Elena Ortega: «El pasado te golpea en cada kilómetro de la Ruta 61»
Entrevistamos a Elena Ortega sobre Ruta 61, su primer libro, un viaje de 5.000 kilómetros por las raíces musicales y humanas del Misisipi en Estados Unidos.
Historias, lugares y recomendaciones seleccionadas por la redacción de Descubrir.
Entrevistamos a Elena Ortega sobre Ruta 61, su primer libro, un viaje de 5.000 kilómetros por las raíces musicales y humanas del Misisipi en Estados Unidos.
No es coincidencia que Concha Méndez, una de las Sinsombrero que narra la anécdota que da nombre al grupo, naciera en 1898,
“Creo que España es, con diferencia, el país más espléndido que he visto en mi vida”. Esta frase que Virginia Woolf incluye en uno de sus escritos bien podría formar parte de una campaña de promoción del turismo español.
“Crecí en el mar y la pobreza fue para mí fastuosa; después perdí el mar, todos los lujos me parecieron grises, la miseria intolerable. Desde entonces espero.” Albert Camus (1913 – 1960) esperó tanto que nunca pudo regresar a Sant Lluís.
Dos caras, como algunas personas, tiene la parroquia de San Sebastián… mejor será decir la iglesia… dos caras que seguramente son más graciosas que bonitas: con la una mira a los barrios bajos, enfilándolos por la calle de Cañizares; con la otra al señorío mercantil de la Plaza del Ángel.
Si el destino no es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas como dijo Henry Miller, el comerciante veneciano Marco Polo fue uno de los primeros viajeros en cambiar la perspectiva del mundo.
Antiguo campamento romano convertido en ciudad clave de Hispania, albergue de peregrinos durante siglos, capital de la Maragatería, emplazamiento de una de las obras más singulares de Gaudí y origen de una de las familias de poetas más lúcidas y extravagantes del siglo XX
Un viaje en tren para revivir una de las escenas más recordadas de la literatura, aquella en la que Alonso Quijano, en el culmen de su entrañable delirio, carga contra unos molinos que confunde con gigantes.
Todos los niños de España tuvimos que seguir las “fortunas y adversidades” del Lazarillo de Tormes porque siempre ha formado parte de las lecturas obligatorias de nuestro sistema educativo. Pero a pesar de que no es edad en la que se disfruten“obligaciones”, al Lazarillo se le acaba cogiendo cariño,