Hasta hace unos años, cuando escuchábamos hablar de Vietnam, probablemente lo primero que se nos viniera a la cabeza es la famosa Guerra que involucró este país con los Estados Unidos, y que sirviera luego para todo tipo de referencias culturales, películas y documentales.

Sin embargo, desde hace algún tiempo la globalización abrió un gigantesco mercado turístico que conecta a Asia con el resto del mundo, y cada vez son más los interesados en conocer la cultura y los encantos naturales de este país, que además sobresale porque Vietnam es el país más barato del mundo o, al menos, mucho más económico que sus países vecinos.

Gente trabaja en campos de la sal en Khanh Hoa
Gente trabaja en campos de la sal en Khanh Hoa

Pero más allá de lo barato que resulta pasear, comer y dormir en Vietnam, en las siguientes líneas queremos enseñarte varios de los motivos por los que creemos que deberías hacer el esfuerzo de conocer este destino, incluso aunque no resultara tan económico.

La época seca, el mejor momento del año

Si bien Vietnam es uno de esos lugares que podemos disfrutar sin problemas en cualquier momento del calendario, nuestra recomendación es que intentes ir en la época seca, es decir entre los meses de octubre y abril, lo que te brinda una gran amplitud para que organices tu salida.


Uno de los campos de arroz de Mu Cang Chai
Uno de los campos de arroz de Mu Cang Chai

Para más detalles, déjanos decirte que si quieres conocer especialmente la parte norte del país es conveniente que viajes entre los meses de octubre y noviembre mientras que, si quieres ir más que nada al sur, es aconsejable que lo hagas entre diciembre y abril.

Una de las opciones más buscadas es la de coger un vuelo hasta el aeropuerto de Ho Chi Minh en el sur y luego subir hasta Hanoi para regresar desde allí

El problema en los meses que hemos dejado sin mencionar antes es que no sólo las lluvias suelen ser mucho mayores y eso puede ser una complicación para los desplazamientos, sino que además es habitual que lleguen turistas de todo el planeta por cientos de miles, aumentando un poco los precios, y haciendo que conseguir espacio en los hoteles no sea tan sencillo. Considerando que la mejor opción es ir desde España con la primera noche de hotel reservada y una vez en tu destino reservar las demás o ir cambiando de destino. No solo te ahorraras bastante dinero sino que no te “ataras” a conocer una sola región. Vietnam es muy diverso y merece la pena moverse.

La recomendación general que se da al viajar a Vietnam, y que no debes pasar por alto al comprar los billetes de avión, es que el recorrido se realice de norte a sur o de sur a norte, teniendo en cuenta que su territorio es por demás alargado, y eso facilita los trayectos.

Una de las opciones más buscadas es la de coger un vuelo hasta el aeropuerto de Ho Chi Minh en el sur y luego subir hasta Hanoi para regresar desde allí. Sin embargo, si notas que puedes gastar menos realizando el camino inverso, vuela hacia Hanoi y vuelve desde Ho Chi Minh.


Anochecer en la ciudad de Ho Chi Minh​
Anochecer en la ciudad de Ho Chi Minh​

Billetes de avión desde España

Si viajas desde España, debes saber que no es nada complicado conseguir buenos precios para llegar a Vietnam en casi ninguna época del año, aunque sí hay algunas en las que ahorrarás unos euros, siempre que adquieras los billetes unos tres o cuatros meses antes.

En algunos casos es posible encontrar precios para la ida y vuelta por debajo de los 500 euros, un precio casi insuperable, mientras que por menos de los 750 euros deberías sentirte satisfecho, y en la temporada de mayor demanda, puedes pagar hasta 1.000 euros. Considera que el vuelo va a ser el mayor gasto de tu aventura.

Ya una vez dentro de su territorio, compañías como Vietnam Air o la aerolínea low cost Viet Jetair nos permiten conectar las principales ciudades del país pagando costes mínimos, de manera tal que no tenemos que preocuparnos por buscar autobuses ni nada parecido.


