A veces viajamos a sitios lejanos y desconocemos que están impregnados de obras o historias de paisanos nuestros. Puede que nos llame la atención algún que otro nombre que siempre se menciona en la publicidad o que nos comentan en las agencias de viajes, pero hay muchos otros que nos sorprenden de tal manera que terminamos preguntándonos cómo es posible que no los conociéramos antes.

Hoy vamos a descubrir una de las ciudades más emblemáticas de Estados Unidos a través de las obras más destacadas de un arquitecto valenciano que conquistó Nueva York, y terminó llenando el país con más de mil edificios con sus estructuras, diseños y cúpulas. Y no, no es Calatrava.

City Hall Station

City Hall Station
Fuente: Flickr/Rhododendrites CC BY-SA 4.0

La famosa estación de metro de Nueva York fue obra de un arquitecto valenciano: Rafael Guastavino Moreno (1842-1908), quien acabó su carrera en Barcelona, y diseñó proyectos como el de la Fábrica Textil Batlló, entre otros. Pero cuando este arquitecto con espíritu aventurero cumplió 40 años, emigró a Estados Unidos con uno de sus hijos en busca de fama y fortuna. Allí, abrió su propia fábrica de ladrillos en Massachussetts y construyó la Biblioteca Pública de Boston en 1889, con la que le llegó el reconocimiento en el país. Ese mismo año, abrió sus oficinas Guastavino Fireproof Construction Company en Boston y en Nueva York, y en esta última ciudad comenzó a dejar una huella imborrable.


Ejemplo de ello es City Hall Loop, la espectacular estación de metro de Nueva York diseñada por Guastavino e inaugurada en el año 1904. Se trata de la terminal de la primera línea de metro de la ciudad, localizada junto al ayuntamiento. Su estilo arquitectónico es único, con azulejos, cristaleras de colores, grandes candelabros y una característica iluminación. La estación se diseñó con esa atractiva estética a principios de siglo para atraer a los neoyorquinos a los que no les terminaba de convencer esta nueva forma de transporte subterráneo. Su belleza es tal que algunos la denominan «la Mona Lisa de las estaciones de metro». City Hall dejó de utilizarse en 1945, cuando se convirtió en una estación fantasma.

Grand Central Terminal

Grand Central de Nueva York
Fuente: Pixabay/Pexels

Pero la estación de metro no fue la única en la que intervino Guastavino. Y es que también se encargó de una de las estaciones de tren más bellas del país: la Grand Central Terminal (89 E 42nd St, Nueva York, NY 10017, Estados Unidos). Las obras fueron subvencionadas por los Vanderbilt y todavía es una de las estaciones de trenes más grande del mundo.

En la fachada destaca la escultura La gloria del comercio, que representa a Hércules, Mercurio y Minerva, y ya en su interior el imponente vestíbulo principal. La impronta de Guastavino es innegable cuando se asciende la vista y se contempla el techo aguamarina con las constelaciones del zodíaco como decoración. Situado en la estación, y diseñado asimismo por él, se localiza el espacio del Grand Central Oyster Bar & Restaurant.

El lugar más emblemático con techos y bóvedas de Gustavino perteneciente a la estación Grand Central cuenta con una acústica increíble, que se ha hecho famosa con el nombre de «la galería de los susurros» (The whispering gallery). Y es que si te colocas en cualquiera de sus cuatro esquinas y hablas entre susurrros, el sonido se transporta en diagonal hasta la otra.

Ellis Island

Ellis Island
Fuente: Pixabay/1778011

El Great Hall, también denominado Registry Room, ubicado en el edificio de la isla de Ellis (Ellis Island), a la que llegaban los inmigrantes para entrar en los Estados Unidos, también fue obra de la compañía de Guastavino. Se le encargó reconstruir la entrada y las bóvedas el edificio ya existente, que fueron añadidas en 1918. El lugar recibía a diario a más de 5000 personas provenientes de todas las partes del mundo, que probablemente desconocían que debían registrarse en la gran estancia abovedada obra de otro extranjero que, como ellos, también había emigrado a la búsqueda del sueño americano.

Puente de Queensboro

Queensboro Bridge
Fuente: Wikimedia/Simsala111 CC0 1.0

Entre 1908 y 1909, Guastavino y su hijo se encargaron de construir la gran bóveda que se localiza bajo el puente de Queensboro (Queensboro Bridge). Se trataba de un espacio en el que tradicionalmente se instalaba un mercado. No obstante, dejó de alojarlo durante la Gran Depresión, aunque posteriormente abrieron distintos negocios en él. En la actualidad, constituye un lugar para la celebración de eventos denominado Guastavino’s.

Arquitectura religiosa en Nueva York

Iglesia de San Juan el Divino
Fuente: Flickr/Kevin Jarrett CC BY 2.0

La gótica catedral de San Juan El Divino (Cathedral Church of Saint John the Divine, 1047 Amsterdam Ave, New York, NY 10025), que todavía está sin finalizar, cuenta con la nave, la cúpula y las bóvedas de Guastavino, un trabajo por el que cobró una pequeña suma, pero que quiso realizar como un reto personal alrededor del año 1908. Esta es la catedral anglicana de mayor tamaño del mundo. En su interior llama la atención el rosetón de miles de piezas, el más grande del país. Subiendo las escaleras de caracol es posible asomarse al mirador de la catedral de San Juan, a 70 metros de altura.

Tres años después, fue el turno de la iglesia católica de la Santísima Trinidad (Holy Trinity Roman Catholic Church, 213 West 82nd Street, Manhattan, New York) y, entre 1916 y 1917, la compañía de Guastavino dejó su impronta en la iglesia de San Bartolomé (St. Bartholomew’s Church, 325 Park Ave, New York, NY 10022). Además, intervino en 1916 en la que es una de las sinagogas más bonitas del mundo: el templo Emanu-El (1 E 65th St, New York, NY 10065).

Cuando Guastavino falleció en 1908, en Ashville (Carolina del Norte), con 53 años, había creado o intervenido con sus diseños y estructuras en 360 edificios de la ciudad de Nueva York, además de centenares de ellos por el resto del país. En el momento de su fallecimiento, en la esquela del New York Times lo denominaron «el arquitecto de Nueva York». Su hijo, Rafael Guastavino Expósito, continuó con el trabajo y el legado de su padre.

1 Comentario

  1. El articulo es interesante, pero debería de comprobar las fechas ya que Guastavino murio en 1908, por lo que no puedo intervenir en 1909 en la construcción de la gran bóveda que se localiza bajo el puente de Queensboro, en 1916 en la que es una de las sinagogas más bonitas del mundo: el templo Emanu-El, o en el año 1917 reconstruir la entrada y las bóvedas del Great Hall, también denominado Registry Room, ubicado en el edificio de la isla de Ellis ya existente, que terminó, sgún escribe, en 1918, es decir, 10 años despues de su muerte.
    Realmente curioso

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