Un pueblo de Ciudad Real que exporta moda a las pasarelas internacionales, otro de Cuenca, que ha puesto en marcha el primer estudio de videojuegos del mundo dirigido por personas con discapacidad intelectual, y una localidad albaceteña cuyas tinajas de barro se exponen en el Vaticano, en Japón y en el Museo de las Culturas Europeas de Berlín.
Todo esto ocurre en los mismos pueblos por los que discurre la Ruta del Vino de La Mancha, entre viñedos, humedales y campos de cereal, al abrigo del mayor viñedo del mundo.
José Manuel Triguero: el dibujante que convirtió El Provencio en capital del cómic

José Manuel Triguero es dibujante profesional y vecino de El Provencio, un pequeño municipio conquense integrado en la Ruta del Vino de La Mancha. Su trayectoria es uno de los argumentos más sólidos para desmontar la idea de que el talento rural necesita emigrar para prosperar. En torno a su figura han crecido tres proyectos de impacto cultural y económico que han situado a este pueblo en el mapa internacional.
El primero es la Feria Internacional del Cómic de El Provencio, que en noviembre celebrará su 16.ª edición. El evento congrega cada año a profesionales del sector cuyas obras se exhiben en ciudades como Londres o Tokio, muchos de los cuales aprovechan su visita para dejar su huella en la Ruta de Arte Urbano del municipio, que ya suma cerca de 50 murales repartidos por sus calles.


El segundo proyecto, quizás el más singular, lleva el nombre de Adina Héroes. Impulsado junto a Salva Espín, dibujante español del sello Marvel y padrino de la feria, este estudio radicado en Las Pedroñeras y El Provencio es el primero en el mundo en integrar a personas con discapacidad intelectual en un equipo profesional de diseño de videojuegos. El estudio trabaja actualmente en el diseño de personajes para un videojuego que PlayStation prevé lanzar en las próximas navidades.
El tercer proyecto es el Museo del Cómic de El Provencio, dirigido por el propio Triguero. Instalado en un edificio histórico del siglo XVIII, el espacio reproduce el ambiente de una editorial de los años 50 y conserva piezas de colección como publicaciones de finales del siglo XIX, la portada del primer tebeo español (1917) o ejemplares de la época de la Guerra de Cuba. Entre sus contenidos, los aficionados al vino encontrarán también una curiosidad etimológica: la palabra viñeta deriva, en realidad, de vino.
La Colección Cervantina Zunzunegui: un secreto bibliográfico en Pedro Muñoz

Pedro Muñoz guarda uno de los fondos cervantinos privados más valiosos y menos conocidos de España. La Colección Cervantina Zunzunegui, reunida durante décadas por el bibliófilo Juan José Zunzunegui, reúne ediciones, documentos y piezas vinculadas a Miguel de Cervantes y al universo del Quijote cuyo valor va más allá de lo estrictamente bibliográfico.
Alejada de los grandes circuitos culturales, esta colección funciona como un enclave inesperado para investigadores, cervantistas y lectores que quieran rastrear el legado del autor más universal de la lengua española en el corazón mismo de La Mancha. Una parada que combina sin esfuerzo con una visita a bodegas o una cata en cualquiera de los municipios cercanos de la ruta.
Manuel Piña: el Almodóvar de la moda tiene su museo en Manzanares

En los años 70, Manuel Piña revolucionó la moda española. Nacido en Manzanares (Ciudad Real), fue uno de los grandes impulsores de la Pasarela Cibeles y uno de los artífices del concepto Made in Spain como sello de identidad internacional. Su capacidad para combinar artesanía y vanguardia le valió el apodo de el Almodóvar de la moda.
Piña siempre quiso dejar su legado en su pueblo. "Me gustaría tener un espacio, un sitio en mi pueblo, para dejar mis trajes, millones de fotos. Yo me conformo con una bodega antigua, no quiero nada más", declaró en vida. Su deseo se cumplió. Hoy, la cueva-bodega de la Casa de los Merino, una casa solariega manchega del siglo XVI ubicada en el casco histórico de Manzanares y reconvertida en el Centro Cultural Ciega de Manzanares, alberga el Museo Manuel Piña.
El recorrido lleva al visitante desde la llamada mujer bloque hasta la mujer Piña, pasando por el uso de materiales y tejidos innovadores que Piña empleó para elevar la artesanía textil manchega a las pasarelas internacionales. Una visita que funciona igual para quienes llegan atraídos por el vino que para los apasionados de la moda.
Maestros queseros: el queso manchego llega de Noruega a Australia

