Viena conserva la compostura elegante y señorial propia de quien fue la capital de uno de los imperios más extensos del mundo (el austrohúngaro) y de quien es una de las capitales más vetustas del Viejo Continente. Así, en sus calles se alternan pomposos monumentos rococós, distinguidas casas señoriales y grandiosos palacios imperiales, que conviven con la sutil modernidad que hizo su aparición durante los primeros años del siglo XX.

La capital austríaca es también la cuna de compositores de gran relevancia histórica como Beethoven o Mozart y uno de los grandes epicentros culturales del mundo al atesorar más de un centenar de museos. Aunque Viena da para mucho, estos son los diez imprescindibles que no te puedes perder.

Palacio de Hofburg

Palacio de Hofburg.
Fuente: Pixabay.

Durante 600 años, este complejo palaciego, que es uno de los más grandes del mundo, fue la residencia de los miembros de la dinastía de los Habsburgo. Hoy es una de las joyas de su patrimonio monumental al integrar un amplio abanico de edificios importantes como el museo de Sissi, la Escuela de Equitación, la Biblioteca Nacional, los Apartamentos Imperiales o el museo de Etnología de Viena. Como atractivo añadido, los Niños Cantores de Viena actúan en la capilla del palacio todos los domingos.


Catedral de San Esteban en Viena

Catedral de San Esteban.
Fuente: Pixabay.

Es el principal monumento religioso de la capital austríaca, cuyo exterior conserva elementos que traen a la mente sus orígenes románicos, pues no hay que olvidar que se construyó sobre dos antiguas iglesias de este estilo, como las torres de los Paganos. Aunque lo que llama la atención es su gran torre gótica, desde cuyas alturas las vistas al centro de la ciudad son privilegiadas.

Desde esta también se advierte el tejado de los azulejos, cubierto por más de 250.000, que forman un bonito mosaico perfilado por el águila de los Habsburgo, que es el escudo de Austria. Por su parte, el interior guarda los restos mortales de buena parte de la familia de los Habsburgo y algunos tesoros como las catacumbas, el púlpito de Pilgram o la imagen del Cristo Crucificado.

Museo de Historia del Arte o Kunshistorisches

Museo de Historia del Arte, Viena.
Fuente: Wikipedia.

Es uno de los primeros museos de arte del mundo, y guarda una de las colecciones más completas, ya que incluye muestras de la cultura egipcia, romana y griega e incluso pinturas desde el siglo XV al XIX, entre las que se incluyen obras de Rubens, Klimt, Velázquez, Durero, Tiziano, Caravaggio o Rafael. Sin olvidarnos de su colección de monedas y medallas, que cuenta con más de 700.000 muestras.

Palacio de Schönbrunn

Palacio de Schönbrunn.
Fuente: Wikipedia.

Construido durante el siglo XVII, fue la residencia de verano de los Habsburgo. Así que su visita se perfila de lo más recomendable para adentrarse en la vida de la realeza, pero también para contemplar la suntuosidad y la belleza de las maravillosas estancias rococós como el Salón Chino Circular, la Gran Galería o el Salón Chino Azul.

Museo Leopold

Museo Leopold.
Fuente: Pixabay.

Ubicado en el interior del edificio Museumsquartier, acopia una de las colecciones de arte moderno austríaco más relevantes de Europa. Sus salas muestran obras de un sinfín de artistas importantes, especialmente de Egon Schiele, el máximo exponente del expresionismo en Austria, y Gustav Klimt.

Prater

Prater, Viena.
Fuente: Wikipedia.

Sin duda, es el lugar de ocio y recreo por excelencia de los vieneses. Además de estar salpicado de numerosas zonas verdes y callejuelas repletas de puestos de comida, acoge el parque de atracciones más vetusto del mundo. Integra un sinfín de posibilidades de ocio, pero el gran reclamo es la gigantesca noria de más de 60 metros de altura, que constituye todo un símbolo de Viena.

Ópera de Viena

Ópera de Viena.
Fuente: Pixabay.

Es una de las más conocidas del mundo y un referente mundial. Aunque puedes conocerla mediante una visita guiada por los distintos espacios que la conforman, como el Sala de Mármol, el Salón del Té o el auditorio, lo aconsejable es disfrutar de una de las muchas representaciones operísticas que ofrece.

Avenida Ringstrasse

Avenida Ringstrasse.
Fuente: Wikipedia.

Esta arteria, que discurre por el corazón urbano, es una de las más importantes, por cuanto acoge los edificios más relevantes del patrimonio monumental vienés como el palacio de Hofburg, el Parlamento, el Ayuntamiento o la Bolsa, así como museos muy importantes como el de Historia Natural o el de Historia del Arte. Por lo tanto, pasearla se perfila una de las cosas que hacer en Viena más recomendables para adentrarse en su alma.

Parlamento de Viena

Parlamento de Viena.
Fuente: Pixabay.

La belleza de este edificio de estilo historicista que rememora la antigua Grecia ya constituye un motivo para acercarse. Pero también es interesante su interior, que está formado por dos bonitas salas, la del Consejo Nacional y el Consejo Federal, unidas por un gran pórtico. Además, han sido testigo de algunas de las decisiones más importantes para la historia de la capital austríaca.

Casa Mozart

Fuente: Salisburghese.it.

Tal y como su nombre indica, en esta casa, situada en la calle Domgasse, nº 5, vivió el compositor del clasicismo con su familia durante tres años, donde además compuso algunas de sus obras más importantes como Las bodas de Fígaro. Así que su visita es de lo más recomendable para conocer un poco más su modo de vida y producción artística.

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