En el tejado de una fábrica, a 28 metros de altura sobre los tejados de Turín, los automóviles recién ensamblados salían directamente de la cadena de montaje para dar sus primeras vueltas en un óvalo de hormigón inclinado. La imagen parece sacada de una película de ciencia ficción de los años veinte, y sin embargo fue la realidad cotidiana de la fábrica Lingotto durante casi seis décadas.

Hoy, esa misma pista vive una segunda vida extraordinaria. Transformada en jardín colgante, galería de arte al aire libre y pasarela panorámica, la Pista 500 es una de las visitas más sorprendentes de la Italia contemporánea, una rareza donde el peso de la historia industrial se mezcla con el verde de miles de plantas y las obras de artistas internacionales.

Una fábrica pensada de abajo arriba

Lingotto

La construcción del edificio comenzó en 1916 y el complejo abrió sus puertas en 1923. El Lingotto debe su nombre al barrio turinés donde se levantó, y su diseño, obra del arquitecto Giacomo Mattè-Trucco, no solo lo convirtió en la mayor fábrica de automóviles de su época, sino en un ejemplo pionero de la arquitectura industrial. La inspiración llegó del otro lado del Atlántico.

La estructura del Lingotto estaba influida por las teorías fordistas, que Giovanni Agnelli estudió durante un viaje a América, y el resultado fue un edificio que invertía la lógica convencional de la producción. El diseño del joven Mattè-Trucco era inusual: contaba con cinco plantas, con las materias primas entrando por la planta baja y los coches construidos en una línea de montaje que ascendía a través del edificio hasta emerger completamente terminados en el nivel del tejado, donde los aguardaba la pista de pruebas.

En su momento de mayor esplendor, el Lingotto era la fábrica más avanzada de Europa, con unos 12.000 operarios y 500 empleados de oficina trabajando en turnos continuos.

La pista en el cielo que asombró a Le Corbusier

La pista original recorre toda la cubierta del edificio en un circuito de 1,2 kilómetros con dos pronunciados peraltes en los extremos. La imagen de automóviles circulando por la azotea de un rascacielos de hormigón en el centro de una ciudad se convirtió rápidamente en un icono. El influyente arquitecto Le Corbusier llegó a describir el Lingotto como "una de las imágenes más impresionantes de la industria" y "una guía para el urbanismo". Aunque los peraltados extremos del óvalo resultan muy cerrados y hacen inviable la velocidad alta, persisten los rumores de que allí se probaron también motores de competición, incluido el de la exclusiva Fiat Turbina de 1954.

A lo largo de su historia, en el Lingotto se produjeron 80 modelos distintos de automóvil, incluido el legendario Fiat Topolino de 1936. La producción media alcanzó los 200 vehículos diarios desde su apertura hasta la década de los setenta, cuando quedó eclipsado por la moderna planta de Mirafiori. El último Lancia Delta salió de la fábrica en 1979 y tres años más tarde el complejo cerró definitivamente sus puertas. La película que inmortalizó la pista para el gran público fue "The Italian Job" (1969), con Michael Caine, cuya famosa persecución en Mini incluyó el circuito de Lingotto como uno de sus escenarios.

Renzo Piano y el renacimiento del gigante

Pista 500 - Foto: Christian Rojo

El cierre de la planta desató un intenso debate público sobre el futuro del edificio y sobre cómo afrontar el declive industrial en general. Se convocó un concurso de arquitectura que ganó finalmente Renzo Piano, quien concibió un emocionante espacio público para la ciudad. El arquitecto italiano se llevó el encargo con su visión de un complejo multifuncional moderno que incluía salas de conciertos, un hotel, un centro comercial, una facultad universitaria, un teatro y un centro de convenciones. La parte oriental del edificio se convirtió en sede de la Facultad de Ingeniería del Automóvil de la Universidad Politécnica de Turín y los trabajos de transformación concluyeron en 1989.

Piano añadió además dos piezas arquitectónicas propias que hoy son marca de la casa. El arquitecto sumó al conjunto "Lo Scrigno", la estructura suspendida que alberga la colección permanente de la Pinacoteca Agnelli, y "La Bolla", una sala de reuniones completamente acristalada ubicada en la cubierta, que asoma sobre la ciudad como una cápsula de cristal. Hoy, al visitar el complejo, aún puede contemplarse la estructura racionalista de cinco plantas que organizaba la producción por fases: en la planta baja se almacenaba y trataba la materia prima y, subiendo en espiral, se llegaba hasta la azotea donde los coches realizaban sus pruebas.

