El Consejo de Gobierno ha aprobado esta semana la declaración de Villa de Presencio, en la provincia de Burgos, Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico resolviendo así un trámite que estaba pendiente desde 1982, aunque la protección jurídica como Bien de Interés Cultural tuvo efecto desde el momento en que fue incoado.

Según ha asegurado el vicepresidente y portavoz de la Junta, Francisco Igea, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno esta declaración BIC forma parte del compromiso de Legislatura del Gobierno de Castilla y León de concluir todos los procesos de declaraciones pendientes.

Presencio

Desde la Consejería de Cultura han destacado como “muestra indiscutible” de la “importancia y relevancia” de este conjunto la conservación de una morfología urbana “prácticamente inalterada” junto a “interesantes ejemplos” de arquitectura residencial popular.


Así, recuerdan que Presencio conserva en la actualidad elementos y edificios “tan relevantes” como el edificio del antiguo hospital adosado a la iglesia, el arco de la muralla, único resto visible de la antigua cerca medieval, así como el crucero barroco y el rollo gótico, ubicado en la plaza del auditorio, elementos considerados Bien de Interés Cultural en aplicación de legislación en materia de protección de los castillos españoles y de los escudos, emblemas, piedras heráldicas, rollos de justicia, cruces de termino y piezas similares de interés histórico-artístico.

El centro histórico medieval de Presencio

La villa está ubicada en la zona central de la provincia de Burgos, en la comarca del Páramo del Arlanzón, en un llano sobre un horizonte de campos de cultivo, desde el que destaca la silueta de la Iglesia de San Andrés, hito visual y núcleo central en torno al que se agolpa un apretado caserío, “que conserva un interesante conjunto de arquitectura tradicional”. Cultura explica asimismo que el casco medieval presenta una planta circular, definida claramente por la muralla, con un centro en la iglesia como símbolo del poder religioso y un segundo centro en el ayuntamiento, símbolo del poder civil. Esta concepción circular se mantiene fuera del recinto medieval.

En Presencio, la morfología urbana ha permanecido prácticamente inalterada. Se pueden distinguir dos zonas: el núcleo, de origen y configuración medieval, y la extensión posterior del núcleo fuera de la muralla, con una segregación de funciones clara, residencial o agropecuaria, en función de estar dentro o fuera del núcleo amurallado.

Condicionada por la conformación medieval del núcleo, la edificación en Presencio presenta un carácter uniforme y mantiene las características tipológicas de la arquitectura popular de la zona de la vega o páramo bajo y la agrupación de las parcelas se produce en manzanas cerradas de distintas formas y tamaños.

Normalmente, precisan desde la Consejería, se trata de edificaciones de dos o más plantas, con zócalo de mampostería y estructura de madera en el resto de plantas y cubiertas. Se pueden observar los vuelos sucesivos de las diferentes plantas sobre la viguería de la estructura de madera rematada en canes o canecillos. El adobe y el ladrillo suelen emplearse en los cuerpos de la planta primera o principal apoyando en un zócalo que se protege con unas capas de mortero de barro y de yeso o cal.

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