Origen de la actual Rumanía, la ciudad de Iasi representa el pasado imperial de la región pero se ha transformado en la actualidad en una ciudad moderna e industrial que compite con Bucarest por el protagonismo en el país. Pese a ese brillante pasado histórico, que ha dejado un importante conjunto monumental, y el aire bohemio que le impregna su universidad internacional, Iasi permanece olvidada en el imaginario habitual del turista.

Para poner remedio a esta injusticia hemos visitado la antigua capital del Principado de Moldavia y hemos descubierto una ciudad llena de contrastes, de maneras tranquilas, que vive al margen de la masificación turística de otros destinos como Sibiu o Brasov y que, además, cuenta con muchas sorpresas en sus alrededores. Vente conmigo a conocer la Ciudad de las Siete Colinas.

Iasi, cuna de la cultura en Rumanía

Escultura de Mihai Eminescu – Foto de Descubrir.com

Iasi es la segunda ciudad más poblada de Rumanía con una población aproximada de 354.000 habitantes. Fue capital del antiguo Principado de Moldavia entre los siglos XVI y XIX y, durante la I Guerra Mundial, se convirtió en la capital de Rumanía, después de la caída de Bucarest. Actualmente, es el centro económico y social de la región histórica de Moldavia, que se quedó integrada en el estado de Rumanía, y se encuentra a escasos kilómetros de la frontera con el país del mismo nombre, que se independizó tras la disolución de la Unión Soviética.


Fue cuna de la primera universidad del país cuando, en 1862, se abrió la institución Alexandru Ioan Cuza, que todavía sigue activa y que ha transformado a la ciudad en una urbe cosmopolita gracias a sus 80.000 estudiantes provenientes de todo el mundo. El teatro nacional más antiguo de Rumanía, una Ópera, el Ateneo Tătărași, una importante biblioteca central, su bonito jardín botánico o multitud de museos y centros culturales han impregnado a la ciudad de un ambiente cultural que termina empapando al visitante y que contrasta con las trazas decadentes de las que trata de escapar Bucarest.

Qué ver en Iasi

Plazas y bulevares

Plaza de la Unión – Foto de Descubrir.com

Lo primero que llama la atención cuando visitas el centro de Iasi es la amplitud de sus plazas y calles. La ciudad está, en efecto, vertebrada por una serie de plazas y bulevares que invitan a pasear y disfrutar de sus atractivos. Y partiendo de este ordenado diseño urbano, podríamos considerar la Piata Unirii o Plaza de la Unión, como el centro neurálgico, desde donde salen las principales calles de la ciudad.

Si caminamos hacia el norte, cruzaremos la plaza Mihai Eminescu y nos dirigiremos hacia la zona universitaria por el bulevar de Carol I, a través del cual iremos atravesando las diferentes facultades de la Universidad, bonitos parques y agradables cafés donde podremos parar para disfrutar del ambiente más jovial de la ciudad.

Pero es hacia el sur de la Plaza de la Unión donde encontramos la zona más monumental de la ciudad, agrupada por el precioso bulevar de B-dul Stefan cel Mare que nos llevará hasta la Piata Moldova, donde se levanta el imponente edificio del Palacio de Cultura. Por el camino encontraremos a nuestro paso algunos de los principales monumentos de la ciudad como la Catedral Metropolitana, la Iglesia de los Tres Jerarcas o varios museos integrados en bonitos palacios. El paseo es especialmente encantador en verano, cuando esta vía peatonal se llena de puestos callejeros de artesanía o comida y los jardines se muestran resplandecientes.

Iglesias y Monasterios

Iglesia de los tres jerarcas – Foto de Descubrir.com

A Iasi se la conoce por el apodo de la “Ciudad de las Mil Iglesias” y, aunque la cifra sea ciertamente exagerada, lo cierto es que en nuestra visita descubriremos un buen número de iglesias y monasterios. La mayoría son de la religión ortodoxa pero también alberga catedrales católicas, sinagogas o una iglesia lipovena, donde rinde culto una curiosa minoría étnica de origen ruso cuya historia merece por si misma un artículo.

Algunas de estas iglesias ya las hemos citado cuando paseábamos por Stefan cel Mare. Es el caso de la Catedral Metropolitana, un majestuoso templo construido en el siglo XIX con estilo neoclásico, sobre la base de dos iglesias anteriores, y que hoy constituye la iglesia ortodoxa histórica más grande de Rumanía. Su interior está decorado con la habitual ornamentación recargada de las iglesias ortodoxas y conserva las reliquias de Santa Parasqueva, patrona de Moldavia y una importante figura religiosa, que atrae a fieles de toda la región. Está rodeada por unos bonitos jardines y por el interesante, y un tanto escondido, Museo Metropolitano de Iasi.

