5/5 - (1 voto)

La Ruta del Califato es un itinerario que recorre el patrimonio cultural andalusí a lo largo de 180 kilómetros conectando Córdoba y Granada. Durante esta ruta trataremos de alumbrar el misterio de al-Ándalus, el nombre que dieron los conquistadores musulmanes a la península ibérica. Son diez siglos que marcaron la historia de España, desde los inicios del siglo VIII hasta principios del XVII con la expulsión de los moriscos, un largo y complejo periodo histórico que sigue despertando fascinación. 

La Ruta del Califato por la provincia de Córdoba 

Ruta del Califato
Ruta del Califato. Fuente: Unsplash

Hasta 250.000 personas pudieron vivir en Córdoba en torno al año 1000 lo que la convertía en una de las ciudades más pobladas del mundo junto a Constantinopla. Pero Córdoba ya era una plaza importante en época romana, viendo nacer a algunos de los personajes más importantes del Imperio como el filósofo y político Séneca o el poeta Lucano. 

Cuando los ejércitos árabes y bereberes invadieron la península, Córdoba se presentó como la mejor opción para establecer la capital cuyo esplendor se inicia con el gobierno de Abderramán I que empieza a construir la mezquita de Córdoba, durante siglos la segunda mezquita más grande del mundo solo por detrás de la mezquita de La Meca. Todo un icono de la arquitectura andalusí y uno de los monumentos más visitados de España. 

Dejamos el esplendor de la capital califal para visitar algunas de las localidades más representativas del legado andalusí y tras pasar por Fernán-Núñez, Montemayor y Montilla llegamos a Aguilar de la Frontera, a 60 kilómetros al sur de Córdoba, una importante plaza fortificada durante buena parte de la Edad Media.

Antigua Ipagrum íbero-romana vivió un importante episodio histórico con la rebelión liderada por Omar ben Hafsún contra el Emirato de Córdoba. De su pasado andalusí Aguilar de la Frontera cuenta con algunos paños y torres de su vieja muralla. 

Ruta del Califato
Ruta del Califato. Zuheros. Fuente: Pixabay

Seguimos hacia el sur para llegar a Lucena, la segunda ciudad más poblada de la provincia, teniendo un papel fundamental en la primera fase de dominio musulmán al ser núcleo principal de la población judía en al-Ándalus. A su fantástico patrimonio arquitectónico eclesiástico —fue conquistada por los cristianos en 1240— hay que sumar recuerdos de aquella fase andalusí como el castillo del Moral donde se dice fue cautivo Boabdil —último sultán nazarí— tras la batalla de Lucena. 

Tras visitar el castillo de Cabra que fue durante siglos fortaleza musulmana, atravesamos parte del Parque Natural de las Sierras Subbéticas para visitar Carcabuey, pueblo fronterizo por excelencia de la provincia de Córdoba, llamado Karkabul en época andalusí, que significa ‘puerto de montaña’ y donde visitamos su castillo reedificado en época cristiana.

Muy cerca nos encontramos con Priego de Córdoba, un precioso pueblo que es reconocido como una de las joyas del barroco andaluz y es mundialmente reconocido por la calidad de su aceite de oliva. Denominada Medina Baguh en la época andalusí, conserva pocos restos de esta etapa pero la influencia musulmana se siente en su imponente castillo, levantado sobre la antigua alcazaba, y en el entramado de calles que recorren la ladera del río Adarve.

El Barrio de la Villa recoge esa influencia con una forma almendrada, típica de la época musulmana. Con su entramado de callejuelas y casas blancas adornadas siempre con flores es uno de los más bonitos de Andalucía. Y protegiéndolo, el Balcón del Adarve nos invita a un precioso paseo con vistas a las Sierras de la Subbética y de los olivares, tan presentes en esta ciudad que esconde muchas más sorpresas y que merece una visita sosegada.

Priego de Córdoba

Si continuamos hacia el sur llegaríamos a Rute, el pueblo siempre dulce de Córdoba, pero nosotros regresamos sobre nuestros pasos para visitar dos joyas de la Ruta del Califato: Zuheros y Luque. En la primera de ellas destacan las ruinas de su castillo, construido sobre un risco en el siglo IX y en Luque también sobresale la fortaleza musulmana levantada por Mohammed I también en el IX y reconstruida en época nazarí. 

Y terminamos esta primera fase de la Ruta del Califato en Baena, la Bayyana andalusí, un importante centro militar y agrícola de época musulmana. Su zona vieja conocida como Almedina aún preserva ese aire oriental y su castillo reformado en época cristiana y transformado en palacio también tiene un origen musulmán. 

La Ruta del Califato en Jaén y Granada 

Ruta del Califato
Ruta del Califato. Alcalá la Real. Fuente: Wikipedia

A poco más de 30 kilómetros al este de Baena se encuentra Alcaudete, nuestra primera parada en la provincia de Jaén. Ubicada en la campiña jienense nos ofrece ese nostálgico paisaje suavemente ondulado y cubierto de verdes olivos, huertas y viñedos.

Fue tomada en el 715 por el legendario general bereber Táriq del que, por cierto, deriva el nombre de Gibraltar. Su castillo fue reconstruido por los árabes sobre la vieja fortaleza romana siendo después transformado en palacio. Durante siglos fue una importante plaza fronteriza entre Castilla y el Reino nazarí. 

Tras pasar por Castillo de Locubín, la antigua Hisn al-Uqbin y admirar el castillo de las Águilas, otro importante pueblo fronterizo, llegamos a Alcalá la Real, una de las localidades más andalusíes de nuestra ruta. Eje defensivo del poder musulmán entre el valle del Guadalquivir y la Vega de Granada, Alcalá la Real tuvo una importancia trascendental durante los más de 600 años de dominio andalusí.

La Fortaleza de la Mota, que se conectaba con una serie de torres atalayas con las mencionadas Alcaudete y Castillo de Locubín, aún conserva la vieja alcazaba con sus tres torres además de la muralla con sus siete puertas de acceso. 

Ruta del Califato
Ruta del Califato. Moclín. Fuente: Wikipedia

Entramos ya en Granada continuando la Ruta del Califato a través de Colomera, la vieja alquería musulmana —una comunidad rural musulmana que abastecía a las ciudades—, para después conocer Moclín donde podemos visitar las murallas y el castillo. Esta fortaleza —conocida como la ‘fortaleza de las dos pupilas’ por su importancia estratégica— constituía uno de los ejes del sistema defensivo nazarí a través de atalayas que conectaban con la capital del Reino. 

Nos acercamos ahora a la idílica Güevéjar en plena Vega de Granada, otra antigua alquería nazarí llamada Wabasar que nutría a la capital con diversos productos agrícolas para después visitar la vecina Cogollos Vega también alquería adscrita a la Vega granadina y que se ubica al pie del Parque Natural de la Sierra de Huétor.  

Granada
Granada

A menos de 10 kilómetros al sur de Cogollos Vega llegamos a Alfacar, aquella localidad que la dinastía zirí que gobernó la taifa de Granada durante el siglo XI eligió como lugar de descanso por su ubicación a un paso de la sierra.

Y tras visitar Víznar que abastecía de agua al Albaicín granadino de la propia dinastía zirí, finalizamos nuestra Ruta del Califato en Granada, capital del último reino musulmán de la península ibérica, capítulo final de aquella legendaria al-Ándalus que durante ocho siglos dominó buena parte de España dejando un legado cultural de valor incalculable. 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí