La Ciudad Rosa se convierte en el gran escaparate del arte español durante los próximos meses. Toulouse acoge tres exposiciones dedicadas a nombres tan distintos entre sí como Joaquín Sorolla, Rossy de Palma y Joan Miró, una programación que refuerza el vínculo histórico y cultural que une a la capital occitana con España y que se despliega entre la primavera de 2026 y el final del año.

Sorolla lleva la luz del Mediterráneo a la Fundación Bemberg

Exposition Sorolla - Collection Bemberg © Rémi Deligeon

La Fundación Bemberg acogerá hasta el 13 de septiembre de 2026 la exposición Sorolla. Maître de la lumière, un recorrido por los principales temas de la obra del pintor valenciano articulado a través de sus pinturas más representativas. La muestra está organizada temáticamente, lo que permite seguir la evolución de sus intereses sin necesidad de ceñirse a una cronología estricta.

El primer gran bloque se centra en los paisajes marinos. Sorolla retrató las costas de Valencia, San Sebastián y Biarritz con una precisión casi fotográfica para capturar instantes fugaces, escenas de labores pesqueras o momentos de su propia familia en la orilla. Esas obras son también un documento de época, una ventana abierta a una forma de vida mediterránea que el pintor conoció desde niño y que nunca abandonó como referente visual.

Los retratos ocupan otro lugar central en la exposición. Sorolla fue un retratista versátil que convivió con lo más granado de la sociedad de su tiempo sin renunciar a pintar a personas anónimas encontradas durante sus viajes. Su mujer Clotilde y sus tres hijos aparecen de forma recurrente, pero también miembros de la alta sociedad y trabajadores de clases populares, una amplitud de miras que distingue su obra de la de muchos contemporáneos suyos.

Fondation Bemberg- Hôtel d'Assézat cour

El tercer gran eje temático son los jardines. Sorolla comenzó pintando los grandes espacios históricos españoles, el Alcázar y la Alhambra entre ellos, para ir acercándose progresivamente a espacios más íntimos. En su última etapa, tras construir su casa y estudio en Madrid, el jardín propio se convirtió en el laboratorio donde experimentó con la luz de una forma cada vez más personal e introspectiva.

La exposición se integra en el espíritu de la propia fundación, que conserva la colección del mecenas argentino Georges Bemberg, un legado de pinturas, esculturas, objetos y mobiliario que se mantiene vivo mediante adquisiciones selectivas y programas de exposiciones temporales que exploran artistas, técnicas y períodos que habrían captado el interés del propio Bemberg.

Rossy de Palma reinterpreta las colecciones hispanas de Les Abattoirs

Museo Les Abattoirs

Al otro lado del río Garona, el museo de arte moderno y contemporáneo Les Abattoirs ha cedido la palabra a Rossy de Palma. La artista española, invitada al festival de arte contemporáneo Nouveau Printemps, ha recibido además carta blanca para intervenir en las colecciones del museo y proponer su propia lectura de un conjunto de obras de artistas hispanos. La exposición puede visitarse hasta el 1 de noviembre de 2026.

La propuesta está concebida como un diálogo entre la sensibilidad de De Palma y los fondos del museo, una fórmula que Les Abattoirs ha convertido en seña de identidad desde sus inicios. El museo lleva décadas invitando a creadores de orígenes diversos a interactuar con su colección para generar lecturas nuevas, evitar la fosilización del discurso expositivo y conectar con públicos que de otro modo no se acercarían a esas obras.

El peso del arte español en los fondos de Les Abattoirs es considerable. Pablo Picasso, Manolo Millares, Eduardo Arroyo, Antoni Clavé, Equipo Crónica y Miquel Barceló forman parte de los cimientos del museo. En la última década la institución ha ampliado esa mirada hacia las creadoras femeninas y el mundo iberoamericano, incorporando obras de Ouka Leele, Pilar Albarracín, Alexander Apóstol y Ximena Garrido-Lecca, lo que ha permitido construir narrativas más amplias y plurales sobre la historia del arte en lengua española.

Miró y su cara más inconformista cierran el año en Les Abattoirs

Les Abattoirs © Nathalie Casado - Agence d'attractivité Toulouse Métropole

En los últimos meses del año Les Abattoirs dedicará una exposición al Joan Miró menos conocido, el que vivió y trabajó junto a los surrealistas y el que más tarde se reinventó a sí mismo con una radicalidad que sorprende incluso a quienes conocen bien su trayectoria. La muestra, titulada Joan Miró. Protestation, toma como punto de partida la época en que el artista catalán era compañero de viaje del surrealismo para arrancar con los ensamblajes y collages realizados entre 1927 y 1937.

Ese período es especialmente interesante porque Miró nunca fue un surrealista al uso. Compartía con el grupo la voluntad de subvertir la realidad y explorar el inconsciente, pero su lenguaje visual evolucionó en una dirección propia, con formas biológicas y signos que acabaron constituyendo un alfabeto personal inconfundible. Los collages y ensamblajes de esos años son obras en las que el artista experimenta con materiales y soportes al margen de las convenciones del mercado del arte, lo que les otorga una energía particular.

Desde ese arranque la exposición recorre la producción de Miró hasta las obras que realizó entre 1960 y su muerte en 1983, una etapa en la que el artista, ya reconocido internacionalmente, no renunció a una actitud crítica e inconformista que atraviesa toda su carrera. Esa lectura política y subversiva de su obra sigue siendo la menos difundida entre el gran público, acostumbrado a identificarlo sobre todo con las grandes composiciones de colores primarios que pueblan museos y espacios públicos de todo el mundo.

Toulouse, un puente natural entre España y Francia

a building with a dome on top
Toulouse

La programación conjunta de estas tres exposiciones no es casual. Toulouse ha sido históricamente un punto de encuentro entre las culturas española y francesa, tanto por su proximidad geográfica a los Pirineos como por las sucesivas oleadas migratorias que llevaron a miles de españoles a establecerse en la ciudad durante el siglo XX. Esa herencia se refleja en sus instituciones culturales, que mantienen vínculos estrechos con el arte español y latinoamericano de forma sostenida en el tiempo.

Para quienes planean un viaje a la región, las tres exposiciones ofrecen un itinerario cultural compacto y de alto nivel que puede combinarse con la visita a la ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO gracias a su casco histórico de ladrillo rojizo. La Fundación Bemberg y Les Abattoirs se encuentran en puntos accesibles del centro urbano, lo que facilita recorrer ambas propuestas en una misma estancia.

Un paseo por Toulouse, la Ciudad Rosa
Para saber por qué a Toulouse se la conoce como la “Ciudad Rosa” basta con contemplar la urbe desde las riberas del río Garona