Las reservas de vuelo de españoles hacia Suiza crecen un 190% este verano respecto al año anterior, la cifra más alta entre los destinos considerados frescos. Los datos de Kiwi.com, empresa de tecnología de viajes, sitúan a los países alpinos y nórdicos a la cabeza de un cambio de preferencias que convierte la temperatura en un criterio cada vez más decisivo a la hora de elegir destino vacacional.

El mapa del frescor que gana terreno

El conjunto de reservas de vuelo de españoles hacia el exterior aumenta un 144,6% este verano en comparación con 2025, según el análisis de la compañía, que compara reservas confirmadas para julio y agosto de ambos años con datos recogidos hasta junio de 2026. Ese porcentaje global sirve de referencia para medir qué destinos crecen por encima de la media y cuáles se quedan por debajo, perdiendo cuota relativa aunque también registren cifras positivas.

Suiza lidera ese grupo con un incremento del 190%. Le siguen Polonia (+179,6%), Suecia (+175,4%), Estonia (+169,2%) y Finlandia (+151,3%). Todos superan el umbral del +144,6% que marca el crecimiento general, lo que en la práctica supone que ganan peso frente al resto de opciones disponibles para el viajero español. Las Islas Feroe se suman a esta lista con un +154,5%, aunque parten de un volumen de viajeros todavía reducido en comparación con destinos consolidados.

El sur mediterráneo, por debajo de la media

En el extremo opuesto del termómetro aparecen algunos de los destinos tradicionalmente más elegidos en pleno verano. Italia crece un 101%, Malta un 121% y Portugal un 80%. Las tres cifras son positivas en términos absolutos, pero quedan lejos del +144,6% de crecimiento medio, lo que equivale a una pérdida de posiciones relativas frente a otros destinos que atraen ahora más interés. El calor de julio y agosto en estos países coincide con un menor impulso en las reservas, un patrón que refuerza la idea de que el frescor pesa cada vez más en la decisión final del viajero.

La relación entre temperatura y demanda no es, sin embargo, una regla sin excepciones. Grecia registra un crecimiento del 209% y Turquía del 216%, ambos muy por encima de la media general pese a tratarse de destinos de calor intenso durante el verano. El precio competitivo, la variedad de experiencias y una propuesta turística ya consolidada explican que estos países sigan atrayendo a una parte importante de los viajeros españoles, para quienes el factor económico y la oferta de ocio pesan más que la temperatura prevista en destino.

El norte de España, alternativa al calor peninsular

El fenómeno también se observa dentro de las fronteras españolas. Las reservas de vuelo hacia el norte verde del país prácticamente se triplican, con un crecimiento del 202%. Galicia encabeza esta subida con un 253%, impulsada por Santiago de Compostela, que llega al 309%, y A Coruña, con un 242%. El País Vasco crece un 203%, con Bilbao alcanzando un 181%, mientras Asturias suma un 167%. Estos datos apuntan a que, para un número creciente de españoles, el norte peninsular se está consolidando como alternativa real al calor del verano en otras zonas del país.

Daniela Chovancová, PR Manager de Kiwi.com, resume así la tendencia detectada por la compañía:

"Los datos apuntan a un cambio de preferencias para una parte creciente de los viajeros españoles. Los países alpinos y del norte de Europa están captando un interés que hace dos o tres años no era tan claro. Al mismo tiempo, Grecia o Turquía nos recuerdan que el precio y la experiencia siguen ganando al clima cuando la propuesta es sólida".

La lectura conjunta de los datos deja un panorama con dos velocidades. Por un lado, destinos como Suiza, Polonia, Suecia, Estonia o Finlandia crecen apoyados en gran parte en la búsqueda de temperaturas más suaves durante los meses centrales del verano. Por otro, mercados como Grecia o Turquía demuestran que una combinación de precio ajustado y oferta turística amplia puede seguir moviendo a millones de viajeros pese al calor. El frescor influye en la decisión de una parte significativa de los españoles, pero no sustituye a factores como el coste del viaje o la variedad de planes disponibles en destino.

Con estos datos como fotografía de las reservas confirmadas hasta junio de 2026, el verano que se avecina confirma una tendencia que ya venía apuntándose en los últimos años, el interés por escapar del calor extremo empieza a moldear de forma clara los planes de viaje de los españoles, tanto dentro como fuera de sus fronteras.