Después de conducir por diez, veinte, cien curvas desde el puerto de La Gomera hasta el hotel, hemos llegado a salvo. Os tenía que avisar de que, en La Gomera, una carretera recta, creo, no existe. Bancal Hotel & Spa es un alojamiento obligatorio en la isla porque respeta su naturaleza y, a la vez, es una obra de arte. Impresiona desde lejos con su forma de hormigón y, como bien dice su nombre, hace referencia a los bancales que pueblan la isla desde hace cinco siglos. Esta técnica de agricultura tradicional consiste en crear terrazas en las laderas para obtener superficies planas que permiten los cultivos en una tierra abrupta.

Arquitectura con técnicas ancestrales y piedra volcánica

Bancal Hotel & Spa

Sobre las ruinas preexistentes de un proyecto anterior, resurge Bancal Hotel & Spa después de una obra iniciada a finales de 2019 y finalizada a principios de 2024. Alberto Aguiar, arquitecto encargado del proyecto, logró un diseño fiel al uso original del terreno: antiguamente fue una plantación escalonada de tomates.

Con piedra volcánica basáltica extraída de la propia excavación del lugar, se construyeron inicialmente los muros de piedra que delimitan y definen el recinto. Los materiales empleados en la construcción se mimetizan con el entorno. Tanto el exterior como los interiores están impregnados de una arquitectura ruda que entabla diálogo con la crudeza del paisaje, generando espacios que evocan cuevas.

Al mismo tiempo, la disposición de los edificios y sus grandes ventanales favorecen la entrada de luz natural, reduciendo el consumo energético y empleando una iluminación de baja intensidad para proteger a las aves de la contaminación lumínica.

Este proyecto es una escultura arquitectónica en lo alto de un acantilado que guarece al visitante del viento. En ella reinan las geometrías fragmentadas y los espacios diáfanos, labrados a mano por maestros canteros venidos de distintas zonas de la provincia. El hotel cuenta con sus propios espacios ambientales, compuestos por especies botánicas autóctonas y endémicas del ecosistema canario, así como huertos ecológicos y jardines comestibles que requieren muy poca agua, reforzando su compromiso con el entorno.

Compromiso con la sostenibilidad

Bancal Hotel & Spa

Hablando de sostenibilidad, Bancal Hotel & Spa obtiene su energía gracias a placas fotovoltaicas y otras fuentes renovables. Además, cuenta con una depuradora de última generación que permite dar una segunda vida al agua, usándola para el riego de jardines mediante un sistema inteligente.

Paseando por el recinto, nos encontramos con sus propios huertos. En Bancal incluso cultivan algunas frutas y verduras. También mantienen una red de proveedores locales para poner en valor los productos de temporada que podemos degustar en sus restaurantes: Larrife, La Milana, Maraire o en sus bares: Támara Snack Bar, Silbo Lounge Bar, Guro Show Bar, Agua Guisada Teas & Cookies.

Como nos comentan en el hotel, su compromiso con la comunidad local es fundamental y está alineado con el objetivo de fomentar el empleo local y promover el desarrollo económico de la zona.

Elige la habitación que más se adapta a tus necesidades

Bancal Hotel & Spa acoge 276 habitaciones distribuidas en edificaciones que no superan las tres plantas. Este diseño respeta la orografía del entorno natural, permitiendo que el complejo se funda con el paisaje. Las habitaciones ofrecen distintas panorámicas: a los jardines o al mar.

Podemos elegir entre las categorías: Bancal Garden, Bancal Ocean, Bancal Garden Triple, Bancal Terrace, y por supuesto, Bancal Junior Suite y Bancal Suite. También hay habitaciones familiares: Family 4 Pax o Family 5 Pax. Lo que está claro es que, da igual qué tipo de habitación elijamos, siempre será un santuario de tranquilidad y belleza.

Hotel para todas las edades

Como su nombre indica, Bancal Hotel & Spa cuenta con el espacio AUALA Wellness & Spa, donde se ofrecen tratamientos y actividades diseñadas para cuidar cuerpo y mente. AUALA dispone también de un Circuito de Hidroterapia de 380 m².

Además, hay cinco piscinas para todos los gustos y edades. Tres son para adultos (dos de ellas son infinity pools con vistas al Atlántico) y otras dos son infantiles. El hotel también ofrece una zona adults only, íntima y apta para nudistas. En equilibrio, hay espacios para la infancia: La Sala Tierra y Fuego, La Sala Aire y El Huerto, tanto en interiores como exteriores, donde el equipo de entretenimiento propone juegos vinculados a la naturaleza y la tradición.

Diversidad en cada esquina

Pero no todo es el hotel. La Gomera es lo bastante pequeña como para recorrerla en un día. Sus paisajes conforman un mosaico que narra su propia historia: desde playas vírgenes hasta pueblos de postal y senderos que atraviesan parajes de ensueño.

A 5 km del hotel se encuentra San Sebastián de La Gomera, una visita imprescindible. Su casco antiguo está bordeado por casas de colores con balcones de madera. Es el lugar ideal para conocer mejor la tradición y cultura gomera. En cuanto a las playas, las hay de arena negra y aguas turquesas, rodeadas de escarpadas laderas y exuberantes palmeras.

Y cuando crees que La Gomera solo tiene playas, te encuentras con el Parque Nacional de Garajonay, un bosque milenario único en el mundo, compuesto por especies que han perdurado desde la Era Terciaria.

Sinceramente, pero solo entre nosotros, no importa dónde esté: siempre pienso que donde mejor se está es en Canarias. Ya parece mi lema. Voy poco a poco conociendo las islas para saborear su carácter único. La Gomera es una de las más pequeñas, pero también una de las más hermosas y diversas.