Hay un patio en el oeste de Kingston donde el mundo descubrió un nuevo sonido. Un rectángulo de cemento rodeado de habitaciones compartidas, cocinas comunales y ropa tendida al sol, en el corazón de un barrio que la ciudad oficial prefería ignorar.

Desde ese patio, conocido como el Government Yard de la Primera Calle, emergieron los ritmos que definirían una generación entera y pondrían a Jamaica en el mapa cultural del mundo. Trenchtown no es solo un barrio. Es el lugar donde nació el reggae.

De finca ganadera a barrio de inmigrantes

Trenchtown - Foto: Christian Rojo

Durante el periodo colonial, Trenchtown formó parte de la finca Greenwich Park de Daniel Power Trench (1813-1884), hijo de un acaudalado propietario de plantaciones. El barrio toma su nombre de esa antigua designación como Trench Pen, unas 400 acres de terreno que se utilizaban para el ganado. Durante la década de 1930, Trench Pen, en el sur de St. Andrew, era un asentamiento de migrantes que llegaban del campo en busca de trabajo en la ciudad.

Trench Pen se transformó en Trench Town cuando la Central Housing Authority del gobierno colonial puso en marcha un proyecto de urbanización modélico que incluía viviendas en propiedad y en alquiler social, escuelas, un teatro, un parque, una delegación de la YMCA y la YWCA, una clínica de salud y una estación de bomberos. Las nuevas residencias consistían en edificios de uno y dos pisos construidos en torno a patios centrales con cocinas y cuartos de baño comunitarios. Esas residencias se convirtieron en los célebres Government Yards de Trenchtown.

Es precisamente en esa arquitectura comunal donde reside buena parte del relato que hoy cuentan los guías del barrio. Johnic Bone, o Blackie como prefiere que le llamemos, nos lo explica durante sus recorridos y nos indica las diferencias entre los distintos tipos de vivienda que el gobierno levantó entre las décadas de 1940 y 1950, desde los bloques donde doce familias compartían baño y cocina exteriores hasta los edificios de dieciséis habitaciones, "una familia por habitación, cocina fuera", que recuerdan a una pensión colectiva. Esa promiscuidad obligada, ese rozarse cotidiano entre vecinos de procedencias distintas, fue también el caldo de cultivo de una música que siempre habló de comunidad.

El barrio que vio nacer a los Wailers

Trenchtown - Foto: Christian Rojo

Trenchtown es el lugar de nacimiento del rocksteady y del reggae, así como el hogar del embajador mundial del reggae y del rastafarismo, Bob Marley. De este barrio salieron algunos de los mejores artistas de la historia del género, entre ellos los otros fundadores de The Wailers (Peter Tosh y Bunny Wailer), además de The Wailing Souls, Alton Ellis, Dean Frazer, Toots and the Maytals, The Abyssinians y Joe Higgs. No hay ninguna calle en Trenchtown que no haya acogido a músicos con fama nacional o internacional.

El 6 de febrero de 1945, en un pequeño poblado de la isla caribeña de Jamaica, nació el músico que convirtió el reggae en patrimonio universal. Su madre, Cedella Booker, era una mujer afrojamaiquina que conoció a un capitán de la infantería de marina británica llamado Norval Marley.

La relación no duró. El hombre tenía otros compromisos familiares y no quiso quedarse junto a Cedella, embarazada del niño al que llamaría Robert Nesta Marley Booker. Cuando Bob era adolescente, se mudaron al gueto de Trenchtown, un barrio muy afectado en ese momento por la violencia política y la delincuencia.

Fue allí, en ese patio comunal de la Primera Calle, donde el joven Bob encontró su destino. Nuestro guía nos recuerda que fue Vincent, vecino y amigo íntimo de Marley, quien puso en manos del futuro artista su primera guitarra cuando este tenía apenas 11 años. Ese mismo Vincent aparece después en los créditos de una de las canciones más conocidas del repertorio del jamaicano, donde consta que la letra y la música pertenecen a su autoría, aunque la versión más celebrada del tema sea la de Marley. Una historia de amistad, de cesión y de memoria que todavía hoy se cuenta en ese patio.

El sonido de una habitación sin techo

Blackie guía a sus visitantes por una habitación especial dentro del recinto. Se trata de un antiguo cuarto de cocina, reconvertido primero en dormitorio por el propio Bob Marley y luego preservado como parte del legado del barrio. La habitación tiene un agujero en el techo que comunica directamente con el cielo, una grieta que en otro tiempo dejaba entrar la lluvia y que hoy parece una metáfora de todo lo que salió de aquí hacia arriba. "

Fue en esta cocina donde Bob vivió y donde compuso algunas canciones", explica el guía, señalando las paredes desconchadas y el camastro de madera. "Ahí, en ese hueco, nació parte de la banda sonora del siglo XX."

