Hotel Tapa Tour cumple diez años convirtiendo los restaurantes, terrazas y jardines de los grandes hoteles españoles en escenarios de tapeo abiertos al público. En 2026 estrena su undécima edición con la vista puesta en un hito institucional. Este es el año en que el tapeo aspira a ser reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

La cita se celebrará del 17 al 27 de septiembre en Madrid y del 5 al 15 de noviembre en Barcelona, manteniendo el formato que le dio origen en 2016. Restaurantes de hotel, bares y terrazas se transforman durante unos días en una ruta gastronómica urbana donde tanto residentes como visitantes pueden descubrir la cocina de establecimientos de cuatro y cinco estrellas a través de una tapa acompañada de su maridaje correspondiente.

En 2025 el festival reunió a 44 hoteles entre ambas ciudades y rozó las 10.000 tapas vendidas, cifras que lo consolidan como una de las plataformas de referencia para la promoción de la gastronomía hotelera en España.

Nace la Ruta Permanente Hotel Tapa Tour

La novedad más relevante de esta edición no ocurre durante el festival, sino después. A partir de enero de 2027, una selección de hoteles de Madrid y Barcelona ofrecerá de forma permanente una tapa exclusiva con su maridaje, disponible durante todo el año. La llamada Ruta Permanente Hotel Tapa Tour permitirá al público visitar algunos de los espacios gastronómicos más destacados de ambas ciudades sin depender de las fechas concretas del festival. Los hoteles adheridos, las tapas participantes y los recorridos recomendados se podrán consultar a través de la web oficial del proyecto.

Con esta iniciativa, el festival busca que los hoteles dejen de ser espacios reservados casi en exclusiva a sus huéspedes para convertirse en destinos gastronómicos abiertos a la ciudad durante los doce meses del año, no solo durante las semanas de celebración.

Madrid contra Barcelona en la final del Premio Tapa Alimentos de España

La segunda gran novedad llegará en 2027, en el marco de Salón Gourmets. Tres finalistas de Madrid y tres de Barcelona, seleccionados durante la edición de 2026, se enfrentarán en directo en el stand de Alimentos de España, ante un jurado formado por chefs, periodistas gastronómicos y sumilleres. La final del Premio Tapa Alimentos de España incluirá también los galardones al mejor maridaje con D.O. Ribera del Duero y al mejor maridaje con D.O. Cava, en una competición que la organización compara con un clásico futbolístico entre ambas ciudades.

El movimiento refuerza el peso de unos premios que, año tras año, buscan poner en valor la creatividad de la cocina hotelera reducida a su expresión más pequeña y compartida, la tapa.

Madrid inaugura la edición en septiembre

Madrid abrirá el festival del 17 al 27 de septiembre con la participación de 29 hoteles de cuatro y cinco estrellas. Durante once días, sus espacios gastronómicos ofrecerán una propuesta diseñada específicamente para la ocasión, con tapas maridadas con vinos D.O. Ribera del Duero, cavas D.O. Cava, cócteles y otras bebidas seleccionadas. El recorrido convierte de forma temporal la ciudad en un mapa de restaurantes de hotel que, durante el resto del año, suelen pasar más desapercibidos para quienes no se alojan en ellos.

Tras el paso por la capital, Barcelona acogerá su edición del 5 al 15 de noviembre, con algunas de las cocinas hoteleras más reconocidas de la ciudad. La propuesta combina alta cocina en formato informal con la hospitalidad propia de estos espacios, replicando el esquema madrileño pero adaptado a la oferta hotelera catalana.

Una década reivindicando la tapa

El proyecto nació en 2016 de la mano de Nona Rubio, periodista y emprendedora aragonesa afincada en Barcelona, con una idea entonces poco explorada. Llevar el tapeo, tradición profundamente popular, al universo de los hoteles de lujo. El objetivo era derribar la barrera que separaba a la ciudadanía de una gastronomía hotelera percibida como poco accesible. Diez años después, Hotel Tapa Tour se ha convertido en un referente nacional independiente dentro del sector, con la tapa como puente entre la alta cocina y el público general.

El impulso institucional para lograr que el tapeo sea reconocido por la UNESCO coincide así con el aniversario del festival, en un año en que la tapa vuelve a situarse en el centro del debate sobre la identidad gastronómica española.