Con 15 millones de visualizaciones completas en pocas semanas y entrada directa al Top 10 de Netflix en 87 países, La Casa Guinness ha convertido la historia de una familia cervecera irlandesa en uno de los fenómenos televisivos del año.
Su creador, Steven Knight, el mismo que firmó Peaky Blinders, ya ha expresado públicamente su intención de rodar una segunda temporada, y todo indica que llegará. Mientras eso ocurre, Irlanda espera con rutas concretas a quienes quieran conocer en persona los escenarios reales donde Arthur Guinness levantó su imperio partiendo de apenas 100 libras.
El tour guiado que recorre la Irlanda del siglo XVIII

La propuesta más completa para entender el contexto histórico de la saga es el Arthur's Legacy Tour, un recorrido organizado que sale todos los viernes a partir de las 10 de la mañana con guía turístico y transporte incluidos. El punto de partida es The Liberty Belle Pub, un pub del centro de Dublín donde confluyen historia, costumbres locales y vida de barrio, y donde también termina la excursión, con una pinta en la mano.
El recorrido se detiene en varios puntos de Dublín directamente vinculados a la familia Guinness. El Iveagh House y los jardines de Stephens Green, que además sirvieron como localizaciones de rodaje de la propia serie, dan paso al Phoenix Park y a Farmleigh House, antigua residencia familiar. La ruta incluye también la Catedral de San Patricio, cuya restauración en el siglo XIX fue financiada por la familia, y el Iveagh Market junto a los Iveagh Trust Buildings, viviendas construidas a finales del XIX por los Guinness para las clases más vulnerables de la ciudad, un ejemplo del filantropismo que define a esta dinastía tanto como su cerveza.




La parada en la Guinness Storehouse es obligatoria. Con 1,4 millones de visitantes al año, es una de las atracciones más visitadas de todo el país. Fue aquí donde Arthur Guinness firmó en 1759 un arrendamiento de 9.000 años para instalar su fábrica, la misma que hoy acoge el museo dedicado a la cerveza negra más reconocida del mundo.
Desde Dublín, el tour se desplaza unos 20 kilómetros hacia el condado de Kildare. La primera parada es Celbridge, ciudad natal de Arthur Guinness, donde se puede visitar la antigua fábrica de cerveza que perteneció a Arthur Price y fue administrada por Richard Guinness, padre de Arthur. En el mismo municipio se encuentra Castletown House, considerado el palacio georgiano más antiguo y monumental de Irlanda.
A continuación, el recorrido llega a Leixlip, donde Arthur Guinness abrió su primera fábrica con la herencia de su padrino, y continúa hasta Ardclough, pueblo natal de su madre, en el que se encuentra el Museo Arthur Guinness. El último punto antes de regresar a Dublín es Oughterard, donde en un cementerio sobre una colina con vistas a Kildare, Dublín y las montañas de Wicklow descansan Arthur Guinness y su esposa Olivia.
Para los que prefieren quedarse en Dublín

Quien no quiera salir de la capital tiene en el Houses of Guinness una alternativa sólida. Organizado por Pat Liddy's Walking Tours, este paseo a pie dura poco menos de tres horas y recorre los distintos barrios del centro de Dublín poniendo el foco en la arquitectura, los parques y los monumentos ligados a la saga familiar.
El recorrido conecta mansiones que fueron propiedad de los Guinness, donaciones a la ciudad, edificios reformados con financiación de la familia y espacios públicos que no existirían sin su intervención. Es una forma eficaz de entender hasta qué punto el desarrollo urbanístico y social de Dublín está entretejido con la historia de esta familia. El paseo termina con una pinta de cerveza negra en un lugar sorpresa con vínculos directos a los orígenes de la dinastía, un detalle que convierte el final en parte del propio relato.
A pie o en bici por Kildare, siguiendo la Arthur's Way

Para quienes prefieren moverse a su propio ritmo, sin horarios fijos ni grupos, la Arthur's Way es la opción más adecuada. Se trata de una ruta de 16 kilómetros que atraviesa los principales enclaves vinculados a Arthur Guinness en el condado de Kildare y puede completarse a pie en unas tres horas o en bicicleta en aproximadamente hora y media. La empresa My Bike or Hike ofrece también la posibilidad de hacerla en versión guiada.
El trazado combina historia y paisaje de manera natural. En Leixlip se puede visitar el castillo normando construido en 1172, que desde 1958 perteneció a Desmond Guinness, y en Celbridge destaca The Wonderful Barn, un granero del siglo XVIII en forma espiral declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El recorrido pasa también por Hazelhatch, donde el Gran Canal, una obra de ingeniería victoriana, actúa como vía de paso hacia Lyons Estate, una finca que durante el primer milenio fue tierra de los diez reyes de Leinster y que hoy conserva un paisaje natural de gran riqueza.

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