Un vuelo que aparece como “retrasado” en la pantalla del aeropuerto puede cambiar los planes de todo un viaje en cuestión de minutos. Una conexión perdida, una noche de hotel que ya estaba pagada o un coche de alquiler esperando en destino son problemas bastante más habituales de lo que parece. En los últimos años, las incidencias aéreas han hecho que muchos viajeros presten más atención a las condiciones de sus billetes y a las alternativas disponibles cuando algo sale mal. Si el avión no despega a la hora prevista, mantener la calma es útil, pero saber qué hacer en cada momento lo es todavía más.

Conoce tus derechos

man standing inside airport looking at LED flight schedule bulletin board

Cuando una compañía aérea comunica un retraso, lo primero es averiguar cuánto tiempo se prevé esperar y qué solución propone. En determinados casos, los pasajeros tienen derecho a asistencia durante la espera y, si la demora alcanza ciertos límites de tiempo, pueden solicitar el reembolso o una alternativa para llegar a su destino.

La normativa europea protege a los pasajeros en los vuelos que salen de la Unión Europea y en determinados vuelos con destino a la UE operados por compañías europeas. Las cancelaciones tienen sus propias reglas. La compañía debe informar de las opciones disponibles y, dependiendo de las circunstancias y del momento en que se comunique la incidencia, puede existir derecho a una compensación económica. No todas las cancelaciones generan compensación económica, especialmente cuando se deben a circunstancias extraordinarias ajenas al control de la aerolínea.

Guarda cada recibo

Spanish passport and boarding pass held by hands

Cuando un vuelo se modifica, guardar documentación quizá sea lo último que apetezca hacer. Sin embargo, una fotografía de la tarjeta de embarque y conservar los correos de la aerolínea puede ahorrarte problemas después.

Conviene guardar la confirmación de la reserva, las comunicaciones recibidas y cualquier documento relacionado con el cambio de vuelo. Si tienes que comprar comida, desplazarte hasta un hotel o pagar una noche de alojamiento, conserva las facturas. Incluso un recibo pequeño puede resultar relevante si posteriormente necesitas justificar un gasto.

Algunas situaciones pueden quedar cubiertas por un seguro de viaje, aunque dependerá de las condiciones contratadas. Antes de salir de España merece la pena comprobar qué ocurre con los gastos derivados de una cancelación, una conexión perdida o una demora prolongada.

Reorganiza el viaje

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Photo by Suhyeon Choi / Unsplash

Un retraso de dos horas puede parecer un inconveniente menor hasta que tienes un segundo vuelo esperando en otro aeropuerto. Por eso, si el viaje incluye conexiones, conviene revisar el itinerario completo en cuanto aparece la primera incidencia.

Supongamos que vuelas de Madrid a Nueva York con escala en Londres. Si el primer tramo se retrasa y la conexión está en riesgo, espera a conocer qué alternativa plantea la compañía antes de comprar otro billete por tu cuenta. En algunos casos, la aerolínea puede recolocarte en otro vuelo y asumir el coste.

También hay que avisar al alojamiento si la llegada va a producirse de madrugada. Un mensaje puede evitar que una reserva se considere “no presentada”. Lo mismo ocurre con los alquileres de coche o las excursiones reservadas para ese día.

Si la alternativa ofrecida por la compañía no encaja con el viaje, comprueba primero las condiciones antes de rechazarla. Comprar impulsivamente otro vuelo puede dejarte con dos billetes y dificultar la recuperación del importe del segundo.