A pocos metros, avanzando por el bulevar, nos encontraremos con la Iglesia o el Monasterio de los Tres Jerarcas. Una construcción del siglo XVII, aunque restaurada a finales del XIX, que nos sorprenderá por su belleza a base de piedras talladas con reminiscencias de la arquitectura típica del otro lado del Mar Negro.

Torre del Monasterio de Golia – Foto de Descubrir.com

No muy lejos de aquí, nos podemos acercar a ver la sencilla pero bonita Iglesia Armenia, que data del Siglo XIV, o el Monasterio de Barboi, con una interesante fusión del estilo neoclásico de su exterior y un interior de influencias bizantinas. Si subimos por la calle Elena Doamma nos toparemos con el fortificado y sorprendente Monasterio de Golia, de estilo tardorrenacentista, que nos impactará con su muralla y su famosa torre de 30 metros.

Palacio de la Cultura y museos

Palacio de la Cultura

Al final del bulevar de B-dul Stefan cel Mare reluce con magnificiencia el edificio más bonito de la ciudad, el ahora llamado Palacio de la Cultura. Un enorme palacio que, pese a su estilo neogótico, fue construido a inicios del siglo XIX sobre las ruinas de lo que fue la corte real de Alejandro el Bueno del siglo XV. En su interior podemos visitar la biblioteca Gheorghe Asachi y varios museos: el Museo de historia de Moldavia, el Museo de Arte y el Museo Etnográfico. Pero, quizás, lo realmente interesante es el exterior del edificio y los bonitos jardines y fuentes de la parte trasera, que nos recordarán inevitablemente a los tradicionales palacios franceses.

Como habíamos dicho anteriormente, Iasi es una ciudad con un marcado carácter cultural. Además, de la Universidad, numerosos literatos e intelectuales establecieron aquí su residencia. Es el caso de Vasile Pogor o el célebre Mihai Eminescu, posiblemente el escritor más importante en la historia de Rumanía. Ambos tienen museos en su honor, en los cuales podremos recorrer su obra y parte de la historia literaria del país. Pero, si queremos profundizar en nuestro conocimiento sobre este arte, también podemos acercarnos al Museo de Literatura Moldava, instalado en la Casa Dosoftei del Siglo XVII.

El Museo de la Unión es otra interesante visita, especialmente por la sugestiva belleza del palacio de estilo neoclásico donde está alojado. Este edificio, que fue hogar de Alejandro Juan Cuza y residencia real durante la II Guerra Mundial, conserva gran parte del mobiliario original del Siglo XIX y efectos personales de la historia del palacio.

Jardín botánico de Iasi

Jardín botánico de Iasi

El jardín botánico de Iasi es el más antiguo del país, data de 1856, y también el más grande, con una superficie superior a las 100 hectáreas. Fue fundado por el médico y naturalista Anastasie Fatu, quien compró un terreno para iniciar este proyecto personal y lo fue haciendo crecer a lo largo de los años posteriores. Para llegar tendremos que superar la zona de universidades y avanzar por el Bulevar Carol I hasta toparnos con este bonito jardín.

A lo largo de más de 21 kilómetros de senderos nos iremos encontrando con todo tipo de plantas y más de 800 variedades de rosas y orquídeas. También encontraremos algunos invernaderos con interesantes colecciones de flores tropicales o las siempre llamativas plantas carnívoras. El jardín es muy agradable con relajadas zonas de descanso, un pequeño monasterio en su interior y un bonito lago que sirve como punto central.


En los alrededores de Iasi

Monasterios de Bucovina

Monasterio de Humor

La bonita y tranquila región de Bucovina se encuentra a un par de horas de Iasi y reúne uno de los conjuntos monásticos más importantes del mundo. Las construcciones ya son de por si llamativas, pero destacan especialmente por sus colecciones de frescos, que se han conservado de manera increíble en el interior y en algunas fachadas exteriores. Son cuatro los monasterios principales, que se pueden visitar en uno o dos días, partiendo desde la localidad de Suceava, que nos servirá de base.

Podemos empezar nuestra ruta por el Monasterio de Humor, con su característica torre y muralla fortificada. En su exterior destacan los frescos de La Anunciación y la Vida de San Nicolás, con sus característicos tonos rojos y marrones. Avanzando por Gura Humorului, llegaremos al Monasterio de Voronet, donde predomina un color azul, de tonos celestes, que fue creado especialmente para este templo.

