El turismo en Camboya suele dividirse entre la ciudad de Siem Riep, para visitar los imponentes templos de Angkor Wat, y las islas del sur, con Koh Rong como protagonista. Es habitual que, en muchas ocasiones, esos viajes sean una simple escala o pequeña escapada entre alguna ruta más larga por Tailandia. Pero al sur de Camboya, y ajena en gran parte a esa clase de turismo, Kampot se ha ido convirtiendo en las últimas décadas en un refugio para nómadas llegados de todo el mundo y en un cierto oasis de paz entre el ruido que suele invadir las ciudades asiáticas.

El equipo de Descubrir.com pasó unos días conociendo la zona y os hemos preparado una completa guía para que te animes a explorar esta región en tu próximo viaje por Asia. Por supuesto, recuerda que es importante gestionar con algo de tiempo tu visado Camboya antes de viajar al país.

Kampot: Una ciudad con historia

Kampot
Kampot – Foto de Descubrir.com

Kampot, que en camboyano significa pez globo, se encuentra en el sur del país a orillas del río Kâmpông Bay y a pocos kilómetros del mar que encierra el Golfo de Tailandia. Durante los últimos siglos, esta región ha pertenecido a numerosos países como Vietnam, cuya frontera se encuentra a unos escasos 30 kilómetros, Malasia o incluso Tailandia. En el Siglo XIX se convirtió en el mayor puerto marítimo de Camboya y eso la convirtió en el centro económico más importante del país. Con la llegada de los colonizadores franceses se desarrolló gran parte de la ciudad y su influencia se nota claramente en el centro histórico de la ciudad, como veremos más adelante.


En los años 80 del Siglo XIX, la ciudad se rebeló en diferentes ocasiones contra la invasión francesa y esta inestabilidad provocó que su importancia económica fuera decayendo en pro de otras ciudades cercanas como Kep. La ciudad, no obstante, se siguió desarrollando durante los primeros años del Siglo XX con la llegada de una importante comunidad china, que también dejó una importante influencia en la arquitectura de la ciudad. Durante las décadas siguientes se vivió cierto estancamiento y cuando, en 1954, Camboya se independiza, la ciudad de Kampot cuenta apenas con unos 5.000 habitantes.

Barco en Camboya
Barco en Camboya – Foto de Descubrir.com

El cultivo de la pimienta fue adquiriendo importancia y un gran prestigio internacional durante los años 60 y la mitad de los 70, pero es entonces cuando estalló la Guerra civil de Camboya, que tendrá en Kampot una de sus batallas más importantes. Los Jemeres Rojos terminan conquistando la ciudad e imponiendo un nuevo sistema de gobierno autoritario, lo que provocó que una gran parte de la población huyera y otro importante porcentaje fuera detenida, sometida a trabajos forzados o directamente asesinada.

Se calcula que, durante los cuatro años que duró la denominada Kampuchea Democrática o el régimen impuesto por Pol Pot y los jemeres rojos, en torno al 25% de la población de Camboya fue asesinado o murió como consecuencia de las torturas y trabajos forzados a los que eran sometidos. Una trágica historia que marca el pasado reciente del país y de la que tampoco escapó Kampot.

Qué hacer en Kampot

Centro Histórico

Kampot
Kampot – Foto de Descubrir.com

El centro de Kampot es relativamente pequeño y nos permite pasearlo fácilmente sin necesidad de alquilar una moto o coger rickshaws constantemente, como sucede en otras ciudades del país. Es, además, una ciudad relativamente tranquila, en comparación con lo habitual en Asia y, aunque las aceras sigan sin ser habituales resulta bastante cómodo caminar por las calles sin el miedo a un atropello en cada esquina.

Un paseo por el centro de la ciudad nos permitirá disfrutar de una decadente arquitectura colonial que no está tan bien cuidada cómo nos gustaría pero que nos permite imaginar la belleza que tuvo este enclave cuando era un importante puerto comercial en la región. Encontraremos las calles más bonitas de la ciudad y los edificios más impresionantes entre el eje que forman el bulevar Sovann Sakor y la calle 7 Makara, con su puente centenario y su escultura de un durian gigante.

