Bolivia ha decidido dar un paso más en la proyección internacional de su cocina y de su identidad culinaria con la creación de un Viceministerio de Gastronomía, una nueva estructura institucional que busca articular la biodiversidad, los productores locales y la experiencia de viaje en torno a la mesa. El anuncio se realizó en Madrid y forma parte de una estrategia más amplia que pretende situar la gastronomía como uno de los grandes ejes de promoción del país.

La iniciativa responde al creciente reconocimiento exterior de la cocina boliviana y a la necesidad de coordinar políticas públicas que impulsen su desarrollo. La gastronomía pasa así de ser un atractivo cultural a convertirse en una herramienta de Estado con impacto en el turismo, la economía rural y la proyección internacional de la marca país.

Una política gastronómica con mirada territorial

Bolivia en FITUR

La nueva estructura institucional se plantea como un espacio de coordinación entre el sector público, el turismo y los pequeños productores. El objetivo es fortalecer la cadena de valor gastronómica desde el origen de los ingredientes hasta la experiencia final del visitante, conectando regiones tan diversas como la Amazonía, los valles y el altiplano andino.

El anuncio se apoya en el creciente reconocimiento de la cocina boliviana en el exterior y en proyectos que están reinterpretando sabores tradicionales con técnicas contemporáneas sin perder su raíz. En este contexto, el colectivo Sabor Clandestino recibió el Premio Excelencia Gourmet, un reconocimiento que subraya el papel de la creatividad culinaria como motor de desarrollo para comunidades rurales y productores.

La estrategia pone el acento en una narrativa que vincula territorio y futuro. Ingredientes de origen local como el maracuyá, el cacao amazónico, el motacú o el payuje beniano se integran en una propuesta que combina sostenibilidad, trazabilidad y comercio justo. A estos productos se suman los vinos de altura y el singani, elementos que forman parte de un relato gastronómico cada vez más estructurado y atractivo para el viajero internacional.

Gastronomía como puerta de entrada al país

“Lo vivido en estos días confirma un potencial que requería gestión especializada. La respuesta del mercado internacional demuestra que la gastronomía boliviana es ya un activo maduro, y por eso damos el paso de jerarquizar el sector con un Viceministerio específico”, afirmó Andrés Aramayo, viceministro de Fomento al Turismo Sostenible.

Con la creación del Viceministerio de Gastronomía, el Gobierno boliviano busca ordenar y acelerar una agenda que ya estaba en marcha. Entre las líneas de trabajo prioritarias destacan la integración de la cadena de valor gastronómica vinculada al turismo, la promoción de estándares de sostenibilidad y comercio justo, el refuerzo de la marca país y la internacionalización de experiencias culinarias.

También se plantea fortalecer la formación, la calidad y la promoción coordinada con regiones productoras clave como Tarija o Chuquisaca, conocidas por su producción vitivinícola y su tradición gastronómica.

La hoja de ruta contempla consolidar el llamado “producto gastronómico Bolivia” como un factor de decisión de viaje. De este modo, la experiencia culinaria se suma a iconos turísticos consolidados como el Salar de Uyuni o el lago Titicaca, incorporando rutas del vino, cultura del café o cocina de territorio como parte del itinerario.

Biodiversidad, sostenibilidad y turismo

Salar de Uyuni

Uno de los pilares del nuevo enfoque es la relación entre gastronomía y biodiversidad. Bolivia es uno de los países con mayor diversidad biológica del planeta, lo que se traduce en una enorme riqueza de ingredientes y técnicas culinarias. La política gastronómica busca poner en valor ese patrimonio natural y cultural de forma sostenible, favoreciendo el desarrollo local y la conservación del entorno.

La conexión entre cocina y territorio se convierte así en una herramienta para redistribuir el impacto del turismo y generar oportunidades en zonas rurales. La promoción de productos de origen, la trazabilidad de los ingredientes y el apoyo a pequeños productores forman parte de esta visión.

Presencia internacional y proyección futura

Bolivia en FITUR

La creación del Viceministerio llega tras una destacada presencia de Bolivia en ferias internacionales como FITUR 2026, donde la propuesta gastronómica despertó interés entre profesionales del sector y público especializado. El objetivo es reforzar esa visibilidad y consolidar la cocina boliviana como uno de los elementos diferenciales del destino.

La estrategia apunta a posicionar al país no solo como un territorio de paisajes extremos y culturas ancestrales, sino también como un destino culinario en plena evolución. En este contexto, la gastronomía se presenta como un lenguaje capaz de explicar la diversidad del país y de conectar al visitante con su territorio y su gente.

Con esta nueva estructura institucional, Bolivia refuerza la idea de que viajar al país implica también recorrerlo a través de sus sabores. La cocina se convierte así en una puerta de entrada a su identidad, un motor de desarrollo económico y una herramienta de proyección internacional que aspira a consolidarse en los próximos años.