Un grupo de arqueólogos en Noruega ha localizado e identificado restos de lo que podría ser un centro de ritual vikingo que permanecía desconocido. Este enclave incluiría un salón de fiestas, una casa de culto y un entierro de barcos.

La zona de Gjellestad es el hogar de Jell Mound, uno de los principales túmulos funerarios de la Edad del Hierro de Escandinavia. Sin embargo, esta nueva investigación propone que esto solo contemplaría la parte superficial y que el sitio también podría recoger un entierro de un barco vikingo, un sitio de culto y un salón de banquetes previamente desconocido.

Centro ritual vikingo descubierto por tecnología GPR. Arqueólogos en Noruega han identificado restos de un centro ritual vikingo previamente desconocido, que incluye un salón de fiestas, una casa de culto y un entierro de barcos. POLITICA INVESTIGACIÓN Y TECNOLOGÍA NIKU

El descubrimiento ha sido publicado en la revista Antiquity y se realizó con un innovador sistema de radar de penetración terrestre (GPR), que permite mapear las características del terreno debajo de la superficie sin necesidad de hacer excavaciones. Los registros históricos ya señalaban que al menos otros tres túmulos funerarios en el sitio fueron demolidos en el siglo XIX. Sin embargo, el GPR ha descubierto que esos eran solamente la punta del iceberg y que debieron existir al menos hasta 13 túmulos funerarios en Gjellestad, algunos de más de 30 metros de ancho.


Uno de ellos presenta una anomalía en los datos de GPR y probablemente se trata de un barco enterrado, que habitualmente estaban reservados para vikingos con un cierto poder en su comunidad. Además, también se ha localizado una posible granja, un edificio grande que podría ser un salón de fiestas y otro salón que no parecía estar destinado a ser habitado y quizás podría ser una casa de culto o una edificación religiosa.

«El sitio parece haber pertenecido al escalón más alto de la élite de la Edad del Hierro del área, y habría sido un punto focal para el ejercicio del control político y social de la región», afirmó en un comunicado Lars Gustavsen, autor principal de la investigación, del Instituto Noruego de Investigación del Patrimonio Cultural.

El funeral vikingo de Ígor de Kiev, pintado por Heinrich Semiradzki (1845-1902)

Esta amplia variedad de estructuras y entierros indican que el sitio tuvo una larga historia de uso. Si bien el Jell Mound podría datar del siglo V d.C., el entierro del barco apunta a una tradición vikinga que se hizo común varios siglos después. «Sugerimos que el sitio tiene sus orígenes en un cementerio de montículos ordinario, que luego se transformó en un cementerio de alto estatus representado por monumentales túmulos, edificios de salones y un entierro de barcos», escribieron los investigadores.

De esta forma, este sitio podría abarcar una etapa importante de la historia de Escandinavia, que transcurriría desde la agitación política que siguió al colapso del Imperio Romano Occidental hasta el surgimiento de los vikingos. «Es un trampolín para una mayor investigación sobre el desarrollo y el carácter de las estructuras sociales, políticas, religiosas y económicas en este período tumultuoso», señaló Gustavsen.

Por el momento, solamente se han realizado excavaciones de prueba y se está trabajando ya en la extracción completa del entierro del barco. Será la primera vez que se excava un entierro de un barco vikingo en el último siglo, lo que permite realizarlo con técnicas científicas modernas.

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