¡Fuera tristezas y añoranzas! Es verdad que el verano queda lejos y aún faltan unas semanas para las vacaciones de Semana Santa. Pero en Madrid, ciudad que nunca descansa ni defrauda, siempre hay opciones de diversión para todo tipo de públicos.

Sobre todo cuando hablamos de gastronomía. Lo demuestran estos cuatro restaurantes que te proponemos, cada uno especializado en un tipo de cocina y todos con un ambiente que no deja lugar al aburrimiento o la desidia. Porque comer y beber bien siempre es la mejor idea para combatir todo tipo de males.


Hielo y Carbón

En plena Gran Vía, adonde se abren sus amplios ventanales, este restaurante es bastante más que un local con buenas vistas. Hielo y Carbón, situado en la primera planta del Hyatt Centric Gran Vía Madrid, es una gran alternativa en época fría y húmeda a la exitosa terraza El Jardín de Diana del mismo hotel.

Y lo es por su decoración sofisticada, funcional y actual, y por una carta viajera en la que, no obstante, los sabores mediterráneos cobran protagonismo. Aquí se tiene muy en cuenta el producto de temporada, aprovechando la variedad de ingredientes estacionales que llegan a la ciudad.

A la hora de elegir qué comer, una buena idea es dejarse llevar por el menú degustación 5 Senses, que incluye propuestas como el tartar de corvina, el pulpo a la brasa sobre crema de maíz, el asado de tira a baja temperatura y el flan de coco con toffee de maracuyá.

Quien prefiera salirse de la norma tiene otras opciones igual de atractivas, como el brioche de cangrejo de concha blanda frito, el croissant de secreto ibérico con col china encurtida, la dorada al carbón o el magret de pato ahumado.

Información práctica:

Dirección: Gran Vía, 31, 28013 Madrid

Precio: Menú 5 Senses, 50 €

Web: hyattrestaurants.com/es/madrid/restaurant/hielo-y-carbon


Ronda 14

Nada menos que diez años lleva abierto este negocio en Madrid, en pleno Barrio de Salamanca, en un local de dimensiones modestas pero con un ambiente cercano, familiar y reconfortante.

En ello influye la personalidad de sus propietarios, el cocinero peruano Mario Céspedes y Conchi, su mujer y asturiana de pro. Ronda 14 es uno de los cinco restaurantes que tienen entre Madrid y Asturias, pero este fue su proyecto primigenio, primero en Avilés y, cuatro años después, en la capital. Más tarde se sumó el local de Pozuelo.

Por sus mesas desfila la visión personal de Mario sobre la cocina nikkei, abierta a la fusión con el producto local. De ahí salen platos como los nigiris de vieira, de pez mantequilla o de hamburguesa de wagyu con rocoto y queso azul, además de propuestas más recientes como el bao chifero de pato o las carrilleras con arroz trufado.

Información práctica

Dirección: Calle del General Oráa, 25, 28006 Madrid

Precio medio: 35–40 €

Web: ronda14.com


Tribeca Bistró

Entre Cibeles y la Puerta de Alcalá, junto al Palacio de Linares (Casa de América) pero en una calle tranquila y sin apenas tráfico, se encuentra este restaurante, bar y coctelería con vocación de alta cocina clásica y una marcada sofisticación.

La propuesta se percibe tanto en la carta como en una decoración elegante, inspirada en los locales del barrio neoyorquino del que toma su nombre. Entre los platos destacan el steak tartar, montado al momento frente al comensal, o las gambas rojas en tartar con salsa americana.

Completan la oferta las ostras (al natural, Mignonette o Rockefeller), el croque-monsieur, las pastas frescas italianas, el lenguado a la meunière, el roast beef o la costilla glaseada a baja temperatura. Para terminar, conviene no resistirse a la mousse de chocolate, servida en una sopera clásica que recorre el local mesa a mesa.

Información práctica:

Dirección: Calle del Marqués del Duero, 5,

Precio medio: 60 €

Web: tribecabistromadrid.com


Dolce Positano

Abierto en septiembre en el Paseo del Pintor Rosales, este restaurante italiano propone un viaje sensorial al Mediterráneo, con especial atención a la Costa Amalfitana y a la localidad de Positano.

Los responsables son Roberto Castellano y Alessandro Giovannelli, napolitanos de origen y madrileños de adopción, con experiencia en proyectos como Belmondo y Baldoria. Aquí ofrecen una carta que se mueve entre lo clásico y lo creativo.

Los limones de Amalfi aparecen en distintas preparaciones, junto al pulpo Santa Lucía, la bella mbriana o el babà, sin olvidar las pizzas, protagonistas indiscutibles. La bodega apuesta por vinos italianos y el apartado de cócteles merece atención especial. El ambiente acompaña con colores vivos, detalles artesanales y una barra que evoca la región de Campania.

Información práctica:

Dirección: Paseo del Pintor Rosales, 52

Precio medio: 35–40 €

Web: dolcepositano.com