¿Has visto alguna vez cagar regalos a un tronco de Navidad? ¿A qué viene esa cara de sorpresa? Los troncos cagan regalos en la misma fecha que hombres de aspecto dudoso descienden por las chimeneas. Examinémoslo. Verás cómo es curioso. A algunos nos criaron pensando que debajo de nuestros árboles, la noche de Navidad, un hombre de barba vestido de rojo y con duendes verdes asistiéndole dejaba los regalos que queríamos, o no, según cómo nos habíamos portado. Al más puro estilo del mentalista.

En la misma festividad pero en Cataluña, el que deja regalos es un tronco de árbol decorado con una barretina y una cara sonriente, sin olvidar la manta que lo cubre para protegerlo del frío. A este simpático tronquito se le da de comer durante la práctica totalidad del mes de Diciembre hasta que el día de Nochebuena se le “ayuda” a cagar los regalos debajo de la manta. ¿Qué cómo se le ayuda? Pues con un palo, para “animarlo” a deshacer su estreñimiento. Ya lo explica el famoso dicho popular “A grandes males, grandes remedios”.

¿Cuál es la historia detrás del “Caga Tió”?

Tradición del Caga Tió

Existen infinidad de historias sobre el origen de esta tradición popular catalana. Como ocurre con todas las tradiciones antiguas, resulta complicado separar los orígenes que son ficticios de los que son reales.  A medida que el tiempo pasa las tradiciones, como es inevitable, se convierten en el reflejo de la época presente y se van modificando.


En el caso del “Caga Tió” existe la leyenda que la remonta al nacimiento de Jesús de Nazaret y a unos pastores que, no teniendo nada que ofrecerle, le dieron su única posesión: su comida. De ese desapego y generosidad sigue un evento mágico en el que los pastores en su vuelta a casa pararon a descansar y encontraron bajo uno de los troncos de la hoguera abundantes alimentos. La moraleja de la historia: sé generoso y esto volverá a ti multiplicado.

Otra posibilidad mucho más realista del origen del “Caga Tió” lo sitúa en un entorno rural y alrededor de la era precristiana. El otoño es una época que ha sido especialmente celebrada por las civilizaciones antiguas. Estamos en el momento del solsticio de invierno y significa el hecho de recordar a los ancestros, rememorar a nuestros antepasados que han fallecido. Representa la celebración de la última cosecha, la recolección de hortalizas y frutos de la tierra. Es el momento del año para liberarse de las debilidades (por ejemplo antiguamente el ganado pequeño que no soportaría el invierno era sacado de la manada y sacrificado).

Niños golpean al tronco en la ceremonia del tió (siglo XIX).

En este contexto se puede entender mejor una tradición en la que el 25 de Diciembre a modo de ofrenda se quemaba un tronco para que llenase la casa de luz, calor y alimentos durante todo el año.

Lo que nos ha quedado hoy es una celebración mayoritariamente infantil en la que los niños de cada casa le van dando de comer al tronquito los días previos esperando que cuanto más le den más generoso será al cagar los regalos. Un gran atractivo para muchos niños es darle las sobras de su plato, que en ocasiones serán más de lo que han comido.

En algunos lugares el “Tió” es alimentado con restos por los padres. La noche de Nochebuena, tras un buen empacho de los días previos, el “Tió” es golpeado con un bastón para que cague los regalos. La tradición habla de pequeños regalos que antiguamente eran dulces, turrones o barquillos con los que los niños disfrutarían en las fiestas. Esto, hoy en día, se ha convertido en todo lo que nos podamos imaginar debajo de una manta que cada vez se hace más grande. Quizás deberíamos volver a lo más simple e inculcarlo en los niños.

Mis 5 recomendaciones para vivir el “Caga Tió”

Foto de GrupdAlliberaciodeTiosdenadal

Se trata de una tradición muy extendida e incluso conocida en el resto de España por lo curioso de su naturaleza. Estos son mis 5 consejos para hacer de esta tradición algo original que recuerde más a su origen, el de una tradición basada en el agradecimiento y la conciencia sobre la naturaleza y sus estaciones.

  • Pasea por un mercado de Navidad de tu ciudad. En Barcelona tenemos un entrañable mercado de Navidad en la plaza situada frente a la Catedral, la feria de Santa Llúcia. Se trata de un mercado que llena la plaza de luces y colores y que permanece instalado durante un mes. Allí puedes encontrar todo tipo de adornos y decoraciones navideñas, incluidas las múltiples variantes de “Caga Tió” también con personajes famosos en lugar del tradicional tronco.
  • Busca un “Caga Tió” que te inspire o incluso ¡hazlo tú mismo! Con imaginación y paciencia se puede confeccionar fácilmente. Hacer tareas manuales ¡es genial para desconectar del stress!
  •  Infórmate sobre las tradiciones que nuestros antepasados realizaban en su época. Por ejemplo, ¿sabías que Halloween tiene su origen en una festividad llamada Samhain y que es la celebración del Año Nuevo celta? Si tienes niños en casa explícaselo, les encantará aprender sobre ello, sobre todo si así pasáis tiempo juntos.
  • El tronco de “Caga Tió” representa la gratitud de lo que nos trae luz, calor y alimentos. Reflexiona sobre las cosas por las que estás agradecido en este año. Así ya harás tu reflexión antes del año nuevo.
  • La noche del día 24, día de Nochebuena, prepara el “Caga Tió” y ¡ayúdale a cagar los regalos! Utiliza regalos pequeños y significativos y aléjate del materialismo.

Elige bien cómo vivir las tradiciones, siempre es mejor entenderlas y darles su sentido antes que buscar el lado material y vacío de las mismas. Es importante reservar un tiempo, quitar el piloto automático y ser conscientes de lo que estamos haciendo. Estoy segura de que para el “Caga Tió” de este año 2019 tienes mucho que agradecer. Incluso en los años más exigentes recibimos regalos en forma de aprendizajes, desafíos o nuevas personas ¿Cuáles han sido los tuyos?

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