Dos edificios haussmanianos del siglo XIX en el corazón de París acaban de estrenar una vida nueva. NH Hotels & Resorts, marca del grupo Minor Hotels, ha concluido la renovación integral de dos de sus hoteles en la capital francesa: el NH Paris Gare de l'Est y el NH Paris Opéra Faubourg.
Las obras ya han finalizado y ambos establecimientos abren sus puertas reformadas con una apuesta clara: modernizar espacios y experiencias sin borrar la identidad arquitectónica que los hace únicos en una de las ciudades más visitadas del mundo.
Dos hoteles, dos almas de París

La elección de estos dos enclaves no es casual. NH Hotels & Resorts ha reformado dos propiedades que representan facetas complementarias de la ciudad: la movilidad y el dinamismo urbano de los grandes nodos ferroviarios, por un lado, y la cultura, el patrimonio artístico y la vida de los Grands Boulevards, por otro. Juntos, ofrecen al viajero dos formas distintas de instalarse en París según sus prioridades, ya sea moverse con facilidad por Europa o sumergirse en la historia y el ambiente bohemio del distrito 9.
Ambos edificios comparten origen: son construcciones haussmanianas típicas del París del siglo XIX, con fachadas que forman parte del paisaje urbano de la ciudad desde hace más de cien años. El reto de la reforma era precisamente ese: actualizar sin destruir, incorporar diseño contemporáneo sin romper el diálogo con la arquitectura histórica.
NH Paris Opéra Faubourg: el ballet y los años dorados de París




NH Paris Opéra Faubourg
El NH Paris Opéra Faubourg ocupa un edificio de seis plantas construido en 1880, situado en el corazón del distrito 9, entre Montmartre y la zona de anticuarios de Drouot, y a pocos pasos de la Ópera Garnier, los grandes almacenes y el icónico bulevar Haussmann. La reforma ha reinterpretado ese contexto cultural con una estética inspirada en el universo del ballet y en la moda y el estilo de los años 50 y 60.
El hotel cuenta con 101 habitaciones y suites, algunas de ellas con balcón con vistas a la rue La Fayette y, en los pisos superiores, a la Torre Eiffel. Los interiores combinan tonos cálidos con detalles que evocan el París más artístico: tejidos, grafismos y referencias visuales que traen a la memoria las décadas en que la ciudad era el epicentro mundial de la moda y las artes escénicas. El resultado es un ambiente que mezcla elegancia atemporal con confort moderno.
Los espacios comunes refuerzan esa atmósfera. El lobby cuenta con chimenea y zonas lounge pensadas para crear un ambiente íntimo, alejado de la impersonalidad de los grandes hoteles de cadena. El bar del hotel completa la propuesta con un espacio tranquilo donde descansar después de una jornada en la ciudad, ya sea de turismo cultural, compras en los Grands Boulevards o reuniones de trabajo.
El barrio donde se ubica añade valor al alojamiento. Además de la proximidad inmediata a la Ópera Garnier, el entorno ofrece acceso a pie a los grandes almacenes de Printemps y Galeries Lafayette, a la animada vida nocturna de Pigalle y a los mercados y galerías de arte de la zona de Drouot. Un radio reducido que concentra buena parte de lo que el viajero busca cuando visita París.
NH Paris Gare de l'Est: diseño ferroviario y conexión con Europa




NH Paris Gare de l'Est
A unos tres kilómetros al noreste, el NH Paris Gare de l'Est ha completado su propia transformación con una propuesta de interiorismo que rinde homenaje al universo ferroviario. El hotel se levanta frente a la histórica estación Gare de l'Est, una joya arquitectónica que conecta París con el Gran Este francés (Alsacia, Lorena y Champaña-Ardenas) y con países vecinos como Alemania y Luxemburgo. A menos de diez minutos a pie se encuentra la estación Gare du Nord, con servicios internacionales hacia el Reino Unido, Bélgica, los Países Bajos y también Alemania.
La reforma ha dotado al hotel de 207 habitaciones, incluidas categorías superiores y suites, algunas con balcón. La decoración es moderna y minimalista, pero incorpora guiños gráficos a la historia de la estación y a los grandes trayectos europeos: detalles visuales que convierten cada espacio en una pequeña referencia al imaginario del viaje en tren.
Los espacios comunes priorizan la funcionalidad y la fluidez de movimiento, con una zona de ambiente acogedor que incluye chimeneas. El desayuno buffet ofrece productos frescos y especialidades internacionales, y el Lounge Bar está disponible para cualquier momento del día. La conexión en metro con los aeropuertos de Orly y Charles de Gaulle desde la estación situada en la entrada del propio hotel redondea una logística difícil de superar para el viajero en tránsito.
El hotel también está orientado al segmento corporativo. Dispone de cinco salas de reuniones con diferentes configuraciones, que suman 152 m² totales, todas con luz natural y vistas a la estación. El equipo del hotel gestiona todos los elementos necesarios para la organización de eventos: desde servicios de coffee break y catering hasta azafatas, interpretación y traslados al aeropuerto.
El entorno inmediato también merece exploración más allá de las estaciones. El tranquilo jardín Villemin, el pintoresco pasaje Brady y las históricas iglesias de Saint-Vincent-de-Paul y Saint-Laurent se encuentran todos a distancia caminable, lo que convierte el barrio en un destino con carácter propio, más allá de su función como nodo de transporte.
Minor Hotels refuerza su presencia en Francia
Estas dos renovaciones se enmarcan en la estrategia de expansión de Minor Hotels en el mercado francés. El grupo, con sede en Bangkok y presencia en 59 países con más de 640 propiedades, gestiona marcas tan diversas como Anantara, NH Collection, Tivoli, nhow o Avani, entre otras. NH Hotels & Resorts, nacida en España en 1978, cuenta actualmente con más de 220 hoteles en Europa y América, y sigue expandiéndose en Asia, África y el océano Índico.
Los huéspedes de ambos hoteles en París pueden acumular y canjear beneficios a través del programa de fidelización Minor DISCOVERY, integrado en el ecosistema de GHA DISCOVERY, que agrupa a numerosas cadenas hoteleras independientes a escala global.
París recibe cada año más de 30 millones de visitantes internacionales y figura sistemáticamente entre los destinos más demandados del mundo. En ese contexto, la apuesta de Minor Hotels por renovar propiedades consolidadas, en lugar de construir desde cero, responde a una lógica tanto patrimonial como comercial: mantener el valor diferencial de ubicaciones históricas mientras se actualiza la experiencia para un viajero cada vez más exigente con el diseño y las prestaciones. Los dos hoteles reformados en París son, en ese sentido, una muestra del modelo con el que el grupo quiere competir en las grandes capitales europeas.

Únete a la conversación