Valoración post

Cabo de Gata tiene un imán para los viajeros: siempre lo hechas de menos, siempre vuelves. El Parque Natural de la costa almeriense es una de las grandes joyas del Mediterráneo, un paraje protegido que ofrece al visitante refugio, consuelo y promesa. Si buscas aislarte del mundo una temporada, pocos lugares en España ofrecen un entorno tan adecuado para hacerse a un lado como el Cabo de Gata. 

Con una superficie de casi 50.000 hectáreas, el parque se extiende desde Retamar al oeste, pasando por las Salinas, el Faro y el más que celebre Arrecife de las Sirenas, hasta llegar a Carboneras al este, aunque buena parte de este municipio, que alberga la popular playa de Los Muertos, queda fuera del área protegida. La ausencia de invierno climático y su diversidad geológica caracteriza la belleza agreste, a veces amenazante, pero siempre poética del Cabo de Gata, un oasis del que seleccionamos sus siete pueblos más bonitos.  

2Rodalquilar 

Cabo de Gata
Rodalquilar desde la antigua mina. Fuente: Wikipedia

Algo tiene Rodalquilar que enamora. Sin estar a pie de playa como otros pueblos del territorio, esta localidad hechiza al visitante con su silencio y su armonía. Todo encaja en Rodalquilar: el blanco reluciente del encalado de sus casas, sus calles sigilosas, y el aire alternativo de su puñado de cafés y bares.  

Pero, además, Rodalquilar es un pedazo de historia del Cabo de Gata, mostrando en lo alto de una colina que domina el pueblo las antiguas minas de oro explotadas desde finales del siglo XIX que alcanzó su máxima actividad a principios de los 60. El Jardín Botánico el Albardinal es otra visita recomendable, así como la cercana El Playazo, un arenal cobijado entre montañas que enamorará a los fanáticos de las playas vírgenes sin el incordio del hormigón. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here