Junio de 2019. Uno de los edificios más singulares de Chamberí abre sus puertas tras permanecer cerrado al público durante un siglo. Es el frontón Beti Jai, un edificio monumental que, originalmente, fue construido para albergar partidos de pelota. Pero en poco más de 20 años cierra como espacio deportivo iniciando una azarosa trayectoria: ha sido taller de coches, comisaría, cárcel y espacio okupado.

Tras una premiada restauración por parte del Ayuntamiento, el frontón Beti Jai abrirá sus puertas al público a través de visitas guiadas tras el ensayo del año pasado. La Capilla Sixtina de la pelota vasca volverá a lucir en todo su esplendor.

Frontón Beti Jai
Beti Jai prepara su reapertura al público

Pero Beti Jai —que significa ‘siempre fiesta’ en euskera— aún tendrá que esperar para que la fiesta sea completa. Sucesivas batallas judiciales tienen todavía en vilo el futuro del edificio cuyo uso sigue debatiéndose. Mientras los agentes implicados logran llegar a un acuerdo para dar una función definitiva a este singular espacio de Madrid, el 2 de abril se iniciarán las visitas guiadas para que el público, después de más de 100 años, pueda disfrutar de uno de los edificios más sorprendente de la capital.


Un templo de la pelota vasca en el centro de Madrid

A finales del XIX, la popularidad del juego de pelota en la capital alcanza su cénit. Los frontones abundan por la ciudad —se llegaron a construir una veintena— pero ninguno como el que se prepara en el barrio de Almagro. Es el año 1893 y la Sociedad Arana, Unibaso y Cía. pide al Ayuntamiento de Madrid licencia para edificar un espacio destinado a “frontón reglamentario para el juego de pelota moderno, con un ancho de cancha de 11 m y una longitud de 67 m”.

El encargado del diseño es Joaquín de Rucoba que ya tenía en su haber el Ayuntamiento de Bilbao y diversos edificios en Málaga. Los promotores quieren construir el frontón más grande de Madrid y no reparan en gastos. Piden al arquitecto que tenga como referencia el —hoy desaparecido— frontón Beti Jai de San Sebastián. Se erige una fachada de tres pisos que da a la calle de Marqués de Riscal cuyo espacio interno es destinado a vestíbulo, despachos y taquilla, mientras que los tres pisos del pabellón posterior se crean dos cajas de escalera y áreas de servicio.

La joya de la corona se halla entre ambos pabellones: un graderío de estilo neomudéjar en el que sobresale el trabajo de hierro forjado de las galerías. Sus vigas curvadas garantizaban la visibilidad desde cualquier punto del graderío. No cabe duda de que el aspecto en su apertura debió impactar a las casi 4.000 personas que podía albergar el nuevo frontón Beti Jai inaugurado en 1894.

Frontón Beti Jai
Un partido de pelota en Beti Jai a principios del XX.

De fábrica de Harley-Davidson a espacio okupado

La afición por el juego de pelota —y por las apuestas asociadas a él— provocó que la capital de España viviese dos décadas de pasión por este deporte. Pero en 1918, la propiedad del frontón cambia de manos debido unos asuntos judiciales tal y como explicaban en un artículo de la Revista Dígame de los años 60: la firma bilbaína propietaria del edificio lo vende por 60.000 pesetas a una familia de empresarios que comienza a alquilar el espacio a diferentes entidades.

La firma fabricante de vehículos Studebaker es la primera en dar otra función a Beti Jai y solicita diversas obras para cambiar la estructura del espacio, entre ellas la construcción de 21 cabinas para automóviles. Es el principio del fin del frontón Beti Jai como espacio deportivo.

Poco después de que Studebaker deje el frontón llega la mítica firma de motos Harley-Davidson que instala sus talleres en Beti Jai. La firma norteamericana, no obstante, tampoco dura mucho en Chamberí pasando el frontón a usarse como garaje. Con el estallido de la Guerra Civil, Beti Jai se convierte en comisaría primero y en cárcel después. Posteriormente otra firma de automóviles se hace con el control del lugar. Citroën es la última empresa de renombre que se asocia a Beti Jai.

Frontón Beti Jai
La decadencia del Beti Jai

Restauración y reapertura de Beti Jai

Los años pasan y la decadencia del frontón más grande de Madrid se agudiza hasta el punto de que la mayoría de los vecinos de la zona desconocen su uso original. En 1978 el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid es el primero en reivindicar la recuperación del frontón Beti Jai: “Cualquiera que presencia y viva el contenido espacial del frontón Beti Jai, llegará a la conclusión de que se está sacrificando un conjunto arquitectónico que podría dar cabida a toda una serie de usos eminentemente ciudadanos (…) Reivindicamos que las galerías del Beti Jai se abran a la colectividad, que su cancha sea el escenario de manifestaciones culturales que no encuentran sitio en nuestros centros urbanos”.

Comienza así un lento proceso de toma de conciencia sobre la necesidad de restaurar y proteger Beti Jai en el que, no obstante, se enfrentan diversos actores que chocan en sus propuestas. Finalmente en 2015, mientras el frontón es okupado, el Ayuntamiento inicia un proceso de expropiación pagando 7 millones de euros a los últimos propietarios del edificio (a los que se sumaron 23 más tras una sentencia del Tribunal Supremo en 2016) . Paralelamente es declarado Bien de Interés Cultural lo que obliga a su protección.

Frontón Beti Jai
Primera apertura al público del Beti Jai después de 100 años

Casi 5 millones de euros de inversión y varios años de trabajos de restauración que tuvieron como objetivo recuperar buena parte del aspecto original del frontón que se encontraba en un avanzado proceso de degradación. La firma Ferrovial Agromán fue la concesionaria de los trabajos, los cuales fueron reconocidos en los Premios 2019 Caminos Madrid que entrega el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos como Mejor Obra Municipal.

¿Y ahora qué? Tras la apertura por un día el año pasado, el Ayuntamiento iniciará las visitas guiadas a partir de abril que requerirá inscripción previa además de haber habilitado una web en la que se puede hacer una visita virtual del espacio.

Frontón Beti Jai
Proyecto ganador para la rehabilitación de Beti Jai, actualmente suspendido por el TSJM

Pero las batallas judiciales y el debate sobre el uso definitivo del frontón continúa. A finales del año pasado el TSJM comunicaba la anulación del Plan Especial del Ayuntamiento para el frontón Beti Jai de Madrid que tenía como objetivo, entre otros proyectos, poner una cubierta retráctil al frontón. Mientras la plataforma Salvemos el Beti Jai —formada en 2008— celebra la resolución, la firma ganadora del concurso de reforma ha interpuesto un recuerdo contencioso administrativo para continuar la obra.

Aunque no se descarta la celebración de partidos de pelota a corto plazo, todavía es pronto para certificar el futuro del edificio. De cualquier manera, su recuperación es un hecho tras muchos años de restauración. La Capilla Sixtina de la pelota vuelve a lucir en Madrid en todo su esplendor.

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