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¨Sur le pont d’Avignon l’on y danse, l’on y danse, sur le pont d’Avignon l’on y danse tout en rond…¨ – es una canción infantil muy conocida en Francia que nos invita a que todos bailemos juntos sobre el puente de Aviñón. Un puente muy especial y con mucha historia, como todo en esta ciudad llena de lugares pintorescos y misteriosos que nos llevan de viaje a otra época.

Porque Aviñón no solo es un viaje al pasado; es también una ciudad dinámica y contemporánea, donde los mercados coloridos, las galerías de arte moderno y los festivales de teatro y música cobran vida, creando un contraste fascinante con su rica herencia. En este reportaje, nos adentraremos en sus calles antiguas, exploraremos sus rincones secretos y descubriremos cómo esta encantadora ciudad sigue cautivando a viajeros y artistas por igual.

Breve introducción a la historia de Aviñón

Puente de Aviñón – Foto: Turismo de Avignon

Como ya hemos empezado nuestra ruta hablando del puente, os tenemos que contar que Pont St Bénezer, que hoy es parte del Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue construido en siglo XII sustituyendo a uno anterior de madera. La leyenda cuenta que un pastor de Ardeche, región al sur de Lyon, llegó a Aviñón con el mandato divino de construir un puente que uniese las dos orillas del Ródano. Ante la incredulidad de los aviñonenses, el susodicho pastor, impelido por el poder de los dioses levantó una gran piedra y la lanzó al río.

Esa sería la primera piedra del puente que llevaría su nombre, tras ser canonizado. Lo que pasa es que las crecidas del Ródano tenían la mala costumbre de demoler el puente, que era sucesivamente reconstruido. Uno de sus últimos visitantes fue el Rey Sol, Luís XIV, el mismo que no quiso reconstruirlo tras la definitiva destrucción del siglo XVII. He ahí la razón que explica porque hoy en día el puente se encuentra cortado.

Aviñón, la ciudad llamada “villa del río” o “villa del viento violento” se transformó en un segundo Vaticano en el siglo XIV con la llegada de los papas. En 1309, bajo Clemente V la ciudad llegó a ser la sede de la cristiandad. Aviñón representaba un lugar mucho más seguro que la caótica Roma de principios del siglo XIV y Clemente V se desplazó a Aviñón, territorio perteneciente al Reino de Sicilia. Sus soberanos eran dueños de Nápoles, Sicilia y buena parte de la Provenza. El Papado poseía el Condado Venaissin que rodeaba Aviñón por lo que la ciudad fue vendida por Juana I de Nápoles a Clemente VI en 1348. Nueve papas, dos de ellos antipapas, gobernaron desde la villa. Durante un siglo Aviñón fue el centro del cristianismo occidental.

La vuelta del pontificado a Roma, a principios del siglo XV, y las luchas entre papas y antipapas marcaron el comienzo del fin. Aviñón y su región siguieron perteneciendo al Vaticano hasta 1793, cuando voluntariamente se unió a la recién nacida República Francesa.

Qué ver en Aviñón: visitas imprescindibles en la ciudad

Fue muy difícil elegir lo más bonito e interesante de Aviñón, cada esquina tiene su encanto. Decidí proponeros no 5, no 10, sino 13 puntos obligatorios dentro de la muralla, empezando precisamente por la misma muralla.

Muralla

Panorámica de Aviñón con la muralla protegiendo la ciudad – Foto: Christian Rojo

Las murallas, clasificadas Patrimonio Mundial de la UNESCO, siguen rodeando la antigua ciudad. Con una extensión de 4,3 km, fueron iniciadas en 1355 bajo el pontificado de Inocencio VI y terminadas en 1370 con Urbano V. En total se pueden ver 16 puertas y casi 40 torres, la mayoría de ellas restauradas durante el siglo pasado.

Destacan sobre todo las que dan al Ródano, como la Porte du Rocher, justo al inicio de la colina central, o la Porte du Rhône, uno de los principales accesos a la ciudad. Se puede llegar a las murallas por la entrada del Puente de Aviñón y subir hasta el jardín del Peñón de los Doms donde hay unas vistas espléndidas hacia la ciudad y el río.