Monasterio de Moldovita – Foto de Alex Moise

A unos 30 kilómetros alcanzamos el Monasterio de Moldovita, también del Siglo XVI, cuya iglesia ha sido parcialmente restaurada y nos muestra cómo se pintaban las fachadas exteriores en aquella época. El asedio de Constantinopla y el Juicio final son los principales temas y predomina en este caso el color amarillo.

Siguiendo la carretera de montaña y atravesando preciosos miradores, donde podremos parar a disfrutar de las vistas, nos encontramos con el Monasterio de Sucevita. Es el monasterio más grande y para muchas personas el más bonito de todos. Salvo la parte occidental, todo el interior de la iglesia está cubierto de pinturas y la colección de murales es realmente impresionante. El visitante podrá ir descubriendo diferentes escenas del nuevo y el antiguo testamento, entre las que destacan La Escalera de las Virtudes, el Apocalipsis, las visiones de San Juan o imágenes de la Virgen.

La mejor manera de realizar estas visitas es con algún circuito guiado, lo que nos facilitará las cosas, pero si preferimos más flexibilidad también podemos alquilar un coche y hacerlo por nuestra cuenta. Eso sí, teniendo en cuenta que tendremos que atravesar carreteras de montaña, que no siempre se encuentran en las mejores condiciones.

Ciudadela de Targu Neamt

Monasterio de Targu Neamt

La ciudad de Targu Neamt no es, desde luego, la más bonita de Rumanía aunque su aire postcomunista quizás tenga cierto encanto decadente. En cualquier caso, tiene la suerte de albergar la interesante Ciudadela de Neamt. Construida en 1359 por Pedro I, fue constantemente atacada en los siglos posteriores por húngaros o turcos y, finalmente, conquistado en 1691. La reciente restauración le ha devuelto gran parte de su majestuosidad.

En sus alrededores encontramos también un conjunto de interesantes monasterios, de diferentes épocas y estilos. Merece la pena destacar el Monasterio de Neamt, los monasterios de Agapia, el monasterio de Sihla o el de Varatec.

Piatra Neamt y las Gargantas de Bicaz

Garganta de Bicaz

En mitad de un bucólico paisaje de montañas y frondosos bosques, descubrimos la ciudad de Piatra Neamt, que empieza a crecer como destino emergente en turismo activo, de esquí en invierno y de naturaleza en verano. Su pequeño y coqueto casco histórico está perfectamente conectado a través de su estación de trenes y un bonito teleférico que ofrece vistas incomparables de todo el entorno.

En sus alrededores se encuentran algunas maravillas naturales como el macizo de Ceahlau, que incluye el lago Bicaz. Desde la población de Izvoru Muntelui, podremos tomar algunas rutas de senderismo que convergen en la cumbre del macizo, uno de los más bonitos de Rumanía. Y, si nos van las emociones fuertes, podremos adentrarnos en la sinuosa carretera que recorre las laderas de la garganta de Bicaz y que aparece de forma habitual en los listados de carreteras más peligrosas del mundo.

Dónde alojarse en Iasi

Hotel Unirea – Foto de Descubrir.com

Aunque no es una ciudad especialmente turística, Iasi cuenta con una buena oferta de alojamiento por su importancia como núcleo comercial y de negocios. No encontraremos los establecimientos con más encanto de Rumanía, pero sí hoteles muy prácticos y de una calidad media muy alta con precios bastante económicos.

Varios de ellos se ubican en los alrededores de la Plaza de la Unión, que es posiblemente el mejor sitio para alojarnos porque nos permite recorrer la ciudad de forma muy cómoda. En esta plaza destaca el solemne Unirea Hotel & Spa, un histórico hotel que se ha modernizado en los últimos años, pero aún conserva una encantadora atmósfera decadente. Fue el hotel donde yo me alojé y tengo que reseñar que tanto las instalaciones como la atención fueron realmente buenas. Cuenta además con precios muy económicos que van desde los 30 euros por habitación.

No obstante, en pocos sitios de Europa podemos permitirnos el lujo de alojarnos en un hotel de cinco estrellas, como el Pleiada Boutique, desde unos 40 euros por noche o en hoteles de la calidad del Grand View desde unos 25 euros por noche. El Hotel International Iasi o el Hotel Select son otras buenas opciones, que compiten con una oferta de apartamentos de lujo a precios muy económicos como el White Dream Suites, Vila Aris o los YNS Apartments, un poco más alejados del centro. Es cierto, en todo caso, que estamos hablando de precios postpandemia. Si lees esta guía en un esperanzador futuro donde hayamos superado la crisis (ojalá) es posible que los precios sean un poco más elevados.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here