Hay alojamientos que ofrecen confort, y hay alojamientos que ofrecen historia. El Castillo Glopper, encaramado sobre las laderas de Hohenems en el estado austriaco de Vorarlberg, pertenece a una categoría aparte: la de los lugares donde ambas cosas se han fusionado con una precisión casi imposible. Desde sus almenas se domina el valle del Rin y, más allá, la lámina brillante del lago Constanza, con Suiza, Liechtenstein y Alemania al alcance de la vista. Un escenario que hace justicia al peso histórico de esta fortaleza medieval y al territorio que la rodea.

Vorarlberg ocupa el extremo más occidental de Austria, un corredor natural de enorme importancia estratégica para comunicar el norte y el sur de Europa, y durante siglos fue un territorio disputado por la nobleza más poderosa del continente. Algunas de las grandes familias aristocráticas europeas tienen sus raíces aquí, y aún hoy mantienen sus títulos y sus propiedades. El Castillo Glopper, también conocido como castillo de Neu-Ems, es uno de los testimonios más elocuentes de ese pasado.

Un castillo con casi 700 años de historia

Castillo Glopper

En 1343, el emperador Luis el Bávaro concedió permiso para la construcción del castillo de Neu-Ems, conocido hoy como Schloss Glopper. Desde entonces, la fortaleza ha resistido el paso de numerosos condes, emperadores y ocupaciones. Enclavado a 650 metros de altura sobre el nivel del mar y rodeado de bosque, este castillo está situado en el oeste de Austria, junto a la frontera con Suiza y a tan solo 15 minutos en coche del lago Constanza.

La propiedad pertenece hoy a los Condes de Waldburg-Zeil-Hohenems, quienes han mantenido el legado del castillo a través de generaciones. En 2016, el conde Franz Josef legó su propiedad en Vorarlberg y el Castillo Glopper a su hijo mayor, el conde Franz Clemens, quien junto a su esposa Stephanie acometió una reforma integral del castillo durante 13 meses, con gran pasión por la historia y una atención extraordinaria al detalle, poniéndolo a los estándares más modernos. En 2018, el Castillo Glopper abrió sus puertas como escapada de lujo de cinco estrellas para huéspedes de todo el mundo.

Dos suites, un castillo privado

Castillo Glopper

La propuesta de alojamiento es tan singular como el edificio que la alberga. El castillo dispone de dos suites diseñadas con una sensibilidad que equilibra la autenticidad medieval con el confort contemporáneo. Las estructuras originales de madera que articulan el espacio interior, encajadas entre los gruesos muros de piedra, conviven con dotaciones sanitarias y de cocina completamente modernas.

La denominada suite Jäger incluye dormitorio, salón y baño, con un protagonismo especial de los textiles de diseño floral, empleados tanto en la ropa de cama como en los cortinajes. La suite Emser, en la planta superior del salón principal, presenta paredes revestidas con paneles de madera oscura con ornamentaciones talladas a mano y una estufa de hierro como elemento central del salón. Incluye además cocina privada.

El gran espacio de convivencia del castillo combina las funciones de sala de estar, biblioteca, bar y sala de juegos, con el ambiente desenfadado de una noble casa de campo, cuyas paredes acogen una selecta colección de obras de arte. La posibilidad de reservar el castillo de manera privada —para viajeros particulares, grupos de amigos o reuniones de empresa— añade un valor que pocos alojamientos del mundo pueden ofrecer. Las suites tienen un precio de 1.600 y 490 euros la noche, según cuál sea, pudiendo incorporar servicios de cocinero y chófer a medida.

Para eventos, el Gran Salón y la Torre Antigua están disponibles: el salón tiene capacidad para hasta 80 personas, mientras que la torre puede acoger hasta 40.

Una región con una vida cultural extraordinaria

Castillo Glopper

Alojarse en el Castillo Glopper no es solo una experiencia en sí misma: es también una puerta de entrada privilegiada a uno de los territorios culturalmente más ricos de Austria. A apenas unos minutos en coche se encuentra el Palacio de Hohenems, residencia renacentista del siglo XVI que fue sede de los propios condes y donde en 1755 se descubrieron dos de los tres manuscritos más importantes del Cantar de los Nibelungos.

Hohenems alberga también la Schubertiade, uno de los festivales de música de cámara más importantes de Europa, dedicado a la obra del compositor Franz Schubert, que cada año atrae a unos 35.000 asistentes. En 2026, el festival celebra su 50º aniversario con cerca de 80 eventos entre el 26 de abril y el 5 de octubre. Cuando los conciertos terminan, el Castillo Glopper prolonga la magia de la velada como pocos lugares podrían hacerlo.

A mayor escala, la capital regional, Bregenz, acoge cada verano el célebre Festival de Bregenz, con representaciones de ópera sobre un escenario flotante en el lago Constanza. En 2026, el festival presentará por primera vez en su historia La Traviata de Giuseppe Verdi como ópera sobre el lago. Un espectáculo que, visto desde la perspectiva de las almenas del Castillo Glopper, adquiere una dimensión completamente distinta.

Naturaleza y actividades sin límite

Desde el senderismo hasta el wakeboard; desde el parapente hasta el ciclismo de montaña; desde el trineo hasta el esquí de travesía y desde el golf hasta las travesías por glaciares: con el lago Constanza y algunas de las mejores estaciones de deportes de invierno del mundo a un paso, la estancia ofrece una experiencia única tanto dentro como fuera del castillo.

El entorno más inmediato ofrece rutas de senderismo por el bosque que rodea la fortaleza, acceso directo a las orillas del lago Constanza y la posibilidad de explorar pueblos medievales como Feldkirch, con su laberinto de callejuelas y su imponente fortaleza Schattenburg. Para quienes prefieren no alejarse demasiado, el propio castillo cuenta con mesa de billar y los rincones de su gran salón garantizan tardes de auténtica vida nobiliaria.