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Al norte de las comarcas de Guadix y Baza, aislado entre las cumbres de las sierras de Cazorla, Baza y la propia Sierra Nevada, se ubica el desierto de Gorafe, las badlands de Granada, el último desierto secreto de España.  

Plagado de cárcavas, cañones y barrancos, canales y ramblas, cuevas y dólmenes, el desierto de Gorafe es un paisaje multicolor de áspera belleza, un paraíso desabrido de viento y polvo que ofrece espectaculares rutas de senderismo que nos acercan a uno de los espacios naturales más singulares de Andalucía

Desierto de Gorafe, la belleza de lo inhóspito 

el desierto de Gorafe, las badlands de Granada
El desierto de Gorafe, las badlands de Granada. Fuente: Depositphotos

Cuentan que por estas tierras baldías caminaban hace 500.000 años grandes mamíferos como tigres dientes de sable, elefantes o jirafas. Estos animales recorrían una depresión cerrada y rodeada por montañas que había estado sumergida bajo el agua durante cientos de miles de años.  

Con el tiempo, este territorio fue rellenándose de sedimentos en forma de capas de arcillas, yesos, limos y arenas, mientras se abría por el oeste hacia el valle del Guadalquivir, hacia donde comenzaron a confluir los ríos que tallaron este paisaje de cañones, cárcavas y barrancos que se fue secando hasta convertirse en el paraje semidesértico que es hoy en día. 

Para poner en valor este territorio tal y como ha sucedido en otros parajes similares como Tabernas o las Bardenas Reales, la Diputación de Granada con el apoyo de otras instituciones promovieron en 2020 la integración del Geoparque de Granada en la Red Mundial de Geoparques de la Unesco: el desierto de Gorafe es ya uno de los espacios naturales más significativos de este geoparque que cubre en total más de 4700 km2 de las comarcas granadinas de Montes, Huéscar, Baza y la propia Guadix. 

Recorriendo el desierto de Gorafe 

El desierto de Gorafe, las badlands de Granada
El desierto de Gorafe, las badlands de Granada. Fuente: Unsplash

A pie, a caballo, en bicicleta o en 4X4. Tú eliges la forma en la que recorrer este desierto, aunque dadas las características del terreno se aconseja adentrarse en él con guía: las posibilidades de perderse son reales y las condiciones extremas de temperatura y las violentas precipitaciones pueden complicar el itinerario. 

Diversas empresas ofrecen visitas guiadas y rutas en 4X4 o trekking para todos los gustos incluyendo experiencias de varios días que permiten disfrutar de la noche en el desierto. En este sentido, está previsto la puesta en funcionamiento del Parque Estelar de Gorafe para aprovechar sus excelentes cualidades para la observación astronómica.  

Ruta del desierto de Gorafe (PR-A 426) 

El desierto de Gorafe, las badlands de Granada
El desierto de Gorafe, las badlands de Granada. Fuente: Depositphotos

Es la ruta más popular que se inicia en los llanos de Gorafe, al norte de la localidad, entre Olivares y el Cocón junto a un cortijo abandonado. La primera parte del recorrido paralelo al río Gor es un descenso de unos 7 kilómetros que nos conduce al cerro de la Bandera, cuyo nombre deriva de los diferentes tonos que dibuja la tierra. Y un poco más abajo se alcanza el barranco y la rambla de los Anchurones, el cañón más profundo del desierto. 

A partir de aquí, la ruta ya es cuesta arriba camino de los Coloraos, el punto focal del desierto, un espectáculo geológico que al caer la tarde luce en todo su esplendor: tierra, arcilla y piedra que vibran con la luz del sol cambiando de color a cada minuto, como el Valle de la Muerte en pleno desierto granadino.

