Andorra la Vella, el balneario de Caldea o el Santuario de Meritxell son algunos de los puntos principales del país, esos sitios a los que se supone que tenemos que ir cuando visitamos este microestado soberano pero, ¿qué hay de los parajes naturales de aquí? ¿Dónde encontramos sitios que supongan un remanso de paz? Más allá del paraíso de las compras y los bajos impuestos, nos encontramos en un lugar con bastante verde.
Cubierto de nieve en las temporadas, si queremos hacer algo diferente, conectar con la naturaleza y explorar hasta su más alta montaña, el país también te ofrece la garantía, la posibilidad de disfrutar de una manera única. Con cantidad de zonas para parar, nos encontramos ante un lugar que ofrece vistas de incalculable valor, que nos ayuda a valorar el entorno en el que estamos. ¿Te gustaría saber más al respecto?

¿Cuáles son los tesoros naturales que tenemos en Andorra?
Existen muchas paradas que podemos hacer en Andorra más allá de la rutina de compras. Pal Arinsal, como estanción para los aficionados a los deportes de invierno, es uno de los sitios en los que disfrutar de unas vistas únicas, de esas prácticas que nos hacen personas libres. Sin embargo, son bastantes más los otros puntos en los que podemos estar, en los que detenernos es casi obligado. A continuación, para que veas todo lo que hay, te dejamos con algunas zonas que no te puedes perder si vienes durante la semana:
Lagos de Tristaina
Lagos de Tristaina es una parada bastante popular dentro del itinerario de quien va más allá de las compras. Situados en la alta montaña, gracias a la baja dificultad de su acceso se hacen muchas excursiones grupales allí. Ideal para desconectar de la ciudad y hacer senderismo, sin duda tiene que ser uno de los lugares obligatorios a los que vayas, ese en el que hacer preciosas fotografías para Instagram.
Parque Natural de la Vall de Sorteny
Situado en la localidad de Ordino, el Parque Natural de la Vall de Sorteny es otra de las paradas que tenemos que realizar. Dotado de una gran biodiversidad y con el río que lo cruza como protagonista, nos encontramos ante ese sitio en el que querrás quedarte durante horas, el lugar donde desearás que el tiempo se pare. Ideal para visitar -también- con niños, seguro que ellos quedan encantados con las rutas turísticas temáticas que están diseñadas para ellos. ¿Haces la prueba?
Mirador Roc del Quer
El mirador Roc del Quer es uno de los más espectaculares que tenemos en Andorra. Si bien estamos ante un lugar que, para los que ya están cansados de las compras también es una parada, lo cierto es que gracias a las vistas con las que cuenta debemos plantear estar aquí aunque sea unos minutos. Con pasarela -transparente en uno de sus tramos- para que puedas ver todo con tranquilidad, sin duda merece la pena llegar hasta aquí.
Estany de Querol i Salamandres
Lo que viene a decir el lago de Querol y la balsa de Salamandras no es tan popular pero, si vamos buscando naturaleza y espacios apartados, nada como venir hasta aquí para disfrutar de la fauna que encontramos, de esa flora que crece en las aguas. El sendero, que comienza atravesando el hermoso bosque de Entor, invita a que nos metamos todavía más en el entorno. ¿Te animas con ello?
Puentes de Andorra
Una ruta por los puentes de Andorra es también una buena manera de aprovechar el entorno natural del país. Margineda, el más famoso de todos, fue construido en el siglo XII y actualmente cruza el río Valira. A razón de que es el más antiguo y grande -mide 33 metros de largo- también es el que recibe el mayor número de visitas y es que pasear por él es una auténtica gozada.
Sant Antoni de la Grella, conocido porque hace años hacía de paso para los caminantes hasta Andorra la Vella también es bastante curioso. Compuesto por un sólo arco, nos traslada a la Edad Media en cuestión de minutos. Por su parte el de Estarell y el de la Tosca merecen un pequeño paseo hacia ellos. De una variedad bastante amplia, seguro que te lo pasas en grande haciéndoles fotografías.
En definitiva, Andorra es un país con increíbles propuestas naturales, con senderos y bosques que parecen sacados de una película. Más allá de las compras, también disfruta de un rico patrimonio románico y es que, si quieres hacer turismo de iglesias o conventos hechos en esa época, igualmente tienes una oportunidad para estar cerca de algunas de las más bonitas construcciones que hayas visto.
¡Ya lo sabes! Si quieres hacer algo diferente cuando vengas por estas tierras, recuerda que tienes opciones de todos los estilos, que podrás disfrutar al máximo de la riqueza del país lejos del murmullo de la ciudad y de sus tiendas. ¡Que no te lo cuenten!

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