El queso manchego es, junto al Quijote, uno de los mejores embajadores de La Mancha en el mundo. Y en la Ruta del Vino de La Mancha conviven varias queserías que llevan ese nombre a los mercados más exigentes del planeta.
Pago de La Jaraba, en Villarrobledo (Albacete), exporta el 33% de su producción a países como Noruega, Francia, Portugal, Luxemburgo y Perú, y uno de sus quesos fue reconocido como Mejor Queso Manchego del Mundo en los World Cheese Awards 2025-2026. En su finca, el viajero puede visitar la bodega y la almazara, o sumarse a una experiencia agroturística que incluye seguir los pasos del rebaño de ovejas de raza manchega.
Finca Valdivieso elabora queso manchego desde 1880. El 18% de su producción se consume en Australia, Japón, Estados Unidos, Francia, Alemania, Suiza e Inglaterra. Su tienda en ruta permite llevarse a casa alguna de las piezas que ya triunfan en esos mercados.
La Quesería El Fraile, en El Toboso, elabora quesos 100% artesanales con leche de ovejas manchegas criadas en libertad en tierras de Dulcinea, curados sobre madera con la paciencia que distingue la artesanía de la producción industrial. Y los Quesos Artesanos Serrano Flores incorporan a sus elaboraciones ingredientes del territorio como el azafrán, el romero y el aceite de oliva, que maridan de forma natural con los vinos de la ruta.
Las tinajas de Villarrobledo: cinco siglos de artesanía que llegan al Vaticano y Berlín

En los años 60, Villarrobledo contaba con hasta 72 hornos activos que producían anualmente 8.000 tinajas de barro. Esta localidad albaceteña es la principal productora histórica de tinajas para la elaboración y conservación del vino desde hace cinco siglos, y en ella se han fabricado las tinajas más grandes del mundo, utilizando la misma técnica que empleaban las culturas neolíticas.
Ejemplares de estas piezas pueden verse en el Vaticano, en Japón y, desde 1987, en el Museo de las Culturas Europeas de Berlín, donde se expone una tinaja de 4 metros de altura y 500 arrobas de capacidad (una arroba equivale a 16 litros). En 2023, una bodega italiana elaboró en una tinaja de Villarrobledo el que fue reconocido como el mejor vino del mundo, lo que impulsó aún más la demanda internacional de estas piezas, especialmente en Francia e Italia.
Para entender el proceso de fabricación, el punto de referencia es el Centro de Interpretación de la Alfarería Tinajera de Villarrobledo, instalado en un antiguo alfar que conserva espacios de arqueología industrial de valor etnológico excepcional.
Antonio López Torres: el Realismo manchego tiene museo en Tomelloso

Antonio López Torres es uno de los grandes referentes del Realismo español. Su museo está en Tomelloso, a escasos metros de la casa donde vivió sus últimos años, y el propio edificio que lo alberga es considerado una obra de arquitectura en sí mismo. López Torres fue nominado a los Premios Príncipe de Asturias de las Bellas Artes en 1984 y dejó un legado centrado en el arte de lo cotidiano, los paisajes y la luz de La Mancha.
Fuera del museo, el visitante puede recorrer los escenarios que inspiraron al pintor, entre los que destacan las cuevas-bodega de Tomelloso, inmortalizadas por el artista en 1923. Más de 2.200 cuevas excavadas a unos 12 metros de profundidad que, si se dispusiesen en fila, alcanzarían los 40 kilómetros de túnel subterráneo. Este espacio subterráneo funciona hoy como un museo del vino visitable, con catas organizadas previa reserva.

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