Kampot
Kampot

Del mismo modo, si no te apetece andar o tu hotel está fuera del centro, te resultará muy sencillo y seguro coger alguno de los tuk-tuk o rickshaw que recorren la ciudad. Cuando visitamos la ciudad todavía no estaba disponible Grab, la aplicación tipo Uber más popular en esta zona de Asia, pero puedes utilizar la app PassApp Taxi, con un funcionamiento más sencillo pero igualmente práctico. Un trayecto dentro de la ciudad no te costará más de un par de euros.

Mercados

Lo más interesante de Kampot se encuentra en los alrededores, como veremos a continuación, pero dentro de la ciudad también podemos visitar algunas atracciones interesantes y curiosas. Por ejemplo, sus dos mercados, muy diferentes entre ellos, pero muy auténticos ambos. El más interesante sin duda es el mercado central o Psar Samaki Market, que no está tan orientado al turismo y por ello resulta mucho más genuino. Es un mercado de alimentación donde la población local acude a diario a comprar carne, fruta y todo tipo de productos. Como sucede con muchos mercados de comida, no es apto para todo el mundo.

Kampot
Edificio de influencia china junto al Mercado Central – Foto de Descubrir.com

A los desagradables y habituales olores de los productos frescos se une que el espacio está aprovechado al máximo y, apenas, te puedes mover por los pasillos. Además, si vas como turista es muy probable que te intenten engañar con los precios. De hecho, es uno de los problemas que se encuentran los nómadas que llegan por primera vez a la ciudad y algunos guías de la ciudad organizan talleres y tours donde te explican qué y cómo comprar en este y otros mercados para sentirte realmente integrado en las dinámicas sociales camboyanas. Si tienes pensado vivir aquí un tiempo, posiblemente sea tu inversión más rentable.

El otro mercado es el conocido como Night Market que, aunque está abierto durante todo el día, tiene su máxima actividad por la noche como su propio nombre indica. Es similar a otros mercados que podemos encontrar en las principales ciudades camboyanas y se trata de un bazar donde venden todo tipo de baratijas, ropa de imitación o souvenirs de muy dudoso gusto.

No resulta muy interesante, desde mi punto de vista, pero se encuentra en pleno centro junto a la escultura del durian gigante y puede ser una visita divertida y curiosa si no has visto los mercados nocturnos de Siem Riap o Phnom Penh. En la ciudad también podemos encontrar el Bokor Night Market, otro mercado nocturno, pero se encuentra un poco más a las afueras de la ciudad y no tuvimos ocasión de visitarlo.

Cruceros fluviales

Barco en el río de Kampot
Barco en el río de Kampot – Foto de Descubrir.com

Otra atracción muy típica en Kampot son los cruceros fluviales o los recorridos en barco por el río Kâmpông Bay. Y se trata de una actividad que hacen tanto los turistas como la población local. Un paseo por el margen del río nos permite ir observando los diferentes barcos que están atracados en los varios muelles que ocupan los dos o tres kilómetros de longitud. Durante el día algunos de estos barcos hacen pequeños recorridos fluviales, pero es con la llegada del atardecer cuando de verdad se empieza a animar el río.

Los barcos se transforman en bares, restaurantes o karaokes flotantes y se llenan de camboyanos y turistas con ganas de pasarlo bien. Algunos de ellos zarpan para ofrecer increíbles puestas del atardecer o disfrutar del espectáculo de las luciérnagas. Y otros, simplemente, se quedan atracados con la música a un volumen que en ocasiones es casi imperceptible por el oído humano (entiéndase la ironía).

Los fines de semana esta zona está especialmente animada y la experiencia invita a integrarse entre los locales. De hecho, si podemos, lo ideal es acompañar a algún vecino de Kampot o dejarnos asesorar en nuestro hotel para no terminar en algún barco o lugar más turbio de lo debido. La prostitución y explotación de mujeres es, por desgracia, una triste y habitual realidad en este país y la podemos encontrar integrada en karaokes o discotecas que podrían parecer normales desde nuestra perspectiva occidental.


Excursiones cerca de Kampot

Cultivos de Pimienta: La Plantation

La Plantation en Camboya
La Plantation en Camboya – Foto de Descubrir.com

Posiblemente la excursión estrella que puedes hacer en Kampot es la visita a una de sus plantaciones de pimienta. Y, dentro de las diferentes opciones que tenemos en la zona, nosotros te recomendamos conocer La Plantation. Se trata de un interesante proyecto social que promueve el turismo sostenible y que fue creado en 2013 por una pareja de extranjeros que descubrió esta región, se enamoró de la misma y se preguntó qué podían hacer para ayudar en su desarrollo.

