Avanza el mes de marzo y la primavera se asoma, mientras el pueblo valenciano se prepara el calor, la hoguera y el aroma de la pólvora, contagiando el entusiasmo por celebrar el inicio de las fiestas en honor a San José. Bienvenidos a marzo, bienvenidos a la llegada de las Fallas, aunque este año sea de manera virtual por culpa de la pandemia.

Las Fallas, considerada una fiesta de interés turístico Internacional, simbolizan una tradición cultural y popular de España. Además de ser generadoras de un gran impacto turístico, es una de las fiestas más grandes del mundo, donde la luz y el fuego inundarán por varios días el litoral mediterráneo.

Fuegos artificiales con motivo de Las Fallas | visitvalencia.com

Si bien existen distintas celebraciones similares a lo largo de la Península, por ejemplo las josefinas, sabemos que ninguna se compara a la creación, dedicación y ostentación que generan las fiestas valencianas.


Los artesanos y constructores, elaboran y dan forma a las fallas sobre unas estructuras hechas en materiales de piedra o cartones donde se colocan los ninots. Así llaman a las figuras hechas a mano, confeccionadas con materiales combustibles que sobresalen del armazón estructural.  Unos días después se celebra la fiesta de San José, cerrando un espectáculo esperado por miles de espectadores cada año.

Historia de esta fiesta y ritual del fuego

Fallas de Valencia

La tradición de las fallas, que comenzó como una festividad pagana del equinoccio de verano, se origina aproximadamente en el siglo XVI gracias a un grupo de carpinteros y artesanos. Cuenta la historia popular, que en los meses duros del invierno de Valencia, estos trabajadores pasaban extensas horas produciendo cobijados bajo una estructura de madera que sólo era alumbrada por una lámpara de aceite.

Cuando llegaba la primavera y los días eran más largos, las lámparas y los tablones se hacían inútiles. Fue así, como un carpintero de forma casual prendió fuego la estructura de madera dejándola arder. La tradición fue adoptada por los trabajadores para celebrar la llegada del alargamiento de los días.

Dedicada a San José, el patrono de los carpinteros y trabajadores, el festejo empezó a repetirse año tras año. Con el tiempo, las estructuras de madera comenzaron a tener formas y caras de figuras de la comunidad. Fue en el siglo XVIII, cuando Las Fallas representaron a personajes satíricos como los que se pueden observar hoy.

Las hogueras que se encienden simbolizan a los “parot”: un rito en el cual los artesanos quemaban todos sus lugares de trabajo e instrumentos que ya no iban a usar. La palabra “falla”, perteneciente al idioma valenciano de la Edad Media, significa antorcha. Por lo tanto, “Fallas” fue la forma de nombrar a las infinitas hogueras que entrarían en llamas durante ese tiempo.

Actualmente es considerada como la fiesta más internacional de la comunidad. La festividad se celebra del 15 al 19 de marzo de cada año.

Más allá de Valencia: las otras Fallas españolas

Las Fallas se convirtieron en una de las celebraciones favoritas del país. Sin embargo, los residentes de la capital valenciana no son los únicos que las festejan. A continuación, mencionaremos las otras fallas que puedes festejar durante el mes de marzo:

Xátiva

Castillo de Xátiva | xativaturismo.com

Corría el año 1865 cuando en la Plaza de la Trinidad se levantó el primer monumento fallero. Xátiva fue la segunda ciudad de la comunidad valenciana en continuar con la tradición.

Con más de 150 años de festejos, la UNESCO las declaró en el año 2016 como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Con una agenda que crece todos los años, la falla de Xátiva de destaca por su música y alegría en las calles. A su vez, la Junta Local Fallera junto a las diferentes comisiones tienen un cronograma de actividades que incluyen la elaboración de paellas, desfiles, cabalgatas, ofrenda de flores, campeonatos deportivos, etc. ¿Una sugerencia? No te pierdas el increíble espectáculo de fuegos desde el destacado Castillo de Xátiva, un símbolo de la cultura medieval.

Burriana

En la Provincia de Castellón. Sobresalen por la Cabalgata del Ninot, donde las 19 comisiones falleras desfilan en vistosas carrozas. Durante la noche del 15 de marzo, en el armado de los monumentos, los falleros beben la mistela (una bebida tradicional) acompañado de buñuelos recién elaborados. El día 19, con una ofrenda de flores, se venerará a la Virgen de la Misericordia; y llegada la noche, la ciudad arderá.

Benidorm

Fallas de Benidorm | visitbenidorm.es

El balneario de la costa este de España también se suma a la celebración. Es una fiesta más pequeña comparada a las otras, pero al estar en Benidorm, uno de los lugares más destacados para los turistas, adquirió fama internacional. La mayor parte de su agenda se desarrolla el día 19 de marzo con el tradicional desfile de carrozas, una sola mascletà y la cremà de las Fallas.

Alcira

Declarada en el año 2005 como Fiesta de Interés Turístico Nacional, es una de las fallas más coloridas por su desfiles con trajes típicos. Durante el día 18, la patrona venerada con una ofrenda de flores será la Virgen de Lluch en una fiesta donde los niños juegan con cohetes. Los platos típicos para degustar son el arroz al horno, la paella y los buñuelos de chocolate.

Denia

A orillas del Mediterráneo, la falla de Denia destaca por su diversión. Entre sus actos festivos se encuentra los fuegos artificiales, la mascletá, la música, las cenas populares, los pasacalles y la ofrenda floral en honor a la Virgen de los Desamparados. Una recomendación: No te olvides de visitar la Torre de Gerro o pasar un tiempo de descanso en las playas turquesas y doradas de Denia.

Artículo anteriorSiete originales bares para visitar en España
Artículo siguienteEnsaimada: pasado y futuro del dulce mallorquín por excelencia
Miguel Rodero
Escribir lo puede hacer prácticamente cualquiera, pero ponerle pasión y amor a las palabras es lo que diferencia a quienes solo juntan letras de "los otros" que transmitimos experiencias.  Viajar es sumergirse en otras culturas. Aprender que lo que siempre era negro ahora puede ser blanco. Que las diferencias siempre son más pequeñas que los puntos en común, y que es necesario viajar para crecer. Por suerte yo he crecido bastante, aunque nunca se es lo suficientemente grande si miras al horizonte. Espero que los escritos que publicaré en este espacio sirvan no solo como lectura, sino que aviven las ganas de conocer nuevos sitios y enriquecer con tus propias vivencias lo que puedas leer aquí. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here