También hay trenes nocturnos con camas, y si bien sus precios son similares a los de los aviones, la gran ventaja es que puedes dormir en ellos, ahorrando buena parte del valor de una noche de hotel, así que, si pretendes reducir costes al máximo, tenlo en cuenta. Y por supuesto no puedes despreciar, para trayectos más cortos, desplazarte en moto. Por unos 4 euros al día podrás alquilar una moto y moverte en libertad.

Alojamiento y gastronomía en el país más barato del mundo

Pasamos a dos cuestiones básicas una vez que nos encontremos en destino: el alojamiento y la gastronomía, cuestiones en las que como adelantábamos Vietnam destaca por sus muy buenos precios y la calidad realmente alta que tienen tanto sus hoteles como sus recetas.

En el primero de los casos, hay una variada oferta tanto de alojamientos de lujo como otros muy baratos, y lo mejor es que los precios no se han disparado, aunque cada vez llegan más turistas, y podrás conseguir algunos con habitaciones por apenas 4 o 5 euros la noche, que en algunos casos incluyen el desayuno.

Mientras tanto, si prefieres descansar mejor o no tienes problema en gastar un poco más, es posible conseguir la suite de un hotel 5 estrellas por aproximadamente 30 euros, y podrás hallar algunas moradas que respetan los diseños más originales que te conquistarán por completo.


Podrás encontrar algunos hoteles con habitaciones por apenas 4 o 5 euros la noche

Si pasamos a la gastronomía hay que decir que, si bien no es famosa en todo el mundo, en los últimos tiempos han ido apareciendo restaurantes vietnamitas en muchas partes del mundo, llevando tanto platillos callejeros como otros de alta cocina.

Al igual que casi todo en este país, lo mejor es la relación precio/calidad de la experiencia de alimentación, ya que podemos sentarnos en un restaurante y comer hasta llenarnos por apenas 4 euros, o bien comer al paso por sólo 2 euros. La higiene alimentaria no es comparable con lo que estás acostumbrado a ver en España, pero viajar es aventura y si te dejas llevar disfrutaras de comidas realmente sensacionales.

Y nuestro consejo: no debes volver de Vietnam sin probar el Pho, el plato típico del país, que no es otra cosa que una sopa de tallarines con verduras y carne que los residentes consumen tanto por la mañana como en el resto del día, acompañándolos a veces por los famosos rollitos fritos.

Meandro entre campos de arroz en Sapa
Meandro entre campos de arroz en Sapa

¿Qué ver y hacer?

Finalmente, hay algunas actividades que no deberías dejar de hacer en este lugar, como por ejemplo los cruceros por la bahía de Halong, un viaje en sí mismo que lleva tres días y dos noches, y que para algunos turistas es razón suficiente para intentar volver cuanto antes a este país.

Esta bahía está ubicada a 170 kilómetros de Hanoi, en el golfo de Tonkín, y posee más de 3.000 islas e islotes que podemos ir recorriendo en embarcaciones simples o algo más lujosas, disfrutando de los amaneceres y atardeceres inigualables que esa geografía nos regala.

Por otro lado, tampoco deberías dejar de conocer las costas de Vietnam, como por ejemplo las que se encuentran sobre la bahía de Nha Trang, de las más bellas del planeta, pero también otras como Doc Let, Bai Dai o Bai Duong, todas con aguas celestes y maravillosos jardines de coral.


Sus muchos templos adentrados en espacios selváticos también son un contraste cultural que es necesario experimentar.

En definitiva Vietnam es un país donde realizar un turismo económico muy completo y diverso. Es una elección que no defrauda y si vas repites.

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Escribir lo puede hacer prácticamente cualquiera, pero ponerle pasión y amor a las palabras es lo que diferencia a quienes solo juntan letras de "los otros" que transmitimos experiencias.  Viajar es sumergirse en otras culturas. Aprender que lo que siempre era negro ahora puede ser blanco. Que las diferencias siempre son más pequeñas que los puntos en común, y que es necesario viajar para crecer. Por suerte yo he crecido bastante, aunque nunca se es lo suficientemente grande si miras al horizonte. Espero que los escritos que publicaré en este espacio sirvan no solo como lectura, sino que aviven las ganas de conocer nuevos sitios y enriquecer con tus propias vivencias lo que puedas leer aquí. 

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