Palacio de los Papas

Palacio de los Papas – Foto: Christian Rojo

Es uno de los palacios góticos más importantes del mundo. Residencia de los pontífices durante el siglo XIV es el mayor palacio gótico del mundo (15.000 m2 de superficie). El actual Palacio de los Papas es, de hecho, la unión de dos palacios: el de Benedicto XII (el antiguo palacio) y el de Clemente VI (el nuevo palacio). Su biblioteca pontificia era entonces la más grande de Europa y albergaba cerca de 2.000 libros.

Después de la Revolución Francesa, parte del Palacio se convirtió en cuartel militar. El Palacio fue clasificado como Monumento Histórico en 1840 y fue en 1995 cuando fue incluido en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Hoy en día se ha convertido en un museo en el que podemos visitar hasta 25 salas. Los puntos más destacados de la visita al Palacio Papal de Aviñón serían: la Grande Audience, una enorme sala de gala que puede albergar hasta 700 personas, el Gran Tinel, lugar de celebración de cónclaves, el Patio de Honor, principal sede del Festival de Aviñón, el Claustro de Benedicto XII protegido por 4 altas torres, los frescos de las dos capillas y sobre todo los de los apartamentos privados del papa, la sala del Consistorio, que alberga una interesante exposición de objetos, maquetas, vídeos y, por último las fabulosas vistas desde las terrazas, desde donde se puede observar el interior del palacio a un lado y la ciudad de Aviñón al otro.

¡Ah! Y lo que más me gustó. Gracias a la guía multimedia podemos ver algunas salas como eran originalmente. Solamente tenemos he sostener nuestro iPad en dirección de lo que queremos ver y ya está. Es una gran ventaja que un museo tenga este tipo de herramientas para mejorar las visitas de los turistas.

Catedral Notre-Dame des Doms

Escultura de la Catedral de Notre Dame des Doms

Anexa al Palacio Papal por la cara norte se encuentra la Cathédrale Notre-Dame des Doms, totalmente eclipsada por la imponente fachada del palacio. Lo cierto es que, aunque sus orígenes se remontan al siglo XII y aún conserva partes de la estructura románica, esta catedral ha sufrido tantas reconstrucciones que es difícil de clasificar.

Seguramente lo que más destaca es la enorme estatua dorada de la Virgen que corona el campanario y el pórtico de estilo románico. En su interior impresiona el mausoleo gótico del papa Juan XXII, la capilla de la Resurrección, el órgano del siglo XVII y el coro tallado en madera.

Place de l´ Horloge

Place de l´ Horloge – Foto: Turismo de Avignon

La Plaza del Reloj, situada en el corazón del centro histórico, es una de las plazas más bonitas en Aviñón. Su nombre se debe al gran reloj que se instaló en el siglo XIV y tiene sus orígenes en la época romana para más tarde, en la Edad Media, convertirse en la plaza del mercado. Entre los edificios más destacados de la plaza están el Teatro de la Ópera y el Ayuntamiento, ambos del siglo XIX, aunque este último todavía conserva una torre del siglo XIV donde se puede ver el famoso reloj.

En la actualidad es uno de los rincones con más ambiente de Aviñón donde locales y turistas se sientan en las terrazas de los cafés y restaurantes para tomar algo y disfrutar del ajetreo diario. Cerca de esta plaza hay alguno de los mejores restaurantes donde comer en Aviñón, pero eso os cuento más tarde.

Los jardines Rocher des Doms

Los jardines Rocher des Doms ofrecen una de las mejores vistas de Aviñón. Los jardines están ubicados en la cima de una colina, lo que brinda a los visitantes vistas panorámicas de Aviñón y el río Ródano. Además, los jardines también albergan una gran variedad de plantas, incluido árboles mediterráneos. Los visitantes pueden explorar los jardines a su propio ritmo o realizar una visita guiada.

Basílica de San Pedro

Basílica de San Pedro – Foto: Turismo de Avignon

La Basílica de San Pedro, de estilo gótico construida entre 1358 y 1524, impresiona por su fachada llena de detalles enmarcada por dos torres y sus trabajadas puertas de madera, mientras que en el interior se encuentran hasta seis capillas. Según la tradición, un primer edificio fue construido en el siglo VII y fue devastado por los sarracenos. Sobre sus ruinas, Fulco II comenzó una reconstrucción (la primera mención en los textos de la iglesia de San Pedro data de este período).

