Hay un lugar en la Bretaña francesa que resulta tan bello como idílico y fascinante para soñadores, lectores, historiadores y aventureros. Nos referimos a un bosque poblado por las leyendas del rey Arturo y sus caballeros, en el que te esperan los ecos del mago Merlín y el hada Viviana, con castillos, fuentes y rincones en los que la historia y los mitos se funden.

Descubre con nosotros el mágico bosque de Brocelianda, también conocido como bosque de Paimpont, y déjate seducir por uno de los sitios más especiales de Francia, catalogado como Zona Natural de Interés Ecológico, Florístico y Faunístico, y en el que habitan los ciervos, los corzos y las ardillas, además de hermosas aves.

Castillo de Comper

Castillo de Comper
Fuente: Wikimedia/Centre de l’Imaginaire Arthurien CC BY-SA 3.0

Antes de adentrarse en el bosque de Brocelianda o Brocéliande, en el departamento de Ille y Vilaine, una buena opción es visitar el castillo de Comper, que alberga en la actualidad el Centro del Imaginario Artúrico. En esta construcción medieval, ubicada a unos tres kilómetros del pueblo de Concoret, podrás descubrir todo lo que rodea a las leyendas en torno a la figura del rey Arturo, con las creaciones artísticas que han inspirado a lo largo de los siglos. Además, en él se organizan diversas actividades culturales y eventos durante todo el año.


A su lado se extiende el lago de Comper, en el que se dice que se encuentra el Palacio de Cristal que Merlín construyó para el hada Viviana.

Las fuentes de Brocelianda

Fuente de Barenton
Fuente: Wikimedia/Raphodon CC BY-SA 2.0

Hay dos fuentes míticas que descubrir en el interior del bosque. La primera de ellas es la fuente de Barenton, en la que el mago Merlín se encontró con Viviana por primera vez, el hada que también puedes conocer como Vivian o Viviane. Dice la tradición que sus aguas son mágicas, que tienen propiedades curativas y que ayudan a que las mujeres encuentren marido. Hallarás la fuente de Barenton en las proximidades del bello pueblo de Folle Pensée y en las obras literarias de Robert Wace y de Chrètien de Troyes.

La otra fuente emblemática en este mágico bosque es la fuente de la Juventud, rodeada de numerosas piedras. Se cree que aquí los antiguos druídas registraban el nacimiento de los niños.

El Valle sin Retorno en Brocelianda

Brocelianda
Fuente: Wikimedia/Gud xxl~commonswiki CC BY-SA 3.0

Uno de los valles del bosque es el Valle sin Retorno (Val-sans-retour), conocido como el Valle Peligroso o Valle de los Amantes, cerca del pueblo de Tréhorenteuc. A la entrada del valle encontrarás el Espejo de las hadas, una laguna en la que se cuenta que viven siete hadas que son hermanas. En la zona más alta hallarás la roca conocida como el asiento de Merlín y, en lo más profundo, el Árbol de Oro (Arbre d’Or), obra del artista François Davin. Este árbol dorado, símbolo del renacimiento, fue colocado después de que ardieran 400 hectáreas de bosque en el año 1990.

Todos estos eran los dominios del hada Morgana. La leyenda dice que en este lugar la trambién conocida como Morgan le Fay se encontraba con el caballero Guiomar, del que estaba enamorada, pero que cuando lo descubrió con otra, los petrificó. Las dos piedras son denominadas la roca de los Falsos Amantes. Pero además, Morgana embrujó todo el valle para que los que pasaran por allí se desorientaran y quedaran prisioneros en él. Fue el caballero Lanzarote (Lancelot) quien rompió tal maleficio y los liberó.

Para recorrer el Valle sin Retorno puedes avanzar por el hermoso paseo de las Landas de Gurwant, con unos 11 kilómetros de longitud. Por el que llegarás a monumentos megalíticos como «la casa de Viviana» o Tumba de los Druídas y la Tumba del Gigante (Tombeau du Géant).

Castillo de Trécesson

Castillo de Trecesson
Fuente: Pixabay/Alan

Otro de los castillos que puedes contemplar en Brocelianda, aunque no visitar su interior, es el castillo de Trécesson, que se levantó entre los siglos XIV y XV. Se encuentra a unos 5 kilómetros del asiento de Merlín, en uno de los extremos del bosque. Son varias las leyendas que rodean a esta bella fortaleza medieval rodeada por un lago. La más famosa de todas ellas es la que cuenta la historia de la Dama Blanca, cuyo espíritu dicen que vaga por el castillo las noches de luna llena.

La tumba de Merlín en Brocelianda

Tumba de Merlín
Fuente: Wikimedia/Édouard Hue CC BY-SA 3.0

Dice la leyenda que el hada Viviana encerró al mago Merlín por toda la eternidad, pero desde el siglo XIX se considera que la tumba de Merlín está en el bosque de Paimpont. Al margen de la leyenda, y antes de que fuera destruido de forma parcial en tal centuria, en realidad se trataba de otro monumento megalítico en este espacio natural, formado por una galería que alcanzaba los 12 metros de longitud.

También en las proximidades del asiento de Merlín, a menos de 3 kilómetros, se localiza el Jardín de los Monjes. Se trata de otro sitio arqueológico que fue excavado entre los años 1983 y 1984. El monumento prehistórico mide 27 metros de longitud en su lado norte y 23 metros en el sur, y fue levantado con piedras extraídas del valle de Tréhorenteuc.

En los lindes del bosque también puedes visitar los 42 menhires de Monteneuf.

Abadía de Paimpont

Abadía de Paimpont
Fuente: Flickr/Brieuc DANIEL CC BY-SA 2.0

En el corazón de Brocelianda se localiza una hermosa abadía del siglo XIII. La abadía de Paimpont puede visitarse por completo, por lo que es posible admirar sus tallas, retablos y estructuras de castaño y de roble. En su interior alberga el relicario de san Judicael, bellas vidrieras y un impresionante altar mayor.

Cerca del pueblo de Guer, también puedes visitar el Priorato de Saint Etienne, y tampoco te pierdas la iglesia de Santa Onnenne, conocida como la iglesia del Santo Grial, en el pueblo de Tréhorenteuc.

Forges de Paimpont

Forjas de Paimpont
Fuente: Wikimedia/Raphodon CC BY-SA 2.0

Por último, hay un sitio del patrimonio industrial francés que se encuentra en Paimpont y que tampoco puedes perderte. Nos referimos a las Forges de Paimpont, de las que se conservan los altos hornos, la cantina, la vivienda del capataz, las casas de los trabajadores, los talleres, el embalse y la capilla.


El lugar se encuentra completamente restaurado, por lo que puedes conocer su historia desde el momento de su fundación, que se remonta a mediados del siglo XVII, aunque fueron modernizadas durante el siglo XIX.

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