La Pista 500: el jardín colgante más grande de Europa

En 2019, FIAT encargó al arquitecto Benedetto Camerana un plan director para crear el jardín colgante más grande de Europa y a la paisajista Cristiana Ruspa del estudio Giardino Segreto el diseño de la plantación. El proyecto se anunció en colaboración con el arquitecto Stefano Boeri, diseñador del célebre Bosque Vertical de Milán. El resultado fue la Pista 500, inaugurada para recuperar el espíritu del circuito original con una función radicalmente nueva. La pista alberga ahora el mayor jardín colgante de Europa, con más de 40.000 plantas de diversas especies, en su mayoría autóctonas, seleccionadas con criterios ecológicos. El jardín ocupa 7.000 metros cuadrados del total de 27.000 que suma el circuito.

El trazado de 1,2 kilómetros discurre a través de 28 zonas de plantación diferenciadas, y sus peraltados pronunciados recuerdan en cada paso el origen de este espacio extraordinario. Sobre la rampa del extremo norte, el mural "Pistarama" de la artista Dominique Gonzalez-Foerster muestra retratos de personas que han contribuido a la historia de Turín.

Al entrar, los visitantes se encuentran con "Die Doppelgängerin", una enorme escultura de bronce de la artista austriaca Valie Export. La Pista 500 es también el proyecto artístico al aire libre de la Pinacoteca Agnelli, enriquecido con instalaciones de artistas como Liam Gillick, Nan Goldin y SUPERFLEX, junto a obras de Nina Beier, Sylvie Fleury, Shilpa Gupta, Louise Lawler, Mark Leckey y Cally Spooner, que abarcan escultura ambiental, piezas sonoras, luz y cine expandido.

Qué ver y cómo visitar el complejo hoy

Pinacoteca AgnelliPista 500 - Foto: Christian Rojo

El Lingotto es hoy, además de un hotel del grupo NH, un complejo comercial completamente actualizado con zona de restauración, tiendas y cines y alberga en su interior la mencionada Pinacoteca Agnelli, puerta de entrada para visitar la emblemática pista de pruebas. Reúne en su colección permanente 25 obras maestras que van de Antonio Canova a Pablo Picasso, además de exposiciones dedicadas a artistas contemporáneos y las instalaciones multimedia al aire libre de la Pista 500.

En el inmenso edificio funciona también la Casa 500, un espacio de 700 metros cuadrados situado en la cuarta planta de la Pinacoteca, con vistas a la pista, cuya exposición gira en torno al diseño y la historia del Fiat 500, desde la maqueta de madera del primer Cinquecento de 1957 hasta el actual 500e eléctrico. En la azotea, el Café 500 invita a tomarse un espresso con vistas y con innumerables guiños al modelo más emblemático de la marca. El bar de la azotea ofrece, además, el escenario perfecto para contemplar la puesta de sol mientras el cielo se tiñe detrás de las colinas.

Desde el hall de la Pinacoteca, un ascensor conduce directamente a la pista, desde donde las vistas de la ciudad se despliegan en toda su amplitud y el trazado oval aparece a los pies del visitante, exactamente como lo hizo desde sus inicios. A lo lejos se divisan las cumbres de los Alpes, que recuerdan la situación privilegiada de Turín en el corazón del Piamonte, frontera con Francia. La Pista 500 abre de martes a domingo, de 10.00 a 17.30 horas. Con la Torino+Piemonte Card la visita está incluida en el precio y sin ella la entrada ronda los 2 euros por persona para acceder a la pista.

El barrio del Lingotto está algo alejado del centro histórico, pero resulta fácilmente accesible: la estación de metro Lingotto se encuentra a apenas 10 minutos del centro de la ciudad, lo que lo convierte en una excursión sencilla desde cualquier punto turístico de Turín. Pocas ciudades europeas pueden presumir de haber convertido el símbolo de su pasado industrial en un lugar donde conviven el arte contemporáneo, la naturaleza y el hormigón de una historia que cambió para siempre la manera de fabricar automóviles.

Más información:

Turismo Torino e Provincia | Turismo Torino e Provincia
With Turismo Torino e Provincia discover everything about culture, events, mountains, food and wine in Torino: useful information for getting around and getting to know the city and province.