La visita a la plantación de pimienta es gratuita e incluye un tour guiado por los diferentes cultivos de pimienta. En esta ruta de algo más de media hora sus guías nos explicarán en inglés o en francés los diferentes tipos de pimienta que se recogen en esta plantación y en qué consiste todo el proceso de recolección de una de las mejores pimientas del mundo.

La Plantation en Camboya
Granos de pimienta – Foto de Descubrir.com

El tour termina con una interesante cata donde probaremos los diferentes tipos de pimienta, aprenderemos a saborearla y tomaremos ideas para nuestras próximas recetas. A la finalización podremos comprar paquetes de diferentes tamaños en la tienda oficial o pedir algo de comer en su restaurante. Y ya que estáis aquí, os recomendamos no marcharos del lugar sin probar alguno de sus deliciosos helados. Con pimienta, como no podía ser de otra forma.

La Plantation se encuentra a las afueras de Kampot y está un poco lejos para llegar caminando pero es de fácil acceso si has alquilado alguna motocicleta o contratas algún rickshaw. En este caso es recomendable acordar que te espere a la salida e incluso pedirle que te lleve luego a algún otro lugar como Kep o el restaurante Khmer Roots Café, que encontraremos de camino y del que luego hablaremos con más detalle. También es accesible con bicicleta pero en el camino hay varios kilómetros de tierra y quizás sea un tanto tortuoso si ha llovido mucho en los días anteriores.

Campos de Sal

Campos de Sal en Kampot – Foto de Khiev Kanel

De camino a las plantaciones de pimienta y en los alrededores de Kampot podemos encontrar también algunos impresionantes campos de sal. Largas lagunas de agua con sal acumulada en los laterales y agricultores trabajando que nos dará una estampa de lo más auténtica.

Aunque puedes ir por tu cuenta y disfrutar de sus maravillosos paisajes, quizás es recomendable que contrates algún tour si quieres aprender más sobre el proceso de recogida y la historia de estos campos de sal. Desde tu hotel, o en diferentes agencias que encontrarás en Kampot, se ofrecen excursiones de un día que te enseñarán no solo los campos de sal sino otras atracciones en los alrededores como el Bokor National Park.

Bokor National Park y Cascadas Popokvil

Iglesia abandonada en Bokor Hill – Foto de Fancy Crave

Junto a Kampot, y fácilmente divisable desde cualquier punto de la ciudad, se encuentra el monte Bokor, que da nombre a un parque nacional y a la conocida como Estación Bokor Hill. A 1.080 metros de altura y tras sufrir una tortuosa carretera, que debió ser todavía peor no hace tantos años, llegamos a una serie de edificaciones abandonadas que dan forma al significado de decadencia.

Estos edificios fueron construidos en la década de 1920 por los residentes coloniales franceses que querían tener un lugar de recreo más fresco para soportar los duros veranos de Phnom Penh. Ya desde su construcción, que se calcula costó la vida de más de 900 personas, su historia estuvo marcada por la tragedia. Inaugurado en 1925 fue abandonado tan solo 15 años después al estallar la Guerra de Indochina. En 1962 se reabrió el complejo y se construyeron algunos edificios adicionales, pero, de nuevo, no duró mucho abierto porque en 1972 se abandona tras la llegada de los Jemeres Rojos.

Se convirtió, de hecho, en un lugar de batalla cuando los jemeres usaron el hotel para atrincherarse frente al ejercito vietnamita. Un ataque que consiguieron resistir mucho tiempo, manteniéndose como bastión de los jemeres rojos hasta principios de los años 90.

Un polémico acuerdo del gobierno camboyano con fondos de inversión chinos ha relanzado el proyecto de reconstrucción del complejo y parte de los trabajos ya han empezado. Así que es muy posible que todo esto ya no exista en unos meses o cuando estés leyendo este texto.

En la misma excursión puedes acercarte también a las bonitas cascadas Popokvil, una seductora caída de agua en medio de la jungla que bien merece una fotografía. Es recomendable ir con guía para evitar algún desafortunado tropiezo en el camino de entrada, que puede resultar resbaladizo, y para encontrar las mejores panorámicas.