El desierto de Gorafe, las badlands de Granada
El desierto de Gorafe, las badlands de Granada. Fuente: The House in the desert

Los Coloraos es también el lugar ideal para observar la estratificación geológica del desierto gorafeño que dejó aquel lago interior de la depresión de Guadix-Baza que desapareció con el paso del tiempo. 

Antes de volver al punto de partida observamos el barranco del Caballo, el manantial del Carrizal o el puntal de Don Diego, otro excelente punto de observación del desierto.

Pero una última sorpresa a apenas 200 metros al este del puntal de Don Diego nos aguarda antes de volver a Gorafe: la casa del desierto, un insólito alojamiento turístico en mitad de la nada que ya ha sido escenarios de series y películas.  

Parque megalítico de Gorafe 

El desierto de Gorafe, las badlands de Granada
El desierto de Gorafe, las badlands de Granada. Fuente: Depositphotos

La vida se abre paso hasta en los entornos más hostiles y el desierto de Gorafe no es una excepción. A partir del 3000 a.C., la población del entorno del valle y de los cañones del río Gor se sedentariza dejando testimonios de sus ritos funerarios en decenas de dólmenes que configuran el parque megalítico de Gorafe, con una de las mayores concentraciones de dólmenes de toda Europa.  

Se han contabilizado hasta 10 necrópolis a lo largo de 20 kilómetros en torno al cauce del Gor sumando más de 240 dólmenes de tipologías diversas, desde los más simples con planta pentagonal hasta los enterramientos con falsa cúpula. 

Pese a que un buen número de estas construcciones megalíticas han perecido por la falta de cuidados o el vandalismo, actualmente casi 40 dólmenes han sido restaurados y más de 60 están preparados para la visita. Tres rutas señalizadas permiten disfrutar de este tesoro cultural: la ruta del Llano de los Olivares, la ruta de las Hoyas del Conquín y la ruta de Majadillas. 

Los Algarves 

El desierto de Gorafe, las badlands de Granada
El desierto de Gorafe, las badlands de Granada. Fuente: Depositphotos

Otro hito del entorno de Gorafe son las casas cueva que nos trasladan a la Edad Media cuando se extendió una forma de asentamiento que aprovechaba los taludes de los cañones para horadar cuevas en la arcilla desde las que defender el territorio permaneciendo a salvo de las extremas condiciones climáticas. 

El ejemplo más paradigmático de este tipo de asentamiento es la fortaleza almohade del siglo XII conocida como los Algarves y que es un testimonio de la presencia árabe en la zona durante varios siglos.

De hecho, el topónimo Gaurub del que deriva el nombre del pueblo y del desierto procedería de ‘cámaras altas‘, este conjunto de cuevas excavadas en una pared vertical con más de 100 metros de altura de desnivel y que también constituía una excelente atalaya de observación y defensa del territorio. 

El pueblo de Gorafe 

El desierto de Gorafe, las badlands de Granada
El desierto de Gorafe, las badlands de Granada. Fuente: Depositphotos

Y no podemos dejar las badlands de Granada sin una visita al pueblo que es el eje del territorio, una localidad ‘troglodita’ en la que el 90% de las viviendas son cuevas y casas cueva, una suerte de viviendas bioclimáticas que mantienen una temperatura constante a lo largo del año de unos 20° C.

En los últimos años un buen número de ellas se han rehabilitado y transformado en singulares alojamientos rurales, el campo base perfecto para descubrir el desierto de Gorafe. 

Al norte del pueblo se encuentra el Centro de Interpretación del Megalitismo, un espacio de 600 m2 abierto en 2011 que suma cinco espacios expositivos unidos por una rampa helicoidal imitando la forma de un sepulcro megalítico con la cámara y el corredor de acceso.  

Y justo al lado del CIM, en la calle Pablo Picasso, se ubica la iglesia parroquial de la Anunciación, construida en el XVI ya en tiempo de presencia cristiana, siendo remodelada en el XVIII: nuestra última visita en este viaje descubriendo el desierto secreto de Andalucía. 

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