Fue la generosidad del cardenal Pierre-des-Prés en 1358 lo que permitió la construcción de edificaciones de los canónigos. En el siglo XV la nave fue ampliada y dotada con nuevas capillas. El 4 de mayo de 2012, el papa Benedicto XVI concedió a la iglesia de San Pedro el título de basílica menor.

Rue de Teinturiers

Pero Aviñón no son solo iglesias y palacios, esta ciudad guarda su verdadero encanto en sus callejuelas. Una de las calles con más encanto que ver en Aviñón es la Rue de Teinturiers, que fue el lugar en el que se instalaron la mayoría de las empresas textiles de la ciudad, dedicadas al teñido de los tejidos, de donde toma el nombre la calle.

Todavía quedan algunos molinos hidráulicos que dan un aire pintoresco a la calle con su pavimento adoquinado, su diminuto canal de la Sorgue y sus pequeñas casas de piedra a los costados que se han erigido como uno de los lugares más fotogénicos de la ciudad.

Convento de los Celestinos

Exposición de arte moderno en el Convento de los Celestinos – Foto: Christian Rojo

En 1347 el obispo de Aviñón estableció en este lugar un cementerio, donde fue enterrado San Pedro de Luxemburgo, cardenal fallecido en 1387 a los diecisiete años. Gracias a la devoción despertada por este personaje se levantó una capilla en el lugar de su sepultura. En 1392 el papa de Aviñón Clemente VII comenzó la construcción de un monasterio de celestinos en ese mismo lugar, con la participación de Carlos VI de Francia. Además de Pedro de Luxemburgo, desde el 1674 la iglesia de este monasterio también acogía las reliquias de St Bénezer, el constructor del puente.

Con la Revolución, los restos de los dos santos se trasladaron a la iglesia de Saint-Didier mientras que el monasterio se convirtió en cuartel. Ahora es de propiedad pública donde encontramos una exposición impresionante de arte moderno. Sin duda es uno de mis sitios favoritos en Aviñón y también confirmación de lo que siempre recomendamos en Descubrir: piérdete en tú viaje, déjate llevar por las calles y descubre por ti mismo sitios inolvidables, fuera de las típicas guías de viaje.

Palacio Ceccano

El Palacio Ceccano, hoy biblioteca municipal, ocupa un lugar destacado en el patrimonio de Aviñón. Construido en el siglo XIV para ser el palacio del Cardenal de Ceccano, pasa a ser la escuela secundaria de los Jesuitas a partir del siglo XVI. Fue restaurado en 1960, después de haber sido ocupado varias veces. Dentro podemos admirar espléndidos techos pintados y la diversidad de sus colecciones antiguas.

Pero lo más importante no es el edificio sino su patio, su pequeño jardín que nos transmitió muchísima paz y tranquilidad. Es uno de estos sitios que supuestamente está ubicado en el centro de la ciudad, pero como si fuera un pueblo escondido, existe solo para ti. Aviñón está lleno de lugares de este tipo, os reto que los busquéis y nos lo contéis luego.

 Jardin y Templo Saint Martial

Otro de los sitios donde parar un momento y descansar es el jardín junto al Tempo Saint Martial. Ahora es un lugar de culto de la Iglesia Reformada de Francia con oficio todos los domingos a las 10 h. Fue fundado en el siglo XIV de un monasterio de los Benedictinos de Cluny. En XVII se realizaron varias ampliaciones, pero durante la Revolución estuvo en desuso.

También fue utilizado para instalar el Museo Calavet hasta comienzos del siglo XIX, luego el Museo de Historia Natural, la Escuela Normal de Maestros, Correos y la Oficina de turismo y al final lugar de culto protestante desde 1881. Para mi simplemente es un templo enorme para admirar sentada al lado de la fuente bajo la sombra de los árboles, no necesito más para estar a gusto.

Mercado Les Halles

Mercado Les Halles – Foto: Christian Rojo

Este mercado cubierto reúne, en un ambiente agradable, unos cuarenta comerciantes que venden en particular productos de la región provenzal: frutas, verduras, queso, vinos, pescados, embutidos, diferentes tipos de sales y otras especias, etc. Solo recordar este sitio me emociona, porque tuve ganas de comprar absolutamente todo.

Sinceramente, opino que ese tipo de los mercados son el mejor lugar para contemplar el ambiente de cualquier pueblo o ciudad. En Aviñón tienen la suerte de tener decenas de paradas de alimentos frescos dentro de un edificio tan peculiar como especial. La parte principal de la fachada se conoce como muro vegetal porque está decorada con más de 30 metros de vegetación creada por Patrick Blanc.