Si te pilla la visita en la temporada seca es posible que solo veas un pequeño reguero de agua y no resulte muy impresionante así que te aconsejamos preguntar previamente si merece la pena su visita.

Las cuevas de Phnom Ta, Phnom Sia y Kampong Trach

Cuevas de Kampong Trach

Alrededor de Kampot encontramos diferentes cuevas que guardan cierto interés, si te gustan este tipo de atracciones naturales. Algunas de ellas se encuentran de camino a Kep, entre las montañas de piedra caliza que abundan en esta zona. Podremos ver exóticas formaciones rocosas, estructuras complejas de estalagmitas y estalactitas, así como algunas ruinas históricas que datan incluso del Siglo IV. El punto más atractivo es la denominada cueva del Elefante Blanco que coge el nombre por la forma de este animal y por una pequeña escultura que encontraremos allí.

Casi limítrofe con Vietnam encontramos las cuevas de Kampong Trach, una serie de cavidades y túneles erosionados en la piedra caliza de la montaña que han conseguido crear llamativas estructuras y algunos lagos naturales donde ocasionalmente nos podremos dar un baño. Ha servido también para la construcción de algunas pagodas y santuarios que resultan bastante fotogénicos. La ruta hasta aquí no es sencilla porque atraviesa diferentes caminos y carreteras, así que es recomendable contar con algún guía. Y en todos los casos no olvides tu linterna y buen calzado de montaña.

Kep e Isla Conejo

Barco en Camboya
Barco frente a Kep – Foto de Descubrir.com

A unos 30 kilómetros de Kampot se encuentra la ciudad costera de Kep, que ha ido adquiriendo mayor importancia en los últimos años y está concentrando buena parte del desarrollo urbanístico de la zona, para lo bueno y para lo malo. La ciudad es bastante moderna y no es muy atractiva pero sí merece una visita su paseo marítimo, su playa y su peculiar mercado de cangrejos.

La playa de Kep tiene una extensión superior al kilómetro y los fines de semana suele llenarse de turismo local aunque la encontraremos bastante libre si vamos entre semana. A lo largo del paseo veremos multitud de puestos de venta callejera y algunos sitios donde comprar marisco y cangrejos, que nos prepararán a la barbacoa en el mismo momento.

Rabbit Island en Camboya
Rabbit Island en Camboya – Foto de Descubrir.com

Pero si queremos disfrutar de un buen día de playa, recomendamos coger uno de los botes que salen del puerto de Kep para llegar hasta Rabbit Island. Se trata de una pequeña isla que solo cuenta con algunos bungalows rústicos, donde podremos alojarnos por muy poco dinero, y algunos restaurantes también construidos en cabañas.

La playa es de arena blanca y las aguas son bastante cálidas y relativamente cristalinas, aunque dependerá mucho de la climatología y la época en la que estemos. Igual que en el caso de la playa de Kep, si vamos entre semana encontraremos sitio sin dificultad y el ambiente será bastante tranquilo.

Dónde dormir en Kampot

Hotel Old Cinema

Kampot cuenta con una buena oferta hotelera aunque muchas de las opciones más económicas se encuentran en las afueras de la ciudad o en la cercana Kep. Si dispones de transporte propio o prefieres más tranquilidad, posiblemente prefieras alojarte fuera de la ciudad. Si, por el contrario, quieres alojarte en Kampot y disfrutar de su ambiente distendido y hípster tienes también algunas opciones interesantes.

Nosotros nos alojamos en el Hotel Old Cinema que os podemos recomendar como una de las mejores opciones en la ciudad. Construido sobre un antiguo cine, su espectacular fachada y el cuidado diseño de los interiores merecen una visita, aunque sea para tomar un café si no te alojas en el mismo. Cuenta con una agradable piscina interior y tanto Pauline como el resto del equipo te harán sentir como en casa facilitándote todo lo posible la estancia.

Más económicos, y con algunas diferencias en los servicios que ofrecen, podemos encontrar otras opciones también muy interesantes como los bungalows de Fish Island, The Hidden Oasis o de Nary Garden. Diferentes establecimientos que nos ofrecen pequeñas cabañas y un contacto más cercano con la naturaleza a un precio muy económico. Y si buscamos un hotel con más comodidades deberías echar un vistazo al Rikitikitavi, The Magic Sponge o el Boutique Kampot Hotel, que está situado en un bonito edificio de inspiración colonial.

