con el objetivo de conservar los elementos históricos protegidos mientras se adaptaba el edificio a los estándares actuales del lujo.
El resultado son 61 habitaciones y suites con suelos de madera de roble, carpintería de nogal, baños revestidos en granito Rosavel y molduras decorativas originales que permanecen intactas. Es el establecimiento de mayor capacidad de toda la colección Mercer, cuyos hoteles oscilan entre las 11 y las 61 habitaciones, un tamaño reducido que la cadena mantiene como seña de identidad para garantizar un servicio personalizado.
"El pasado de la Azucarera es el punto de partida que inspira la experiencia Mercer en Madrid", explica Pedro Molina, fundador y CEO de Mercer Hoteles. "Nuestra propuesta se basa en lujo silencioso impulsado por la búsqueda de la belleza y la excelencia. Queremos transmitir al huésped la singularidad de esta ciudad viva y maravillosa."
El interiorismo de Andreu Carulla Studio
El diseño interior ha sido obra de Andreu Carulla Studio, que ha construido una narrativa visual articulada en torno a la memoria industrial del edificio. El estudio parte de la nobleza y honestidad de los materiales artesanos para trenzar atmósferas que combinan la herencia histórica del inmueble con la sofisticación contemporánea propia de la marca. El resultado es un conjunto de espacios donde la calidez personal convive con un criterio estético sostenible y consciente, sin renunciar a la sofisticación que define al grupo.
Mercer Hoteles lleva desde 2005 transformando edificios históricos en hoteles de lujo en España. Su colección incluye el Mercer Barcelona 5*GL Monumento, el Mercer Sevilla 5*GL o el EME Catedral Mercer 5*, todos ellos reconocidos con distinciones como la Llave MICHELIN o el TripAdvisor Travellers' Choice Best of the Best. En cada caso, la filosofía es la misma: poner en valor los elementos arquitectónicos originales e integrar arte exclusivo del pintor Agustí Puig en los espacios comunes.
La Sociedad Gastronomika: Eneko Atxa lleva Azurmendi a Madrid

El restaurante del hotel se llama La Sociedad Gastronomika de Eneko Atxa y lleva la firma del chef vasco galardonado con tres estrellas Michelin y una estrella verde en su restaurante Azurmendi, en Larrabetzu (Vizcaya). Atxa es uno de los cocineros españoles con mayor proyección internacional, reconocido tanto por su técnica como por su compromiso con la sostenibilidad y la responsabilidad social.
Su propuesta en Madrid parte de la estacionalidad y la tradición vasca reinterpretadas bajo una sensibilidad contemporánea. Cada plato se concibe como una experiencia sensorial que integra la memoria gustativa con el trabajo directo de agricultores y pescadores del entorno. Platos como el lomo en tempura sobre jugo de txistorra y pimientos a la brasa o la ostra con aire de mantequilla chimenea y crocante Joselito 5 Jotas ilustran ese equilibrio entre tradición y vanguardia que define su cocina.
El restaurante cuenta con una sala de cocina a la vista para doce comensales y una bodega privatizable con capacidad para dieciséis personas, además de un menú degustación diseñado para trasladar la esencia de Azurmendi al barrio de los Jerónimos. La gastronomía, en palabras del propio chef, es un medio para conectar al comensal con el paisaje, la cultura y las emociones; cada bocado aspira a ser un reflejo de entorno, memoria y belleza.
Dry Martini: la coctelería de Javier de las Muelas
La barra del Mercer Madrid tiene otro nombre de peso. Javier de las Muelas, uno de los referentes mundiales de la coctelería, firma el espacio Dry Martini del hotel, una extensión de su concepto más reconocido a nivel internacional. Su local barcelonés del mismo nombre lleva siete años consecutivos en la lista World's 50 Best Bars, un aval que avanza el nivel de la propuesta madrileña.
De las Muelas comenzó su trayectoria en 1979 con el Gimlet, su primer cocktail bar en Barcelona, y desde entonces ha desarrollado coctelerías en Madrid, San Sebastián y en el extranjero. Su sello combina tradición y elegancia con innovación y creatividad, siempre con productos de calidad como eje. La carta del Dry Martini de Mercer Madrid incluye tanto clásicos como cócteles de autor.
Bienestar: gimnasio 24 horas y spa abierto al público
El hotel completa su oferta con instalaciones de bienestar pensadas tanto para huéspedes como para visitantes externos. El gimnasio de alta gama está disponible las veinticuatro horas y es de uso exclusivo para quienes se alojen en el hotel, con la posibilidad de contratar un entrenador personal. El spa, en cambio, abre sus puertas también al público general e incluye una zona de aguas con sauna, piscina climatizada y jets de hidromasaje, además de cabinas dobles con tratamientos personalizados a cargo de terapeutas cualificados.

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