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Una imagen vale más que mil palabras. Este viejo dicho recoge a la perfección la esencia de Instagram, que, efectivamente, se basa en el poder de los elementos visuales para provocar millones de respuestas y, por supuesto, entretenernos en nuestros ratos ociosos. Sin embargo, el ahínco de muchos viajeros por ganar más seguidores o ‘likes’ y presumir de ‘feed’ de Instagram les lleva a subir fotos de destinos que no se corresponden con la realidad, ya sea porque los han inmortalizado en momentos puntuales o les han añadido un sinfín de filtros, alterando sus proporciones y colores y, por lo tanto, presentándolos al mundo con unas características distintas a las que en realidad tienen.

Así que no son lugares reales, sino desvirtuados, que únicamente existen gracias a la magia de Instagram y sus herramientas. He aquí una selección de destinos que no son lo que parecen, sino el resultado del ilusionismo de dicha red social.

3Montaña de los Siete Colores, Perú

Fuente: Wikipedia.

Cuando vemos una imagen de esta montaña peruana, también conocida como Vinicunca, enseguida caemos rendidos ante la hipnotizante paleta de colores que luce. Es cierto que muestra tonalidades inusitadas debido a la mezcolanza de minerales que habitan en su composición, pero no tan oníricas e intensas como las que muestran las fotos.

Además, hay que tener en cuenta en días nublados no se aprecian y que, para llegar a ella, hay que realizar un ruta de trekking no apta para todos, en tanto que se encuentra a una altitud que oscila entre los 4.100 y los 5.200 metros sobre el nivel del mar.

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