Museos

Museo del Petit Palace – Foto: Turismo de Avignon

Cinco museos (Calvet, Lapidaire, Petit Palais, Requien, Palais du Roure) que se complementan y ofrecen la posibilidad de contemplar varios miles de obras de arte -objetos, documentos, pinturas, esculturas están repartidas por algunos de los mejores edificios de Aviñón y además con entrada gratis.

El Museo Lapidario o Galería de Antigüedades del Museo Calvet presenta las colecciones: griega, romana, galo-romana y paleocristiana, en una presentación recientemente renovada. El Museo Requien con más de 1,2 millones de especímenes, es uno de los museos de historia natural más importantes de la región. El Museo del Petit Palais alberga una colección única de pinturas de la Edad Media y del Renacimiento italiano incluyendo esculturas medievales de los siglos XII al XVI procedentes de Aviñón y sus alrededores.

Le Palais du Roure es el centro de la cultura provenzal, testigo de la historia de una gran familia de Aviñón y de una arquitectura en constante remodelación desde el siglo XV. El edificio del Museo Calavet y su colección forman juntos uno de los lugares más poéticos y cargados de historia de Aviñón. Aquí se celebra la Escuela de Aviñón, con un panorama de la creación artística de Aviñón desde el Renacimiento hasta la Revolución. Pinturas, esculturas y objetos de arte permiten comprender mejor la riqueza de esta producción de los siglos XVI al XVII, con obras de Simon de Châlons, Nicolas Mignard, Reynaud Levieux y Pierre Mignard, así como obras del siglo XVII y principios del XVIII.

Y por lo último el puente, pero ya os lo conté al principio.

Que ver en los alrededores de Aviñón

Ahora nos toca ver los alrededores de Aviñón, estos que están situados justo al lado, fuera de la muralla y las que están un poquito más lejos, pero no se tarda ni una hora en llegar allí.

Villeneuve-lez-Avignon

En la orilla derecha del Ródano, aparece con fuerza Villeneuve-lez-Avignon. Es una antigua ciudad y fortaleza del Reino de Francia, feudo de Felipe el Hermoso de Francia. Con estatus real durante mucho tiempo ha sido históricamente un contrapoder del papado. Villeneuve-lez-Avignon, que ha sido residencia de cardenales de la corte pontifical de Aviñón y luego sitio de veraneo de la nobleza y de la gran burguesía, goza de un patrimonio excepcional.

Abadía de Saint-André

Claustro de la abadía de Saint André – Foto: Christian Rojo

En las alturas de Villeneuve-lez-Avignon, oculto en el recinto de la abadía de Saint-André el “Jardín Notable” nos ofrece una vista fabulosa del Palacio de los Papas por un lado y del monte Ventoux y las Dentelles de Montmirail por el otro. Clasificados como Monumentos Históricos, estos románticos jardines que rodean un palacio abacial del siglo XVIII son una mezcla de estilos: toscano, francés, y mediterráneo. Un lugar inusual que combina con armonía el arte de los jardines y un mosaico de patrimonio religioso que invita a pasear por la historia de Languedoc y de la Provenza desde el siglo VI.

La torre de Felipe El Hermoso

La torre – un puesto de vigilancia en el Ródano, construida a finales del siglo XIII por Felipe el Hermoso albergaba el otro extremo del puente de Aviñón antes de que se le quitaran los arcos. En aquella época, la torre controlaba uno de los cruces importantes del comercio fluvial por el Ródano.

Isla Barthelasse

Situada entre Aviñón y Villeneuve-lez-Avignon, entre los dos brazos del Ródano – el gran Ródano del lado de Villeneuve y el pequeño Ródano del lado de Aviñón – la Isla Barthelasse ofrece 700 hectáreas de calma y verdor, a pocos minutos del centro histórico. La mayor isla fluvial de Europa alberga unos 1.000 habitantes y fue protegida de la urbanización porque era propensa a las inundaciones. Sigue siendo en gran parte agrícola. Numerosas zonas están dedicadas al ocio y al descanso, con un parque de patinaje, un campo de fútbol, una piscina, una guardería, un albergue juvenil o una encantadora frutería donde puedes comprar directamente a los productores.