Dónde comer en Kampot

Si no tendrás problemas para encontrar alojamiento en Kampot, mucho menos problema tendrás para encontrar dónde comer. A lo largo de la ciudad encontramos decenas de restaurantes y la calidad media es bastante alta en casi todos ellos. Encontraremos restaurantes con la tradicional cocina khmer pero también todo tipo de propuestas internacionales como restaurantes mexicanos, italianos, libaneses, franceses, indios, tailandeses …

Prácticamente cualquier comida que te apetezca la podrás encontrar en Kampot gracias a la mezcla de nómadas llegados de todo el mundo. Pero puestos a recomendar alguna opción, tenemos tres propuestas imprescindibles para ti:

Khmer Root Café

Secret Lake en Camboya
Vistas del Secret Lake desde el Khmer Root Cafe – Foto de Descubrir.com

Cuando te hablábamos de La Plantation ya te adelantamos que esta era una parada intermedia imprescindible antes o después de visitar las plantaciones de pimienta. En el camino que se dirige a La Plantation, y junto al bonito Secret Lake, encontramos este pequeño y encantador restaurante que mantiene aún toda su autenticidad pese a ser un clásico habitual de las guías de Lonely Planet y estar normalmente lleno de turistas.

Soklim, el cocinero del restaurante, nos recibirá con la amabilidad innegociable de los camboyanos y nos explicará las diferentes propuestas que tiene en la carta ese día.  Normalmente podrás elegir entre no más de cinco o seis opciones de platos típicos de la cocina khmer como el pescado amok, massamam con diferentes tipos de curry,  el clásico camboyano lok lak beef o el delicioso pollo frito picante. Cualquier decisión será acertada porque todo se hace desde cero con productos recién cogidos de la huerta de Soklim y con un mimo muy especial.

Khmer Root Cafe
Khmer Root Cafe – Foto de Descubrir.com

No es, desde luego, un sitio para ir con prisas porque los platos se preparan de forma pausada, por no decir lenta, y generalmente suele estar lleno. Es un sitio para relajarse, disfrutar de las maravillosas vistas del lago, de los divertidos gatos que corretean entre las mesas y de las improvisadas hamacas. La espera habrá merecido la pena cuando los platos lleguen a la mesa.

Epic Arts Cafe

Menú del Epic Arts Cafe

Otro clásico que encontrarás en todas las listas de Kampot pero que realmente merece la pena. Tanto por la calidad de la comida como, especialmente, por el proyecto social que hay detrás. Este café fue abierto en 2006 y desde entonces ha ofrecido una oportunidad de trabajo y formación a cientos de personas con diferentes tipos de discapacidades o víctimas de las minas antipersona que han quedado abandonadas y que todavía suponen un gran problema para el país. Las autoridades calculan que todavía hay más de 2.000 kilómetros cuadrados que podrían estar ocupados por minas terrestres.

A nuestra llegada se nos entregará un menú muy original, diseñado de forma inclusiva, donde podremos apuntar qué vamos a pedir. Lo más recomendable son sus fantásticos desayunos, sus bagels o paninis para la hora de comer y sus deliciosos postres caseros. Comida, en definitiva, muy occidental que te trasladará a un café en París o en Helsinki pero con un bonito y necesario fin social.

Ecran Noodle & Dumpling

Noodles con Dumplings – Foto del negocio

Y, saliéndonos un poco del circuito habitual, nos gustó mucho la comida que pudimos disfrutar en este restaurante dedicado en exclusiva a los noodles y los dumplings. Cerca del Hotel Old Cinema y frente al río, encontramos un modesto local con una aún más modesta carta compuesta exclusivamente por noodles y dumplings (No te lo esperabas ¿verdad?).

Los tallarines frescos nos los sirven secos o con sopa, acompañados en ambos casos de verduras, cerdo, pollo o ternera, según elijamos nosotros. Y los dumplings, que equivaldrían a unas gyozas o empanadas chinas, pueden ser también vegetarianas o de cerdo y las elaboran al vapor o fritas. Los precios son realmente económicos y la calidad es muy buena. No es, desde luego, el restaurante más bonito y cuidado que nos vamos a encontrar en Kampot pero creemos que la propuesta es original y la relación calidad-precio es de las mejores en la ciudad.

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