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La ciudad de la luz portuguesa ha comenzado a recuperar la vorágine que vivía antes de la pandemia. Tras dos años de restricciones y una calma ficticia, el turismo ha iniciado la reconquista de la capital. Este intervalo ha sido bien aprovechado por el sector hotelero para renovar sus instalaciones o preparar nuevas inauguraciones, como ha sido precisamente el caso que hoy nos trae hasta aquí: Mama Shelter.

Si algo ha aprendido Lisboa en este tiempo es que quiere un turismo más tranquilo, más consciente, más amigable con la ciudad. Y ese es precisamente el espíritu con el que nace este nuevo hotel ubicado en el corazón de Lisboa, entre Príncipe Real y la monumental plaza marqués de Pombal y que tuvimos la suerte de visitar durante su fiesta de inauguración.

Mama Shelter, hoteles divertidos y prácticos

Mama Shelter Lisboa

Mama Shelter es una cadena hotelera creada en 2008 por la familia Trigano que abrió su primer establecimiento en París con el objetivo de crear un nuevo concepto de hotel divertido, relajado y conectado con la vida cultural y social de las ciudades donde se instala. Desde esa primera apertura, los hoteles Mama Shelter se han ido reproduciendo en ciudades como Marsella, Lyon, Burdeos, Los Ángeles, Río, Praga, Belgrado, Toulouse, Lille, Londres o la última apertura mencionada de Lisboa.

Gilbert Trigano y sus hijos Serge, Jérémie y Benjamin son los creadores de una marca que nació tras su experiencia con el Club Med, toda una institución en Francia. El proyecto creció tanto que la enseña terminó siendo adquirida por Accor, el gigante hotelero europeo, aunque mantiene en gran medida la misma gestión familiar que le dota de un carácter tan especial.

A ellos se unieron el talento del diseñador Philippe Stark, quien también se dejó ver en la inauguración de Lisboa, el arquitecto Roland Castro y el inclasificable Cyril Aouizerate, una mezcla imposible de filósofo y emprendedor. No fue sencillo conseguir la financiación ante el rechazo de la mayoría de los bancos y de cadenas como Marriott o la propia Accor, pero finalmente consiguieron reunir los 25 millones de euros necesarios para esa primera apertura en la Rue de Bagnolet. Una apuesta arriesgada en una zona poco proclive a este tipo de establecimientos pero que no tardó mucho en confirmarse como ganadora.

Hay varios elementos que comparten y definen un hotel Mama Shelter. En primer lugar, su diseño minimalista en apariencia pero repleto de elementos divertidos y detalles que atraen nuestra atención a cada segundo. Los establecimientos, además, no se limitan al hotel sino que cuentan con zonas de restauración y ocio abiertas al público local y que los convierten, como bien señaló Serge Trigano, en “restaurantes con habitaciones arriba”. Los menús suelen combinar la cocina de autor, apostando por el kilómetro cero, con propuestas mucho más accesibles como sus ya famosas pizzas. Y es que el público objetivo de un Mama Shelter es tan diverso que abarca desde el ejecutivo de paso a familias de vacaciones, sin olvidar los grupos de amigos con ganas de cultura y fiesta.

Cómo es Mama Shelter Lisboa

Mama Shelter Lisboa

El concepto del hotel nos lo define el propio Cédric Gobilliard, director general de Mama Shelter: “Mama Shelter no es un hotel, sino un lugar de vida que contribuye al dinamismo económico local. Mama es, ante todo, un punto de encuentro donde los lugareños se mezclan con los viajeros o los hombres de negocios, ¡y viceversa! En Mama, la vida es un constante ajetreo desde la mañana hasta la noche. Nuestra oferta permite alojarse nuestros hoteles en cualquier momento y aprovechar al máximo cada espacio”.

Esto se demuestra desde la misma entrada, que nos da acceso a la recepción del hotel y al mismo tiempo al espectacular espacio que sirve como salón del restaurante y bar. Lo primero que nos llama la atención es su diseño vibrante y colorido que engancha de manera perfecta con la cultura portuguesa gracias al espectacular trabajo de Benjamin El Doghaïli y el resto del equipo de diseño de Mama Shelter.

Empezando por los azulejos de Viúva Lamego que encontraremos en la fachada o los baños de las habitaciones. El mar toma protagonismo en elementos principales como el techo del restaurante o la alfombra del pasillo en un evocador mundo submarino que nos traslada al siempre presente Tajo en la ciudad lisboeta.

El hotel cuenta con un total de 130 habitaciones, a lo largo de sus nueve plantas, que se reparten en tres categorías diferentes, que van desde los 89 euros por noche. Todas comparten un mismo diseño acogedor con baños abiertos, una alfombra inspirada en los azulejos portugueses que cubre todo el suelo y elementos realmente originales. Así, los tableros están realizados con tapones de botellas reciclados producidos en Portugal, los televisores inteligentes cuentan con un marco elaborado en corcho del sur de Portugal, pantallas de lámparas de paja portuguesa u obras de arte decorativas de Bordallo Pinheiro.

Y en la parte superior del edificio nos encontramos con la azotea, que quiere convertirse en la joya de Mama Shelter y el nuevo lugar de moda de Lisboa. Inaugurada este mismo mes de abril, ofrece una impresionante panorámica de la ciudad y es sitio perfecto para disfrutar de los mágicos atardeceres de Lisboa mientras disfrutamos de un cocktail y una sesión de música en directo.

La cocina de Mama Lisboa

Ya comentábamos que uno de los valores de Mama Shelter es una cocina de calidad y accesible al mismo tiempo que conecte con la gastronomía local. Y eso es precisamente lo que podemos comprobar en el restaurante de Mama Lisboa. El propio espacio del restaurante ya nos recuerda a las tradicionales tabernas portuguesas con sus características mesas de madera corridas que invitan a compartir la experiencia con amigos o incluso con otros comensales.

La cocina es una fusión entre la tradicional brasserie francesa con la gastronomía portuguesa ofreciendo platos clásicos de ambas cocinas y algunas creaciones propias de Mama. Entre las que pudimos disfrutar en nuestra estancia destacamos el guiso de arroz con pato, las berenjenas con salsa de miso y quinoa o el espectacular pulpo a la brasa con col china. Y, por supuesto, tampoco pueden faltar las famosas pizzas de Mama, elaboradas en un horno especial y que, por primera vez también se sirven para llevar.

El salón del restaurante se usa también para los copiosos desayunos del hotel, perfectos para coger fuerzas antes de recorrer la ciudad. Y los domingos el protagonista es un espectacular brunch, repleto de opciones para todos los gustos, que ya se está convirtiendo en un imprescindible de la capital portuguesa.

En definitiva, Mama Lisboa nos invita a ser felices, a vivir sin preocupaciones y empaparnos de la cultura y gastronomía portuguesa. Y lo consigue con un equipo entregado al máximo, un diseño cuidado al detalle y un concepto tan fresco como sencillo. Tal y como nos recuerda su lema Mama loves you y así nos sentimos los días que formamos parte de esta acogedora comunidad que se está consolidando en Lisboa.

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