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Cinco mil millones de dólares. Ese es el coste total del SoFi Stadium que lo convierte en el estadio más caro del mundo. Y es que, en Estados Unidos, y más en Los Ángeles, cuando hay que construir, se construye a lo grande. Pero con el SoFi Stadium la ciudad quiere empezar a dejar atrás esa leyenda negra de megalópolis agresiva con el entorno para rendir homenaje al paraíso californiano.

Porque SoFi Stadium no solo aspira a ser el recinto deportivo más espectacular del mundo, sino que pretende ser ejemplo de arquitectura respetuosa con el paisaje, el entorno y la comunidad… sin perder de vista la rentabilidad económica. 

SoFi Stadium, un nuevo emblema para Los Ángeles 

SoFi Stadium
Recreación del SoFi Stadium y su icónico techo de ETFE. Fuente: Sofistadium.com

Queda un minuto y 38 segundos para que termine el partido. Primero y gol para los Rams. Matthew Stafford recibe el balón y lo lanza a la end zone de los Bengals donde recibe Cooper Kupp: touchdown. Los Rams dan la vuelta al partido que tenían casi perdido un par de minutos antes cuando, de nuevo Kupp, salva los muebles en un 4 & 1. Y el estadio se viene abajo. Los Rams ganan la Super Bowl jugando en su nuevo hogar que comparten con los Chargers, el SoFi Stadium. 

A buen seguro que uno de los espectadores más felices aquel pasado 13 de febrero fue Stan Kroenke, dueño de los Ángeles Rams y principal impulsor del estadio. El multimillonario propietario del Arsenal de la Premier League o los Denver Nuggets de la NBA, entre otros equipos, presionó para que en 2015 el Ayuntamiento de Inglewood votará a favor de construir un estadio de fútbol (americano) en los terrenos que dejaba el cierre del viejo hipódromo de Hollywood Park. Y HKS, la tercera firma de arquitectura más importante de Estados Unidos, se puso manos a la obra para construir el estadio más innovador del mundo. 

290.000 metros cuadrados, siendo el estadio más grande de la NFL —liga profesional de fútbol americano—70.000 asientos ampliable hasta los 100.000, 13.000 asientos premium, 260 suites de lujo, un teatro con capacidad para 6.000 personas y el marcador más grande del mundo: el Infinity Screen de Samsung con casi 1000 toneladas de peso. Estos son algunos de los datos que los responsables del SoFi Stadium han difundido para convencer a todo el mundo de que los cinco mil millones de dólares han estado bien invertidos. 

SoFi Stadium
El marcador más grande (y pesado) del mundo en SoFi Stadium. Fuente: HKS

Pero al margen de datos más o menos llamativos, SoFi Stadium sorprende por su aspecto y estructura. Y es que HKS se enfrentó a un grave problema a la hora de iniciar el diseño: el estadio se encuentra a un paso del aeropuerto de Los Ángeles, en su ruta de vuelo, por lo que la construcción debía respetar escrupulosamente el límite de altura marcado por la Administración Federal de Aviación. ¿Y cómo construir un estadio icónico y espectacular renunciando a la verticalidad? Si no se puede ir hacia arriba, habrá que ir hacia abajo.  

Hasta 30 metros por debajo del nivel del suelo para que el estadio tuviera una gran capacidad sin crecer en altura. Por eso, desde fuera, el estadio no se siente como esos otros colosos herméticos que dominan el paisaje urbano de tantas ciudades: el SoFi Stadium ofrece una estructura delicada y porosa sin paredes marcada por sus ya célebres 37 columnas y sus espacios vacíos en la fachada: una suerte de dosel poroso compuesta por 35.000 paneles de aluminio de corte único que contribuyen a dar esa sensación de ligereza. 

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La cubierta porosa del SoFi Stadium. Fuente: HKS

En este sentido, HKS afirma que SoFi Stadium es el primer estadio interior-exterior jamás construido, incorporando biomas interiores e ingeniería estructural que permite un diseño bioclimático artesanal. Y es que los responsables del estadio angelino han tenido muy en cuenta también las condiciones meteorológicas: el diseño fomenta el flujo del viento, ofrece protección contra el sol y la lluvia sin perder contacto con el cielo y la naturaleza circundante.  

Y cuando cae la noche, el techo de ETFE (etileno tetrafluoroetileno) compuesto de 300 paneles brilla en todo su esplendor, la última apuesta innovadora de HKS: estos paneles incluyen un sistema LED que proyecta video sin sacrificar la transparencia del estadio: ¡hasta los pasajeros que viajan en avión desde el LAX pueden ver el partido desde el aire! Unos segundos al menos…

SoFi Stadium, un estadio entre agua y sicomoros 

SoFi Stadium
SoFi Stadium. Fuente: Craig Collins / Studio-MLA

Unos años antes de que Stan Kroenke comprara los terrenos del antiguo hipódromo de Hollywood Park, Mia Lehrer, directora del Studio-MLA de diseño de paisajes, ya trabajaba en un proyecto en la zona: la idea original era crear un parque y diversos jardines, un gran espacio natural en Inglewood. Cuando se confirmó la ubicación del estadio en la zona, Lehrer y su equipo tuvieron un “destello de pánico” tal y como comenta la diseñadora en una entrevista para Los Angeles Times. 

Pero, a diferencia de otros proyectos de arquitectura deportiva, para el SoFi Stadium y su entorno el equipo de paisajistas se involucró desde el principio: Studio-MLA y HKS trabajaron juntos para que este proyecto fuera un hito en la ciudad. 

SoFi Stadium
Arquitectura ‘interior-exterior’ en SoFi Stadium. Fuente: HKS

“Normalmente, el perímetro de un estadio está diseñado para que la gente entre o salga: aquí caminas por un parque”, afirma Kush Parekh, director asociado del estudio que dirige Lehrer. Alrededor del estadio se creó un espacio verde de casi 5 hectáreas incluyendo pequeños jardines botánicos además del Hollywood Park Lake, el lago de 2 hectáreas que refresca el entorno del estadio. Pero es que ni siquiera el lago es una “pieza decorativa”: toma la escorrentía pluvial y el agua recuperada y la filtra para luego regar el parque. 

Una vez atravesado el parque y circundado el lago, el espectador se adentra en el estadio. ¿Y cómo crear una adecuada transición entre la naturaleza exterior y el recinto deportivo?: Studio-MLA diseñó una suerte de cañones al aire libre para llevar al espectador de fuera adentro aumentando esa sensación de arquitectura de interior-exterior. 

SoFi Stadium
SoFi Stadium. Fuente: HKS

El objetivo era evitar que el descenso hacia el estadio —no olvidemos que está parcialmente bajo el nivel del suelo— se convirtiera en un “hosco baluarte de acero y cemento”. Surgen así estos cañones verticales alrededor del perímetro del estadio, repletos de jardines y plantas en terrazas: un homenaje a los bosques y las naturalezas mediterráneas de todo el mundo: desde el sur de Europa a Chile, de Australia a, por supuesto, la propia California.  

Pese a que buena parte de esta vegetación aún tiene que desarrollarse, el visitante ya puede disfrutar desde sicomoros californianos a robles costeros, desde palmeras azules a árboles botella australianos. Aunque a buen seguro que cuando Kupp anotó aquel histórico touchdown en la pasada Super Bowl, pocos espectadores estaban pensando en los bellos sicomoros que circundan el estadio

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