Cinco nuevas rutas internacionales, cerca de 45.000 vuelos programados y un aumento del 34 % en la capacidad de asientos. Esas son las cifras con las que Wizz Air plantea su temporada 2026 en España, un mercado donde la aerolínea húngara de bajo coste quiere consolidarse como una de las compañías con mayor ritmo de crecimiento. El anuncio, hecho público en un desayuno de prensa en Madrid, pone el foco en aeropuertos que no siempre concentran las grandes operaciones de las low cost: Santander, Bilbao, Palma de Mallorca y Menorca.
La estrategia resulta significativa porque amplía las opciones de vuelo directo desde ciudades que hasta ahora dependían, en muchos casos, de conexiones vía los grandes hubs de Madrid o Barcelona. Según la compañía, la expansión busca estimular tanto el turismo emisor como el receptor, facilitando la llegada de viajeros europeos a puntos del norte peninsular y de las Islas Baleares.
Las cinco nuevas rutas al detalle

Las conexiones se incorporarán de forma escalonada entre finales de marzo y principios de junio de 2026. A continuación, el calendario completo con frecuencias y precios de lanzamiento:
Santander – Tirana. A partir del 29 de marzo de 2026, con dos frecuencias semanales (jueves y domingos). Tarifas desde 29,99 €. Albania sigue ganando presencia en el mapa turístico europeo y esta ruta la sitúa a un vuelo directo del Cantábrico.
Santander – Sofía. Desde el 31 de marzo de 2026, los martes y sábados. Tarifas desde 39,99 €. La capital búlgara, con su mezcla de herencia otomana, soviética y contemporánea, se perfila como un destino urbano cada vez más solicitado.
Bilbao – Milán Malpensa. Operativa desde el 11 de mayo de 2026, con cuatro vuelos semanales (lunes, miércoles, viernes y domingos). Tarifas desde 24,99 €. La conexión enlaza el País Vasco con uno de los principales aeropuertos del norte de Italia, puerta de entrada a la Lombardía, los lagos alpinos y la propia Milán.
Palma de Mallorca – Nápoles. Comienza el 12 de mayo de 2026, con tres frecuencias semanales (martes, jueves y sábados). Tarifas desde 19,99 €. La ruta conecta las Baleares con el sur de Italia, permitiendo acceso directo a la costa amalfitana, Pompeya y el Vesubio.
Menorca – Budapest. A partir del 9 de junio de 2026, los martes, jueves y sábados. Tarifas desde 35,99 €. Es la primera conexión directa entre la isla balear y la capital húngara, sede histórica de Wizz Air y uno de los destinos urbanos más atractivos de Europa central.
España, mercado estratégico para la low cost húngara

Wizz Air opera actualmente una flota de 262 aviones Airbus A320 y A321, y cerró 2025 con 68,6 millones de pasajeros transportados a escala global. Con el salto del 34 % en capacidad previsto para 2026, la aerolínea busca posicionarse entre los operadores de referencia en el mercado español, un territorio donde compite con gigantes como Ryanair y Vueling, además de con las propias rutas de Iberia Express y EasyJet.
Vera Jardan, responsable de Comunicaciones Corporativas de Wizz Air, explicó que la ampliación refleja la confianza de la compañía en el potencial del mercado español. Según Jardan, las nuevas rutas pretenden ofrecer viajes asequibles y mejorar los enlaces directos entre España y destinos europeos estratégicos.
¿Qué supone para el viajero español?
El interés principal de esta expansión reside en la diversificación de los puntos de conexión. Santander, por ejemplo, no suele figurar entre los aeropuertos con mayor oferta internacional de bajo coste. La apertura de vuelos directos a Tirana y Sofía amplía el abanico de escapadas urbanas a precios competitivos desde el norte de España.
En el caso de Bilbao, la ruta a Milán Malpensa con cuatro frecuencias semanales ofrece una alternativa sólida para quienes buscan acceder al norte italiano sin pasar por Barcelona o Madrid. La frecuencia elevada y el precio de salida (24,99 €) la convierten, al menos sobre el papel, en una de las opciones más agresivas del nuevo paquete de rutas.
Las Baleares, por su parte, refuerzan su conectividad estival. Palma de Mallorca gana un enlace directo con Nápoles, mientras que Menorca se conecta por primera vez con Budapest. Ambas rutas pueden funcionar en doble sentido: como escapada para residentes en las islas y como canal de llegada de turistas húngaros e italianos durante la temporada alta.

Únete a la conversación