El enoturismo, una de las principales fortalezas de la industria turística de La Rioja, se va a potenciar de cara a la Semana Santa, para continuar desarrollando una actividad segura en las bodegas, pero con mayor viabilidad económica. Esta es la principal apuesta que se hace desde Grupo de Empresas Vinícolas de Rioja (Grupo Rioja) y desde la Asociación de Bodegas de Logroño, integradas en la FER.

Entre otros aspectos, el Gobierno de La Rioja ha aceptado tener en cuenta, como criterio de limitación de acceso de los grupos de visitantes, la capacidad de aforo de cada bodega. Por otro lado, se ha tenido en cuenta la propuesta de Grupo Rioja y Bodegas de Logroño para asimilar o equiparar la actividad de cata a la actividad de la hostelería y restauración.

Enoturismo

En cuanto a las limitaciones, la Consejería de Salud ha establecido el porcentaje de aforo interior en función del nivel de alerta que se tenga en cada momento, que se concretan en un 75 por ciento en el nivel 1; el 50 por ciento en los niveles 2 y 3; el 30 por ciento en los niveles 4 y 5 y, finalmente, la suspensión de la actividad en el nivel del semáforo 6 (Plan de Medidas según Indicadores), con grupos simultáneos de 6 ó 4 personas según el nivel de alerta. Actualmente, La Rioja se sitúa en el nivel 3.


Concretamente, y según las medidas específicas que rigen desde el día 26 de marzo y hasta el 9 de abril, coincidiendo con el periodo de Semana Santa, las visitas en grupo podrán ser de 4 personas en interiores, pudiéndose simultanearse varios grupos, en función del aforo que tenga cada bodega. En exteriores, los grupos podrán ser de 6 personas.

Visitas guiadas

En el caso de la actividad de las visitas guiadas en las bodegas, las medidas preventivas y de protección que deben establecerse son principalmente la ventilación de los espacios interiores, la distancia mínima de seguridad dentro del grupo de al menos 1,5 metros, la separación de 5 metros entre grupos de pie y en movimiento, uso permanente de la mascarilla y la disposición de geles hidroalcohólicos.

En cuanto a la actividad de cata, será prioritario realizarla al aire libre, se llevará a cabo en posición sentada, con uso de la mascarilla cuando no se esté comiendo o bebiendo. Las mantelerías serán de un solo uso, evitando en lo posible su utilización con distintos clientes y con materiales y soluciones que faciliten el cambio entre servicios y el lavado mecánico adecuado. También deberán estar a disposición de los visitantes los geles hidroalcohólicos y las medidas de prevención e higiene generales.

Espacios seguros

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Tanto la Asociación de Bodegas de Logroño como el Grupo de Empresas Vinícolas de Rioja (Grupo Rioja) han subrayado en numerosas ocasiones que las actividades vinculadas al enoturismo, -principalmente las visitas a las bodegas-, se desarrollan en espacios y lugares seguros y no suponen un riesgo adicional en la expansión de los contagios y son compatibles con la debida protección y prevención sanitaria.

Hay un control permanente en toda la actividad, especialmente en el uso de las mascarillas de los usuarios, la toma de temperatura a todas las personas que acceden a las instalaciones y el control real de la trazabilidad de todos y cada uno de los visitantes. Todas estas medidas de precaución están incluso por encima de otras actividades que se realizan de cara al público.

Un alivio para el sector bodeguero

El sector argumenta que la planificación enoturística “resultaba muy complicada para las bodegas con las restricciones anteriores del semáforo que, afortunadamente, reciben ahora una respuesta positiva del Gobierno regional, tras las peticiones y argumentos expuestos por el sector enoturístico. Realmente, hasta el nivel 0 no se contemplaba una flexibilización de aforos”.

Desde el pasado mes de marzo de 2020, una vez decretado el estado de alarma en nuestro país, la prestación de los servicios enoturísticos en las bodegas se realizaba muy por debajo del umbral de rentabilidad, sumando esta circunstancia a los cierres forzosos, las restricciones a la movilidad o la drástica reducción de los aforos que se había planteado el pasado mes de septiembre.

“Esta delicada situación para una actividad tan importante para el sector, abocaba a las bodegas al cierre de negocio y a la prolongación de los ERTES”, han indicado. La “reinterpretación de la normativa y las propuestas de Grupo Rioja y Bodegas de Logroño, han propiciado un cierto alivio, que favorecerá, sin duda, la reactivación del enoturismo en La Rioja”, ha añadido.

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