Mallorca, esa maravillosa isla mediterránea, se ha ganado con razón la reputación de ser uno de los destinos favoritos de Europa cuando se trata de unas vacaciones en el mar y sol. Cualquier sitio de esta isla es de ensueño, pero os voy a descubrir varios rincones secretos por los que podéis hacer varias excursiones en Mallorca.

Calo d’es Moro

Calo d’es Moro

Empezamos nuestra lista de rincones secretos en Mallorca con una preciosa cala. Ubicada en el sureste de la isla, Calo d’es Moro alberga algunas de las aguas más azules y cristalinas del mundo. Bordeado a ambos lados por escarpados acantilados llenos de vegetación y cuevas, la combinación de colores es realmente impresionante. A quince minutos en coche desde Santanyí seguido de diez minutos a pie hasta la playa, este destino merece una excursión de un día en sí mismo. El espacio para colocar las toallas es muy limitado por lo que se recomienda llegar temprano para evitar decepciones. 

Otra excelente opción para descubrir este rincón de Mallorca es hacerlo en barco. Desde Cala Figuera sale una excursión en barco que te lleva a recorrer no sólo Calo des Moro, sino algunas de las calas vírgenes que hay en los alrededores. 


Cala Mondragó

Cala Mondragó

Subiendo por la costa desde Calo d’es Moro hacia Porto Cristo, se encuentra el Parque Natural de Mondragó. Ocho kilómetros cuadrados de belleza natural protegida, llena de estrechos senderos que comunican con otras calas también apartadas y protegidas. Este parque natural es conocido por su avifauna. Sea en invierno o en verano, siempre encontrarás algo que hacer en Cala Mondragó.

En invierno, puedes recorrer algunas de las 4 rutas dentro del parque natural. Todas ellas están perfectamente señalizadas, y te permitirán descubrir la belleza de este lugar, y algunos rincones secretos como aisladas calas o cuevas utilizadas antaño por los contrabandistas. En verano, puedes disfrutar de un baño en alguna de sus maravillosas playas, o en alguna cala, cómo en Es Calo des Borgit.

Un rincón secreto en plena Sierra de Tramuntana: Banyalbufar

Banyalbufar – Foto de Wikipedia

Este idílico pueblito y su cala, se encuentra en plena Sierra de Tramuntana, que es sin duda la zona más salvaje y menos conocida de Mallorca. A menos de un kilómetro del pueblo, hay una carretera que desciende a gran inclinación, por lo que os recomiendo llevar buenos frenos o zapatillas antideslizantes.

Al final de esta pendiente, está Cala Banyalbufar, una pequeña bahía estrecha. Esta bahía de piedra fina está protegida y escondida por un acantilado, y el agua dulce fluye por algunas de sus rocas, proporcionando una ducha natural improvisada y muy refrescante. 

Port des Canonge

También en la carretera de la Sierra de Tramuntana, en dirección a Sóller, se encuentra Port des Canonge. Este es  un enclave apartado de la propia naturaleza al que solo se puede acceder tras recorrer seis kilómetros de curvas cerradas de 180º. Esta pequeña playa de piedra, con un telón de fondo de escars -antiguas cabañas de piedra que los lugareños solían utilizar para guardar sus barcos, ahora protegidas- y característicos barcos de pesca, es ideal para un refrescante chapuzón en el mar.

Las excursiones a pie que serpentean por el bosque entre Banyalbufar y Port des Canonge tienden a comenzar y terminar aquí y son populares entre los exploradores locales y visitantes por igual. Cada vez son más populares todas las actividades relacionadas con el turismo sostenible en la isla, especialmente el senderismo.

Un rincón secreto en la bahía de Alcudia: Betlem

En el noreste de Mallorca nos encontramos con la Colònia de Sant Pere (en el municipio de Artà), un pueblo donde muchos mallorquines poseen una segunda vivienda. También se sitúa Betlem, donde solo una pequeña urbanización perturba el medio ambiente natural. Es fácil aparcar en Betlem y luego dirigirse a las bahías vecinas a pie.

La costa está formada por pequeñas bahías de piedra, con algún que otro escar que de alguna manera ha sabido sobrevivir años de abandono y los constantes golpes que recibe de las olas durante los meses de invierno. Betlem es un gran lugar ya que muy poca gente llega hasta aquí. También es el lugar ideal para iniciar una caminata hacia Es Caló, donde encontrarás un pequeño embarcadero abandonado y la Capilla Betlem. 

Estos son sólo algunas sugerencias de los rincones secretos que hay en Mallorca. Sin duda hay muchos más, y si vas a visitar la isla, te recomendamos explorarla para descubrir toda su belleza. Si te ha gustado este artículo, no olvides compartirlo.

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