Os invitamos a dar un paseo por Doñana, o más bien varios paseos. Son distintos los recorridos que nos ofrece el Parque Nacional más emblemático de Andalucía. Y además son itinerarios con diversos atractivos. No solo su increíble valor natural que por momentos parece trasladarnos a otras latitudes.

Pero hay mucho más. Hay reclamos culturales, manifestaciones de las creencias y el folklore local, hay playas de ensueño y hay variadas experiencias que se pueden vivir. Así que comencemos este paseo por el Parque Nacional de Doñana.

Recomendaciones previas a la visita a Doñana

Recorridos turísticos, Pixabay, Alfcermed

Antes de lanzarse a descubrir Doñana, debéis tener en cuenta que es un espacio natural muy delicado y catalogado con las máximas figuras de protección. No solo es un Parque Nacional d España, también es un lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y se considera una Reserva de la Biosfera por parte de los organismos internacionales.


De manera que el Parque Nacional de Doñana tiene un acceso restringido. Es cierto que se pueden recorrer ciertas sendas por libre, partiendo desde los centros de visitantes. Pero es mucho mejor reservar una visita guiada para poder así acceder hasta los rincones más valiosos del espacio protegido. Solo así se pueden descubrir sus grandes tesoros y disfrutar de experiencias como las que os contamos a continuación.

Tipos de visita

Ermita del Rocío, Wikipedia, Quinok

Está claro que muchos de los recorridos por Doñana se hacen caminando, siguiendo los senderos habilitados para los turistas, para los cuales también hay itinerarios en autobuses para ir accediendo a distintos puntos. Pero hay más formas de adentrarse en Doñana, uno de los humedales más espectaculares de España.

Por ejemplo, se pueden contratar itinerarios en bici e incluso cabalgando. Además de otros que se hacen en vehículos todoterreno conducidos por guías expertos en este ecosistema tan especial. Y por último las visitas más singulares posiblemente sean los recorridos en barco y por supuesto los que se hacen montando en carretas iguales a las que se llevan en la emblemática procesión de El Rocío.

Los centros de visitantes en Doñana

Flamencos en Doñana, Pixabay, BarbeeAnne

La mejor manera de comenzar cualquier recorrido por el Parque Nacional de Doñana es entrar antes a algunos de sus centros de visitantes. Son tres. El Centro de visitantes de José Antonio Valverde, ideal para disfrutar de las vistas de las marismas, aunque por su ubicación es el más escondido de todos. Otro es el del Acebuche, vecino a Matalascañas. Este seguramente sea el más completo de todos en cuanto a información, además desde el parte dos senderos muy interesantes.

El tercero es el Centro de Visitantes de La Rocina, situado muy cerca de la aldea de El Rocío. Por su situación es un buen lugar para conocer todas las costumbres rocieras y su relación con Doñana. Y a un paso de La Rocina está el Palacio del Acebrón, que aunque no sea un centro de visitantes, si tiene un espacio expositivo sobre la construcción y unos jardines muy cuidados con flora local y también exótica. Además hay una corta senda ideal para realizar en familia hasta un pequeño humedal.

La riqueza de Doñana

Aves migratorias. Pixabay, BarbeeAnne

Viendo esos centros de visitantes, uno se puede hacer idea del enorme valor del Parque Nacional. Sus humedales proporcionan un hábitat perfecto para la nidificación de miles de aves, muchas de ellas migratorias, que hacen aquí sus paradas en sus vuelos intercontinentales que les llevan del norte de Europa hasta las áreas más tropicales de África. Sin duda, se haga el tipo de visita que se haga es imprescindible llevarse unos prismáticos de ornitólogo para avistar infinidad de aves, algunas tan hermosas como los flamencos.

No obstante, no solo se ven aves. Los guías que acompañan a los grupos en las excursiones saben donde es posible ver otros animales. Desde jabalíes hasta corzos y ciervos muy codiciados antaño por los cazadores. Y si no ven, al menos los guías nos harán ver sus rastros.

Lince, Wikipedia

Lo que sí es muy extraño ver es la especie más carismática de Doñana. El lince ibérico, el lynx pardinus, el felino más amenazado de todo el planeta. Si bien es cierto que la política conservacionista de los últimos tiempos ha frenado la extinción de la especie, algo que parecía inevitable hace pocos lustros.

Las playas de Doñana

El municipio de Matalascañas es una de las grandes joyas de la costa de Huelva, y lo es por sus playas y las vistosas dunas de arena que allí se guardan. Unas dunas móviles en algunos casos, y que siguen bailando al son de la fuera del viento, haciendo que sea un paisaje cambiante y vivo.

Playas de Doñana, Pixabay, BarbeeAnne

Pero también hay unas dunas fijas, que se llaman fósiles, las cuales se han convertido en un milagro natural, ya que la aparente estéril arena es el suelo para una vegetación que tan apenas necesita el agua. Pero que hay que preservar, de ahí que estas playas y sus dunas se integren en Doñana.

En definitiva, que estamos ante un territorio, a caballo de las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz, que es un auténtico tesoro natural. No solo para Andalucía y España, sino para toda Europa, ya que tiene flora, fauna, valores y dinámicas naturales únicas en todo el continente. Sin duda, merece la pena darse un paseo por Doñana.

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