El verano ya empieza a quedar lejos y para la Navidad todavía falta. Pero ¿quién dijo que octubre y el otoño fueran un periodo triste y aburrido? En Madrid conviene aprovechar los momentos, y este es uno de los mejores para organizar una celebración antes de que llegue la locura de las comidas y cenas de empresa, amigos y familia de final de año.

¿La excusa? La que quieras: una cena para festejar el amor de pareja, una reunión con personas a las que aprecias y que hace tiempo no ves o, simplemente, las ganas de brindar porque estamos vivos. Tú pones la razón y nosotros sugerimos cinco restaurantes con ambientes y propuestas culinarias diferentes. Solo queda elegir mesa.

Ginkgo Sky Bar

Las vistas son una de las mejores cartas de presentación de Ginkgo Sky Bar, en el hotel VP Plaza España Design. Desde su terraza se contemplan las torres de la Plaza de España, el Palacio Real, el Senado, la Casa de Campo y, a lo lejos, la Sierra de Guadarrama. El espacio también cuenta con dos amplias salas interiores, tan cuidadas como el exterior, que permiten organizar una celebración sin depender del tiempo.

La carta combina las cocinas japonesa y mediterránea en platos como el sashimi moriawase, el tataki de atún con salsa de aguacate, lima y jalapeños o el ceviche de lubina con leche de tigre al estilo nikkei. Para continuar, las carnes rojas llegan con acompañamientos originales. Hay menús para grupos a partir de diez personas, aunque pedir a la carta con el asesoramiento del personal también es una buena opción.

Precio medio: 50 euros.
Dirección: Plaza de España, 3, Madrid.
Web: ginkgoskybarmadrid.com.

Leinerhaus

El espíritu del Oktoberfest, la fiesta cervecera que lleva más de dos siglos celebrándose en Múnich, tiene su propia mesa en Malasaña. Leinerhaus ocupa el antiguo local de Casa Perico, aquel punto de encuentro de profesionales de la comunicación y personajes conocidos del barrio. Al frente está Mario, cuarta generación de una familia de hosteleros alemanes que trae a Madrid sus sabores y algunos de sus rituales, como la apertura de los barriles con maza de madera.

La variedad de cervezas alemanas, con numerosas referencias de Franconia, invita a dejarse aconsejar y descubrir estilos menos habituales. Para acompañarlas, la cocina reúne especialidades tradicionales y recetas de la familia Meierlohr. Entre los platos que merecen atención están la salchicha del abuelo Karl, la lengua de ternera estofada y, para terminar, el strudel de manzana. Una propuesta de ambiente informal para quienes prefieren celebrar alrededor de una buena jarra.

Precio medio: entre 25 y 30 euros.
Dirección: Ballesta, 18, Madrid.
Web: leinerhaus.com.

El Rincón de Vespok

El ambiente es uno de los grandes argumentos de El Rincón de Vespok, en la zona de Puerta de Hierro. El trato atento y cercano del personal acompaña una sucesión de espacios pensados para sentirse a gusto: una terraza semicircular junto a un frondoso jardín, la buhardilla, el salón de la chimenea y dos reservados. Los interiores pueden compartimentarse y los menús de grupo se adaptan a los gustos y presupuestos de cada celebración.

La propuesta culinaria se apoya en platos reconocibles, con una oferta lo bastante amplia para compartir mesa entre comensales de preferencias distintas. Destacan la ensaladilla rusa, las croquetas de carabinero, los arroces y los tartares, tanto el de atún rojo como el de carne, que se prepara en la mesa. El secreto ibérico y la tarta de quesos ahumados completan una selección que permite alargar la comida con calma.

Menús para grupos: desde 50 euros.
Dirección: Isla de Oza, 16, Madrid.
Web: elrincondevespok.com.

Materia Prima

La celebración en Materia Prima empieza frente a sus mostradores. En este restaurante de mercado se puede elegir el producto, la pieza concreta, la cantidad y la forma de cocinarla, desde mariscos y pescados hasta carnes. El local está junto al lateral norte del estadio Santiago Bernabéu, con una terraza que se abre a una plaza arbolada y peatonal. Si el tiempo no acompaña, las mesas del interior ofrecen una alternativa cómoda, con un equipo de sala dispuesto a orientar la elección.

Entre las preferencias de los habituales figuran el socarrat de vieiras y gambas blancas de Huelva, el taco de camarón y las zamburiñas, que pueden llegar con un toque picante para quien se anime. La posibilidad de decidir qué se come y cómo se prepara convierte la visita en una experiencia participativa, especialmente entretenida cuando se comparte mesa. Para cerrar, hay postres como Choco Pasión.

Precio medio: 55 euros.
Dirección: Doctor Fleming, 7, Madrid.
Web: materia-prima.es.

Cinco Jotas

La conocida marca de jamones y chacinas ibéricos también tiene su propia propuesta de restauración. En Madrid, el restaurante Cinco Jotas se encuentra en la calle Padre Damián, cerca del Santiago Bernabéu, y ofrece distintos espacios para organizar una celebración, desde la terraza hasta el «clandestino» del sótano. El local permite reunir a grupos de hasta 110 comensales y sumar a la comida un taller de corte de jamón, una actividad tan didáctica como apetecible.

Su carta, renovada con la colaboración del chef Fran Vicente, parte de productos de calidad entre los que destaca el jamón de bellota 100 % ibérico para compartir en el centro de la mesa. Los cortes del cerdo ibérico también protagonizan elaboraciones como el steak tartar de solomillo con yema de huevo curada o el arroz cremoso de pluma ibérica. El producto llega incluso al postre, con el polvillo de jamón que acompaña al plato de chocolates en distintas texturas.

Precio medio: entre 55 y 60 euros.
Dirección: Padre Damián, 42, Madrid.
Web: cincojotas.com.