Entre la gastronomía típica de Galicia, uno de los platos más típicos lo constituyen los pimientos de Padrón. No siempre es fácil para los foráneos distinguirlos o comprender cuáles son realmente, ya que hay diversas variedades de pimientos similares en la comunidad. Además, fuera de ella, hay ocasiones en que se venden como tal aquellos que ciertamente no lo son.

Para evitar confusiones, nos adentramos en la historia de los pimientos de Padrón y te contamos todo lo que debes saber para que no te los confundas con otros como los pimientos de O Couto o los pimientos de Arnoia.

Orígenes de los pimientos de Padrón

Convento de San Francisco de Herbón
Fuente: Wikimedia/Adrián Estévez CC BY-SA 4.0

La planta hortícola del pimiento, originaria del continente americano, se dio a conocer en Europa tras el primer viaje de Colón. Fue así como llegó a España y, debido a sus características, se usó principalmente como un sustitutivo de la pimienta. Esta última resultaba mucho más cara, ya que su comercialización estaba en manos exclusivas de los mercaderes venecianos. Pero ¿cómo surgió la tradición y comercialización de los pimientos de Padrón gallegos?


Pues los conocidos pimientos de Padrón en Galicia comenzaron a cultivarse en el siglo XVII, cuando unos monjes franciscanos regresaron de su destino en las misiones americanas y trajeron las semillas de esta especie del estado de Tabasco (México). Estos religiosos se instalaron de nuevo en el conocido convento de San Antonio, en la parroquia de Herbón, en el municipio de Padrón (A Coruña) y ahí empezó todo.

El cultivo de los pimientos se convirtió en una de las fuentes principales de ingresos de la comunidad monacal, así como de los agricultores de la zona. Curiosamente, y por ser utilizados para sustituir a la pimienta, se vendían secos y molidos, y no como los consumimos en la actualidad: verdes y para freír.

Los pimientos de Herbón

Pimientos de Padrón
Fuente: Pixabay/SabineRuhland

La especie concreta de los pimientos de Herbón es la Capsicum Annuun L., derivada de los ecotipos locales de la variedad denominada Padrón, y así ha sido desde aquellos tiempos en los que los monjes y los campesinos gallegos de este territorio comenzaron a comercializarlos sin que se plantaran en otro lugar. Y es que las semillas formaban parte de las dotes y las herencias y jamás se vendían o entregaban a alguien de fuera de la zona de producción.

De tal forma, aunque sean conocidos como pimientos de Padrón de forma general, el nombre de la figura de protección hace referencia al lugar principal en el que empezó todo y se cultivan de forma tradicional. Así, están amparados por la Denominación de Origen Protegida Pemento de Herbón.

D.O.P. Pemento de Herbón

Pimientos de Padrón
Fuente: Pixabay/Historia de los pimientos de padrón

La D.O.P. Pemento de Herbón aglutina la producciones de esta especie de pimiento en los municipios de Pontecesures y Valga, en la provincia de Pontevedra, y Padrón, Dodro y Rois, en la comarca coruñesa de O Sar.

El área de producción de los pimientos de Padrón está delimitada por los cursos del río Sar y el río Ulla, rodeados de sierras y con diversos valles, por lo que todo el conjunto conforma un área con unas condiciones especiales para su cultivo y un particular microclima que contribuye a su excelencia.

Además, los pimientos de Padrón son populares por el dicho que asegura que «unos pican y otros no», ya que contienen compuestos como la capsicina, que resultan picantes al paladar, según la concentración de la planta. Tanto es así que, muchos gallegos, cuando oímos eso de que alguien se ha zampado un plato entero de pimientos de Padrón y ninguno le picó, solemos pensar que entonces no eran pimientos de Padrón.

Cómo diferenciar los pimientos de Padrón

pimientos tipo Padrón
Fuente: Flickr/Andrés Gómez García CC BY 2.0

Para comenzar a distinguir los verdaderos pimientos de Herbón o de Padrón de otros, primero hemos de tener en cuenta que únicamente se comercializan entre los meses de mayo y octubre, así que fuera de ese periodo temporal, no te están vendiendo estos pimientos gallegos. Esto es así porque las cosechas de los invernaderos se empiezan a recoger a principios de mayo, mientras que aquellos que se cultivan al aire libre comienzan a dar fruto a finales de junio. Luego las plantas de pimientos siguen produciendo todo el verano, en mayor o menor medida según la humedad y las temperaturas de esa temporada.

Otro dato a tener en cuenta para distinguirlos es su color y tamaño. Los pimientos de Padrón tienen entre 3,5 y 5,5 centímetros de longitud y un diámetro de entre centímetro y medio y 2 centímetros, con un color verde más claro que oscuro. Y si los compras en el mercado, la bolsa tiene que indicar claramente la D.O.P. Pemento de Herbón, variedade Padrón, así como el sello Galicia Calidade.

Y es que, en ocasiones, en los supermercados se venden bajo el epígrafe de pimientos de Padrón unos pimientitos que no lo son. Ten en cuenta que pueden haber sido cultivados en cualquier otro lugar del país, incluso, en Marruecos, y su sabor no tiene absolutamente nada que ver. Lee bien su etiquetado y fíjate en el lugar de procedencia, logos y sellos de calidad para detectarlos.

Otras variedades de pimientos gallegos

capsicum
Fuente: Wikimedia/TilmanBaumann CC BY-SA 3.0

Hay otras variedades de pimientos gallegos que pueden llevar a confusión a quienes no estén acostumbrados a consumirlos, ya que también pertenecen a la misma especie que los de Padrón, pero su lugar de cultivo y las distintas técnicas y tradiciones para el mismo contribuyen a que sean diferentes. Hay que decir que también son muy sabrosos y te sugerimos probarlos.

Así, los pimientos de Arnoia se cultivan en el municipio de Arnoia y en la parroquia de Meréns, en Cortegada, en la comarca de O Ribeiro (Ourense). Son más grandes que los pimientos de Padrón, ya que miden entre 7,5 cm y 11 cm, y su sabor es dulce. También de la provincia orensana son los pimientos de Oímbra, que se cultivan en la comarca de Verín. Su color es muy claro y miden entre 10 cm y 20 cm. No contienen capsicina. Por último, los pimientos de O Couto se cultivan en los municipios coruñeses de Ferrol, Narón, Valdoviño, Cedeira, Neda, San Sadurniño, Moeche, As Somozas, Mugardos, Ares y Fene. El aspecto es similar a los de Padrón, con la particularidad de que no pican, y su longitud está entre los 4 cm y los 8 cm. El pimiento de O Couto cuenta con sello de Indicación Geográfica Protegida (I.G.P).

Has de tener en cuenta que los pimientos de precio más elevado son los de Padrón, mientras que estas otras variedades suelen ser algo más económicas. Así que, con todos estos datos, y conociendo su historia, vigila bien qué es lo que compras o qué es lo que te sirven cuando pides una tapa de pimientitos. Aunque lo mejor es que hagas una cata de todos ellos y elijas tus predilectos.


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Silvia Pato. Escritora y redactora gallega, colaboradora habitual en diversos medios digitales, autora de ficción, ensayos y guías turísticas. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura y sus gentes para difundir y compartir sus sensaciones y hallazgos, con especial interés en su país y en su tierra natal. Porque todo lugar tiene un rincón hermoso por descubrir que merece la pena ser visitado.

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