En el noroeste de Arabia Saudí, donde los monolitos de arenisca se elevan sobre el desierto como centinelas de piedra y las estrellas llenan el cielo sin la interferencia de ninguna ciudad, se encuentra Our Habitas AlUla, un complejo de 96 villas que ha convertido la hospitalidad del desierto en una experiencia sensorial de gran lujo.
Dentro de ese entorno de 22.561 km² declarado museo al aire libre, arquitectura, bienestar, cultura y gastronomía se articulan en torno a una misma filosofía: dejar la mínima huella posible sobre el entorno mientras se ofrece al viajero una inmersión auténtica en uno de los territorios más antiguos y ricos del planeta.
Un refugio diseñado para el desierto

Las 96 villas de Our Habitas AlUla se integran en el paisaje con una discreción estudiada. Los materiales, los tonos terrosos y la disposición de los espacios remiten a la arquitectura vernácula de la región sin renunciar a las comodidades del lujo contemporáneo. Cada villa ofrece privacidad y conexión simultánea con el entorno, de modo que el huésped puede despertar con el sonido del silencio del desierto y, al mismo tiempo, disfrutar de todas las prestaciones de un resort de primer nivel.
Las villas están distribuidas en tipologías que se adaptan a distintos perfiles de viajero. Las más íntimas son perfectas para parejas que buscan aislamiento y contemplación, mientras que las opciones de mayor superficie resultan ideales para grupos o familias que desean compartir el espacio sin renunciar a la privacidad individual.
Todas ellas cuentan con terraza privada orientada hacia el paisaje, de manera que el amanecer sobre los monolitos ocurre literalmente desde la cama o desde una tumbona a pocos pasos de ella. Los interiores combinan tejidos naturales, maderas cálidas y cerámica artesanal con una iluminación cuidadosamente diseñada para reproducir la calidez de la luz del desierto en cualquier hora del día. No hay un solo elemento decorativo que resulte ajeno al entorno, y esa coherencia entre interior y exterior es uno de los logros más evidentes del proyecto arquitectónico.








Our Habitas AlUla
Los baños de las villas merecen mención aparte. Amplios, luminosos y equipados con productos de cuidado personal elaborados con ingredientes locales, entre ellos aceite de moringa y extractos de plantas del oasis, convierten la rutina matinal en un ritual consciente. Algunas villas disponen además de bañera exterior, desde la que sumergirse en agua caliente mientras la vista se pierde en la inmensidad del desierto supone una experiencia que resulta difícil de equiparar con cualquier otra.
El espacio conocido como Ágora funciona como corazón social del complejo, el punto de reunión donde el fuego de una hoguera y el cielo abierto añaden una dimensión casi ceremonial a la convivencia entre huéspedes. La piscina infinita, con vistas al valle de Ashar, es otro de los escenarios centrales del resort, un lugar donde el agua y el paisaje de roca y arena se funden en una imagen que resulta difícil de olvidar y que se ha convertido en una de las postales más famosa de Arabia Saudi gracias a, o por culpa de, Instagram.
Además de la piscina principal, el complejo cuenta con zonas de descanso distribuidas por el perímetro del resort que permiten encontrar un rincón de soledad incluso en los momentos de mayor ocupación. Las hamacas están orientadas estratégicamente para capturar las mejores perspectivas del valle y los toldos de tela natural filtran la luz intensa del mediodía sin interrumpir la sensación de estar al aire libre. Por la noche, las antorchas y la iluminación de bajo impacto transforman el conjunto en un escenario de una belleza casi irreal, en el que la Vía Láctea compite sin esfuerzo con cualquier decoración concebida por el ser humano.
Thuraya Wellness Center: bienestar en el corazón del desierto


Our Habitas AlUla
El Thuraya Wellness Center es el espacio dedicado al cuidado del cuerpo y la mente en Our Habitas AlUla. Sus tratamientos se inspiran en los recursos naturales del entorno y la moringa, planta autóctona de cuyas semillas se extrae un aceite con propiedades excepcionales, ocupa un lugar central tanto en los rituales del spa como en la cocina del resort. Esta coherencia entre lo que nutre en la mesa y lo que cuida en el centro de bienestar subraya la solidez del proyecto como experiencia integral.
Las ceremonias del té beduino forman parte de la bienvenida al complejo desde el primer momento de la llegada. Preparado con cardamomo, azafrán o hierbas del desierto, este té no es un aperitivo sino un gesto de respeto hacia el huésped, una costumbre que en las comunidades del desierto equivale a decir "esta casa es tuya".
AlUla se asentó durante milenios en la antigua Ruta del Incienso, el camino que conectaba el sur de Arabia con el Mediterráneo. Las 94 tumbas nabateas de Hegra, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, recuerdan que los humanos llevan milenios eligiendo este lugar para vivir, morir y encontrarse. Desde Our Habitas AlUla, el acceso a este patrimonio es parte intrínseca de la estancia, y el resort facilita experiencias que permiten al viajero comprender la profundidad histórica del territorio que lo rodea.
El Ashar Deck Lounge, con sus vistas al valle, es el escenario ideal para el atardecer, ese momento en que los monolitos se vuelven dorados y la luz transforma el paisaje en algo difícilmente descriptible con palabras.
Gastronomía: Tama y la cocina del desierto



Our Habitas AlUla
Tama, que significa "aquí y ahora" en arameo, es el restaurante principal del resort y el espacio donde los huéspedes se reúnen para vivir un viaje culinario inmersivo a través del tiempo. La elección de ese nombre no es casual. El arameo fue una de las primeras lenguas escritas de la humanidad y su presencia en el corazón del restaurante ancla la propuesta gastronómica a la historia milenaria del lugar. La sala ofrece vistas sin igual de la gran piscina infinita y del valle de Ashar más allá.
Este restaurante moderno ofrece una cocina de Oriente Medio contemporánea en su esencia, con ingredientes cultivados en Arabia Saudí o pescados en el Mar Rojo, pero con un toque creativo de autor. Los platos fusionan la cocina global con la de Oriente Medio, utilizando ingredientes frescos y especias que en su día se comerciaron a lo largo de la Ruta del Incienso. El comino, el cardamomo, el za'atar o el jengibre siguen siendo protagonistas de la mesa actual.
Los ingredientes de los menús proceden de granjas locales situadas en las comunidades que rodean AlUla, con el propósito de llevar sabores de temporada y frescos a la mesa. Esta apuesta por el kilómetro cero responde a la filosofía de la marca Habitas, centrada en dejar la mínima huella posible sobre el entorno y en fortalecer la economía de las comunidades locales.
El menú del desayuno incluye opciones de mezze como labneh, frutas de temporada y miel local. Entre las propuestas más singulares se encuentran los Huevos Benedictinos al estilo Tama con salmón, el Manoushe con huevos picantes o el desayuno beduino tradicional, quizá la experiencia más auténtica del amanecer en el desierto.
Dentro de la filosofía de Habitas, la alimentación se vive como una ceremonia comunitaria. La expresión más clara de ello es la Cena Familiar semanal, un evento que constituye la firma del resort. En esa velada, la cocina de Tama despliega la autenticidad saudí en un formato compartido en el que los desconocidos terminan siendo amigos y los amigos se convierten en familia. Los platos se disponen al centro de la mesa, a la manera árabe, para que cada comensal tome y comparta según su apetito, una lógica generosa que la tradición beduina lleva practicando siglos.
El Moonshell Café, espacio situado en el corazón del resort, complementa la oferta diaria con una carta más informal donde los zumos de frutas del oasis y los snacks de elaboración propia prolongan la experiencia gastronómica más allá de las horas de comida.
Sostenibilidad como principio rector
La coherencia de Habitas entre su discurso medioambiental y su práctica cotidiana es uno de los aspectos más sólidos del proyecto. El resort ha eliminado el plástico de un solo uso de todas sus instalaciones y trabaja con organizaciones locales para gestionar los residuos orgánicos mediante compostaje. La agricultura sostenible provee de ingredientes frescos a la cocina de Tama, cerrando el ciclo entre tierra, plato y tierra.
La iniciativa Habitas RISE, el programa global de impacto social del grupo, se traduce en AlUla en la compra directa a agricultores y artesanos del entorno, lo que garantiza que cada ingrediente local que llega a la cocina genera también un beneficio económico para las comunidades que rodean el destino. En un destino donde las 94 tumbas nabateas de Hegra recuerdan que los humanos llevan milenios eligiendo este lugar para vivir y encontrarse, Our Habitas AlUla no hace sino continuar esa conversación entre generaciones, desde la arquitectura, el bienestar, la cultura y la mesa.

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