Sus canciones "Trenchtown", "Natty Dread", "Trenchtown Rock" y "No Woman, No Cry" hacen referencia directa al barrio. El reggae nació en Jamaica con raíces antiguas, ligadas a la música de los esclavos africanos que los europeos llevaron a la isla, pero fueron los elementos modernos los que le dieron vida, marcados por los elementos espirituales de la religión rastafarista.

Trenchtown - Foto: Christian Rojo
I remember when we used to sit
In the government yard in Trench town
Oba observing the hypocrites
As they would
Mingle with the good people we meet
Good friends we have
Oh, good friends we've lost
Along the way, ay
In this great future
You can't forget your past
So dry your tears, I sayNo woman no cry
No woman no cry
Oh my little sister, don't shed no tears
No woman no cry

En 1963, cuando tenía dieciocho años, Marley se alió con Bunny Wailer y Peter Tosh para formar el grupo Wailing Wailers, que más tarde pasó a llamarse The Wailers y, finalmente, Bob Marley and The Wailers. Con ese proyecto llegó a Inglaterra en 1972, fue contratado por el pequeño sello Island Records y el resto forma ya parte de la historia musical.

La violencia que rompió el patio

Trenchtown - Foto: Christian Rojo

A comienzos de los años setenta, Trenchtown se volvió inestable y peligroso cuando la política se tornó violenta. Los dos grandes partidos jamaicanos, el People's National Party y el Jamaica Labour Party, habían emergido con fuerza en Kingston y aplicaban códigos de lealtad que determinaban el acceso de los ciudadanos a empleos y servicios. La parte baja de Trenchtown, por debajo de la Séptima Calle, era afín al JLP, lo que en esa década la enfrentó en una guerra abierta con su vecino del norte, Arnette Gardens, bastión del PNP.

Esta pequeña área contribuyó ampliamente a la conciencia global sobre las condiciones de pobreza y corrupción política en Jamaica. Con el tiempo, la criminalidad en el barrio disminuyó y la tasa de homicidios en el oeste de Kingston descendió desde mediados de los años noventa. Hoy, pese a que la pobreza sigue siendo el mayor desafío cotidiano, el barrio muestra una cara distinta a quien se acerca con curiosidad y respeto.

Nuevas organizaciones como la Agency for Inner-city Renewal, el Trenchtown Reading Centre y la Trench Town Development Association trabajan para mejorar las actitudes sociales, aumentar la alfabetización y fomentar la inversión pública en la zona.

¿Cómo visitar el Culture Yard?

Trenchtown - Foto: Christian Rojo

Trenchtown es hoy la sede del Trench Town Culture Yard Museum, un Sitio del Patrimonio Nacional que preserva y difunde la historia y la contribución del barrio a Jamaica. El museo es propiedad de los propios vecinos del barrio y está gestionado por ellos, con el objetivo de ofrecer una comprensión auténtica de Bob Marley, sus raíces y las raíces del reggae, todo ello en el contexto del Trenchtown de ayer y de hoy.

Los visitantes pueden explorar exposiciones que muestran el patrimonio del barrio, con artefactos, fotografías y objetos de la época que ilustran las contribuciones de los artistas locales y el desarrollo del reggae. El recorrido incluye abundante información sobre la formación e historia del barrio y fotografías de época de Bob y su familia.

Acompañado por un guía local, el paseo conduce hasta las célebres Primera, Segunda y Tercera Calles, donde vivieron las mayores estrellas del reggae jamaicano. El museo ofrece tres modalidades de visita con precios desde 20 dólares para el recorrido básico por el Culture Yard hasta 40 dólares para la visita completa con el recorrido por la comunidad. Abre todos los días de 9 de la mañana a 6 de la tarde.

A la entrada del recinto, una puerta pintada de verde, rojo y amarillo con un retrato desvaído de Marley y las palabras "Welcome Trench Town Culture Yard Birthplace Jamaica's Legacies" recibe a quienes llegan desde cualquier rincón del mundo. Los visitantes son recibidos por la hospitalidad de los guías locales, que comparten historias apasionantes sobre el pasado de la comunidad, el arte y la música que surgieron de sus calles. La visita es, ante todo, una lección de humildad. El contraste entre la pequeñez física del lugar y la magnitud de lo que de él emergió resulta difícil de procesar.