Carrozas de hasta nueve metros, recubiertas de papel washi y pintadas con guerreros, deidades y actores de kabuki, recorren de noche las calles de Aomori durante seis días cada agosto. Del 2 al 7 de agosto de 2026, el Festival Nebuta convierte esta ciudad del norte de Japón en uno de los grandes escenarios festivos del verano nipón, con cerca de tres millones de visitantes cada edición.
El festival marca el punto álgido del verano en la región de Tohoku y coincide con la temporada de obon, cuando muchos japoneses regresan a sus lugares de origen para reconectar con la tradición. A diferencia de Tokio u Osaka, Aomori ofrece durante estas fechas un clima algo más suave, un factor que atrae a quienes buscan vivir uno de los festivales más fotografiados del país sin el calor extremo de las grandes urbes.
Nebutas: un año de trabajo para seis noches de desfile

El nombre del festival procede de las nebutas, las carrozas iluminadas que protagonizan cada desfile. Su construcción arranca casi un año antes del evento. Los artesanos parten de una estructura de alambre que después recubren con papel japonés tradicional y pintan con colores intensos, dando forma a escenas de gran teatralidad inspiradas en guerreros, deidades y personajes del kabuki.
Al anochecer, estas estructuras se iluminan desde el interior y avanzan por las calles portadas por equipos que las hacen girar, zigzaguear y avanzar con movimientos bruscos que arrancan la ovación del público. Junto a ellas desfilan los bailarines haneto, ataviados con trajes tradicionales, mientras tambores taiko, flautas y címbalos marcan el ritmo de la comitiva. Los visitantes pueden alquilar el atuendo haneto y sumarse al desfile como un participante más, una de las experiencias más solicitadas por quienes viajan hasta Aomori en estas fechas.
La última jornada del festival reserva el momento más esperado. Las nebutas se trasladan por la bahía de Aomori acompañadas de un espectáculo pirotécnico de dos horas de duración, el cierre perfecto para una celebración que combina artesanía, música y luz sobre el agua.
Cuándo reservar y dónde ver el festival fuera de temporada

La popularidad del Festival Nebuta obliga a planificar con meses de antelación tanto el alojamiento como las entradas a las zonas de observación, sobre todo durante los días centrales, del 4 al 6 de agosto, cuando la afluencia es mayor. Quienes no puedan coincidir con las fechas del festival tienen una alternativa durante todo el año en el museo Nebuta WA-RASSE, en la propia ciudad de Aomori, donde se exhiben carrozas originales de ediciones anteriores, se explica la historia del festival y se organizan actuaciones regulares de danza tradicional.
Algunos alojamientos de la zona han incorporado a su oferta espectáculos que recrean el ambiente del festival y talleres de artes escénicas tradicionales, pensados para quienes quieren profundizar en la cultura local durante su estancia sin depender de las fechas exactas del evento.
Otras localidades con su propia versión del festival
La tradición nebuta no se limita a la capital de la prefectura. Varias localidades cercanas celebran sus propios desfiles, cada uno con un estilo de carroza diferenciado. El Hirosaki Neputa puede conocerse durante todo el año en el centro de interpretación Tsugaru Clan Neputa Village, en la propia ciudad de Hirosaki. El Goshogawara Tachineputa cuenta también con un museo dedicado a sus carrozas, reconocibles por su altura vertical. A ellos se suman el Hirakawa Neputa y el Kuroishi Neputa, ambos con formato y calendario propios dentro del mismo ciclo festivo del verano en Tohoku.
Aomori, entre atún de Ōma y manzanas Fuji
La prefectura de Aomori ocupa el extremo norte de la isla de Honshu y está conectada con Tokio en tres horas y media en tren bala, una distancia que la sitúa como opción realista para quienes combinan la capital japonesa con un itinerario por el norte del país. Más allá del festival, la región tiene peso propio en la gastronomía japonesa. El atún rojo salvaje de Ōma protagoniza cada año las subastas de Año Nuevo en Tokio, donde alcanza precios millonarios por ejemplar. Aomori es también el principal productor de manzanas de Japón y cuna de la variedad Fuji, hoy presente en supermercados de medio mundo, incluidos los españoles.
El interés español por Japón sigue en aumento. En 2025 viajaron al país 245.600 turistas españoles, un 34,7% más que el año anterior, según datos de la Oficina Nacional de Turismo de Japón (JNTO). Ese crecimiento en la demanda coincide con un mayor interés por destinos regionales como Aomori, que ofrecen una experiencia distinta a la de Tokio, Kioto u Osaka sin renunciar a la conectividad ni a los grandes espectáculos culturales que definen el verano japonés.

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