Arlés

Arles – Foto: Christian Rojo

Arlés es una ciudad ubicada en el río Ródano, en la región de la Provenza, en el sur de Francia. Es conocida por inspirar las pinturas de Van Gogh, lo que influyó en las obras de arte contemporáneo expuestas en la Fundación Vincent Van Gogh. Arlés fue capital provincial de la antigua Roma, así que también destaca por las ruinas de dicha época, incluido el anfiteatro, donde ahora se celebran obras de teatro, conciertos y corridas de toros. Un sitio mágico a menos de 50 km de Aviñón, que sigue siendo igual de pintoresco que cuando estuvo allí Van Gogh.

Los principales festivales de Aviñón

Festival de Teatro – Foto: Turismo de Avignon

Aviñón cuenta con numerosos eventos culturales a lo largo de todo el año: desde el festival de danza contemporánea Les Hivernales, en pleno invierno, hasta el festival del cómic en noviembre, sin olvidar el Festo Pitcho, un evento dedicado a las familias y al público joven en abril, el Résonance, un festival de música electrónica en espacios patrimoniales, el Tremplin Jazz a principios de agosto, que da a conocer a talentos emergentes y, por supuesto, el célebre Festival d’Avignon y el Festival Off en julio.

El Festival de Aviñón es un festival de artes escénicas que fue fundado por Jean Vilar en 1947, considerado como el más antiguo y célebre de Francia. Cada junio, Aviñón se convierte en una ciudad-teatro, transformando su patrimonio arquitectónico en diversos lugares de representación, majestuosos o sorprendentes, que acogen a decenas de miles de amantes del teatro de todas las generaciones.

Muchos de los espectadores vienen desde lejos para asistir a alguna de las obras de teatro, espectáculos de danza, artes plásticas o música. La ciudad es un foro al aire libre, en donde los asistentes al festival hablan de los espectáculos y comparten sus experiencias de espectadores – esa es la filosofía del festival. A lo largo de un mes, todo el mundo tiene acceso a una cultura contemporánea y en vivo.

Dónde comer y gastronomía local 

Obviamente cada uno tiene sus gustos y lo que sabe bien a uno le puede dar asco al otro, pero intentaré recomendaros varios sitios bastante diferentes con buena comida francesa, que se basa en los productos de temporada y los menús suelen cambiar junto con las estaciones del año. Para mí fue un sueño hecho realidad.

Carré du Palais

Carré du Palais – Foto: Turismo de Avignon

Este restaurante consiste en un dúo de talentos que trabajan juntos para ofrecer unos platos inolvidables. Uno propone cada mes su selección de vinos y a partir de esta elección, el otro despliega su paleta gastronómica privilegiando los productos frescos, locales y de temporada, dando como resultado un menú́ chispeante y sabroso completado con maravillosos bocados salados y dulces para degustar a cualquier hora del día.

Bibendum

Al empujar las puertas de este lugar histórico y mítico de la ciudad, casi olvidado, vemos un verso de Horacio que inspiró a sus dueños al crear Bibendum: “¡Ahora es el momento de beber!” Por lo tanto, es un sitio muy íntimo, como una gran casa familiar y a la vez un restaurante elegante que se extiende en las galerías abovedadas donde la gastronomía se revela como tentadora y contemporánea.

En Bibendum también podemos ver una elección de obras de artistas y artesanos de todos los ámbitos y géneros, para que la cultura y el patrimonio reintegren este lugar histórico. Para mí es un sitio con el ambiente perfecto para una cita romántica.

Restaurant Saint Louis

Los amantes de la autenticidad caerán rendidos ante el encanto del restaurante del Hotel Cloître Saint-Louis, situado en el centro de Aviñón y protegido por la muralla. Su chef y el equipo se encuentran a nuestra disposición de martes a sábado, en un lugar único impregnado de historia. Desde primera hora del día, nos ofrecen una cocina creativa, dando una prioridad esencial a la calidad de sus productos. 

V&G

Este restaurante vegetariano fue inaugurado hace poco, en junio de 2022 y pretende cambiar la concepción de la cocina vegana. El chef Mathieu Marie trabaja con las verduras entregadas cada mañana para crear recetas abiertas y evolutivas. Personalmente me fascinó la pequeña tarta con tomates cherry y mozarela de entrante, millefeuille de verduras (algo parecido a la ratatouille) de plato principal y obviamente los postres… me encantaron todos.

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