¿La vida empieza a los 50? ¿Qué opináis? El Hotel Torre del Mar, en Ibiza, celebró hace un año medio siglo de historia y ya proyecta su futuro para las próximas cinco décadas. Destaca por ser uno de los pocos alojamientos ibicencos que permanecen en manos de la familia fundadora: no aceptó ofertas de grandes inversores y hoy está más fuerte que nunca.

El hotel fue fundado en 1974 por Rafael Marí Escandell. “Mi abuelo fue un visionario —recuerda Rafael, su nieto—. Desde el principio nos transmitió que el hotel era como un miembro más de la familia”. Junto con María Juana Torres Marí, también nieta del fundador, lideran hoy la tercera generación al frente del proyecto.

“Nuestro propósito es cuidarlo y mejorarlo para las próximas generaciones y, por supuesto, ofrecer a nuestros huéspedes una experiencia inolvidable y de la más alta calidad”.

¿Historia del hotel, de una isla o de una familia?

Hotel Torre del Mar

Cada espacio refleja la herencia de una historia familiar que perdura. A pesar del paso del tiempo, la esencia del lugar se mantiene viva. Tanto los propietarios como el equipo humano que lo acompaña dedican al hotel una atención especial.

“Mi abuelo nos enseñó que el negocio también son nuestros compañeros, los empleados que dan vida a Torre del Mar cada día —añade Rafael—. Nos enorgullece saber que, tras 50 años, seguimos siendo un hotel independiente y familiar en una Ibiza que ha cambiado tanto”.

La historia del hotel está unida a la de la isla. Ubicado en primera línea de Playa d’en Bossa, uno de sus elementos más representativos es la torre defensiva del siglo XVI que formaba parte de la finca original. Los fundadores decidieron conservarla y, en torno a ella, construyeron una piscina. Así nació el nombre: Torre del Mar.

Estas torres de defensa, comunes en la isla, eran utilizadas por los habitantes para protegerse de las incursiones piratas. Si el ataque ocurría de noche, se encendía una señal de fuego; si era de día, se utilizaba una corneta. Actualmente, para preservar su estado original, los empleados deben acceder a ella en una pequeña barca del hotel.

¿Qué esconden los muros del hotel?

Antes, cuando pensaba en Ibiza, pensaba en discotecas. Si bien la isla era conocida por su vida nocturna, hoy los visitantes buscan también propuestas de ocio diurno. Torre del Mar responde a esta evolución con instalaciones modernas y sofisticadas: una piscina infinity que simula una playa con la torre en el centro, jacuzzi exterior, gimnasio y el Sal Rosa Spa, con circuito de aguas, duchas sensoriales, sauna finlandesa, baño de vapor, fuente de hielo y zona de relajación.

Torre del Mar ofrece una amplia variedad de habitaciones para todo tipo de viajeros: algunas con vistas al mar o a la montaña, otras con bañera de hidromasaje en el interior o al aire libre. También dispone de exclusivas suites. Cada estancia está equipada con aire acondicionado, televisión, minibar gratuito y acceso libre al Sal Rosa Spa (para reservas realizadas a través de su web oficial).

La oferta gastronómica es otro de sus atractivos: el Restaurante Bufé Panorámico, el Restobar Miramar y el Bar Sa Punta de Dalt ofrecen cocina mediterránea e internacional en ambientes cuidadosamente diseñados.

Uno de los mayores orgullos del hotel en los últimos años es su moderno centro de convenciones: un espacio de primer nivel con capacidad para 500 personas y nueve salas versátiles, totalmente equipadas para albergar todo tipo de eventos. Este espacio ha sido clave para consolidar al hotel como referente del turismo MICE en Ibiza.

¿Cómo ha cambiado la isla y, a la vez, ha conservado su esencia?

Ibiza

“Si aún tenéis tiempo y energía, vale la pena descubrir Ibiza en profundidad. La isla cuenta con 572 km², de los cuales casi 80 corresponden a playas, y las distancias son muy cortas. El norte es más rural, con paisajes naturales y mercadillos artesanales. El sur, algo más moderno”. Como señala Ángel Piné Tur, director de ventas y marketing del hotel: “Todo esto se combina en un entorno único. Ibiza es una isla donde caben todas las edades y ese es su verdadero secreto”.

Quién diría que antes de los años 60 el turismo era inexistente en la isla y que vivían aquí solo pescadores, agricultores y militares. Cuando Rafael Marí Escandell inauguró el hotel en 1974, a su alrededor solo había mar y campo. Hoy, aunque mucho ha cambiado, el alma del Hotel Torre del Mar sigue latiendo con la misma pasión que hace 50 años.