Chequia cerró 2025 con 23,55 millones de llegadas internacionales y casi 59,14 millones de pernoctaciones, consolidando una recuperación turística que ya no depende solo de Praga. El país diversifica su mapa de visitas, refuerza sus conexiones aéreas con España y estrena una campaña de comunicación, 'Feel Free', que invita a viajar sin listas de imprescindibles ni itinerarios prediseñados. Todo apunta a que 2026 será un año de transición hacia un turismo más personal, más lento y, en muchos casos, más rentable para el destino.

Los españoles, entre los visitantes más valiosos

Praga Picnic colina Petrin Credit Oldřich Hrb

El mercado español registró en 2025 un crecimiento moderado pero sostenido: 278.056 llegadas, un 2,75% más que en 2024, y 788.871 pernoctaciones, con un aumento del 2,29%. La estancia media se situó en 3,84 días, por encima de la media nacional checa (3,51 días), lo que convierte al viajero español en uno de los más rentables dentro del Top 10 de mercados emisores. España ocupa el décimo puesto en llegadas y el octavo en pernoctaciones, es decir, genera más noches que volumen de entradas, un indicador positivo para la ocupación hotelera.

Este comportamiento no es nuevo. Desde 2012, el viajero español mantiene una duración media de viaje a Chequia de entre 3,70 y 3,86 días, lo que refleja un mercado estable, no estacional ni volátil. CzechTourism, la agencia oficial de turismo del país, considera ese perfil especialmente atractivo para la planificación del destino.

La concentración territorial sigue siendo una realidad: Praga absorbió 241.027 llegadas españolas y 687.159 pernoctaciones, con una estancia media de 3,85 días. Sin embargo, los datos regionales revelan un potencial de descentralización que merece atención. Moravia del Sur recibió 7.452 visitantes españoles con 20.146 pernoctaciones, mientras que Karlovy Vary sumó 5.381 llegadas y 15.855 noches, con una estancia media de 3,95 días que refleja su posicionamiento como destino de bienestar y salud.

Cuanto más lejos de Praga, más tiempo se quedan

Znojmo Credit Ladislav Renner

Uno de los datos más llamativos del análisis regional es el comportamiento de la estancia media cuando el viajero español se aleja de los grandes núcleos urbanos. La región de Olomouc encabeza ese ranking con 6,08 días de estancia media, seguida de Vysočina con 4,43 días y Karlovy Vary con 3,95 días. La lectura es clara: quien se aventura fuera de los circuitos habituales permanece más tiempo y, presumiblemente, gasta más en el entorno local.

Otras regiones con datos destacados son Ústí nad Labem (3,82 días), Bohemia Central (3,67 días) y Hradec Králové (3,64 días). En términos de volumen absoluto de pernoctaciones españolas, tras Praga se sitúan Moravia del Sur, Karlovy Vary, Olomouc (10.718 noches), Bohemia Central (10.333) y Bohemia del Sur (8.994). El resto de regiones no supera las 8.000 noches anuales, lo que evidencia un margen de crecimiento considerable fuera de la capital.

A escala internacional, Karlovy Vary lidera también la estancia media entre todos los mercados con 4,78 días, el registro más alto del país, muy por encima de Praga (3,30 días) y Moravia del Sur (2,95 días).

'Feel Free': viajar sin expectativas impuestas

La nueva estrategia de comunicación de CzechTourism para 2026 se articula bajo el lema 'Feel Free' ("Siéntete libre"). La propuesta no es un eslogan al uso: responde a un reposicionamiento del destino que pone la vivencia personal por encima de la monumentalidad. La campaña presenta Chequia como un país donde el viajero no necesita llegar con un listado de lugares obligatorios, sino que puede marcar su propio ritmo, descubrir oficios tradicionales que siguen vivos, disfrutar de una gastronomía accesible y moverse por ciudades acogedoras sin la presión habitual de los destinos masificados.

La imagen de la campaña mostrará paisajes accesibles, entornos rurales, cultura sin formalidades y una atmósfera relajada que contrasta con la saturación de otros destinos del centro de Europa. El mensaje se dirige a un viajero que busca autenticidad, no escenografía, y que valora la libertad de itinerario tanto como el destino en sí.

Este enfoque conecta con tendencias documentadas en el turismo europeo post-pandemia: el auge del llamado slow travel, el interés por destinos secundarios y la búsqueda de experiencias locales frente al turismo de hitos. Chequia, con su red de ciudades medias bien conservadas y una oferta cultural descentralizada, se posiciona para capitalizar ese cambio de mentalidad.

Gastronomía: de la cocina tradicional a las dos estrellas Michelin

Restaurante Element Brno- Credit Oldřich Hrb

Si hay un ámbito en el que Chequia ha dado un salto cualitativo evidente en los últimos años, es la gastronomía. La nueva edición de la Guía MICHELIN de Chequia, presentada en Mariánské Lázně en diciembre pasado, marca un punto de inflexión: por primera vez, la selección abarca todo el territorio nacional y no se limita a la capital. El resultado es un mapa gastronómico de 79 restaurantes que sitúa al país entre los destinos culinarios más prometedores de Europa Central.

El establecimiento más destacado es Papilio Restaurant, ubicado en las antiguas caballerizas del castillo de Vysoký Újezd, a escasa distancia de Praga. Dirigido por el chef Jan Knedla, propone menús degustación de hasta diez pasos con producto local y técnicas contemporáneas. Es el único restaurante checo reconocido con dos Estrellas MICHELIN. Otros ocho restaurantes cuentan con una estrella, seis de ellos nuevas incorporaciones. En regiones como Moravia del Sur o Zlín destacan Essens, Entrée y La Villa; en Praga mantienen su nivel Field y La Degustation Bohême Bourgeoise, y se incorporan Levitate, Casa de Carli y Štangl.

El segmento Bib Gourmand, que reconoce la mejor relación calidad-precio, crece hasta 18 establecimientos, con quince nuevas incorporaciones. Ciudades como Brno y Olomouc consolidan así una oferta atractiva para el viajero gastronómico que no busca necesariamente alta cocina, sino calidad a precios razonables en bistrós, tabernas contemporáneas y proyectos de escala media. Cuatro Estrellas Verdes reconocen además el compromiso medioambiental de establecimientos como LEAF, Štangl y Sůl a Řepa, que trabajan con productores locales, huertos propios y criterios de reducción de impacto ambiental.

La Guía Gault&Millau completa el panorama con una cobertura igualmente nacional que pone en valor tanto a chefs consolidados como a nuevas voces de la cocina checa. Ambas guías confirman que el auge culinario del país no es un fenómeno aislado ni centrado exclusivamente en Praga.

Vuelos directos desde España: más rutas y más ciudades

La conectividad aérea entre ambos países se amplía en 2026. Desde Madrid operan vuelos directos diarios a Praga con Iberia y Smartwings. Barcelona cuenta con conexiones diarias con Vueling y cinco frecuencias semanales con Smartwings y Ryanair. Málaga tiene vuelos con Smartwings y Ryanair, y Valencia vuela con Smartwings.

Las novedades más relevantes son la ruta desde Bilbao, que estrenó conexión en octubre de 2025 con Smartwings, y los vuelos desde Alicante a la ciudad de Pardubice. En temporada alta se añadirán conexiones desde Girona a Ostrava y Pardubice, y desde Málaga a Brno y Ostrava. Esta red de rutas facilita el acceso no solo a la capital, sino a destinos regionales que hasta ahora requerían escala, lo que abre la puerta a un turismo más distribuido por el territorio.