Aunque el vino como producto final que podemos adquirir desde supermercados o en las mejores tiendas especializadas, ya tiene un atractivo único, éste se duplica cuando podemos acercarnos hasta el origen de esta bebida clásica, un gusto adquirido cada vez por más turistas.

El caso es que son numerosas las bodegas que permiten al público acercarse integrados en paquetes turísticos para profundizar en el conocimiento -y reconocimiento- de la labor que realizan en ella los especialistas enólogos y cada uno de los participantes de este proceso tan particular.

Bodega Matarromera, paraíso para el amante del vino

Bodega Matarromera

En pleno corazón de la Ribera del Duero, la Bodega Matarromera es uno de los ejemplos acabados de esta tradición que mencionamos. Se trata de un espacio que ha permanecido abierto a los curiosos desde sus primeros días, cuando el enoturismo no había despegado aún como industria.


En búsqueda del sutil equilibrio entre la producción de un vino de primera calidad y el recibimiento de todo aquel que quisiera conocer los secretos de sus variedades, la Bodega Matarromera se dispone ahora a dar comienzo a un ciclo de nuevas experiencias para viajeros y vecinos.

Con el objetivo de que absolutamente nadie se pierda conocer cómo funciona una bodega madre de vinos Premium, con sus procesos automatizados y que se orientan hacia la sostenibilidad, los encargados del proyecto ofrecen distintas alternativas para descubrir la “Esencia Matarromera”.

Campos de cultivo en Bodega Matarromera

Estos espacios, como no los hay en ninguna otra parte de España, dan lugar a un conjunto de sensaciones únicas centradas en la generación y cata de los vinos de la Bodega Matarromera, haciendo hincapié en algunos aspectos fundamentales que revisaremos a continuación.

Diseño e interiorismo

Este paseo experimental por la Bodega Matarromera no prescinde de ningún detalle. A fin de facilitar una actividad integral, que estimule todos los sentidos, cada pequeño rincón deja claro cuáles son los valores y la identidad que, desde siempre, han distinguido esta empresa.

Resaltando materiales propios de la misma Ribera del Duero, como la piedra y el ladrillo, surgen lentamente otros que, casi de manera innata, asociamos al vino y sus universos. Nos referimos al acero galvanizado y al roble, incluso al hormigón. Sin ellos, la sola idea de una botella de tinto o blanco en la mesa resultaría ridícula. En la apreciación de cada componente está la clave.

A partir de este concepto original, cada una de las habitaciones que forman parte de estos recorridos nos “habla”, nos “cuenta”, todo lo que el vino de la Bodega Matarromera tiene para decir.

Los caminos de luz que conducen pacíficamente hasta el bellísimo jardín varietal, mientras escuchamos la palabra de los expertos enólogos, conforman el ambiente necesario para el deleite de los cada vez más fanáticos que tiene esta bebida alcohólica.

Lugares como la “Plaza de la Balconada” con sus pequeñas “escolleras” nos dejan contemplar esa especie de mar de viñedos que brota frente a los ojos. Y los monolitos, como testigos de la nueva estrechez entre el hombre y la naturaleza, concluyen una postal inolvidable.

Origen y Legado, preceptos esenciales

Barrica con sello de Campos de cultivo en Bodega Matarromera

Pocas bodegas pueden jactarse de la nobleza de su origen y la continuidad de ese legado como Matarromera. Allá por 1995, cuando Carlos Moro decidió jugársela por las condiciones del suelo de la zona, la primera añada de su producción mereció la calificación de “El Mejor Vino del Mundo” en un concurso realizado por la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) y la Unión Internacional de Enólogos (UIOE). Desde ese día, la búsqueda de la excelencia ha sido su causa.

Pero, además, la historia de Matarromera es la historia del propio Moro, quien nació y se crió en estas tierras, las mismas donde adquirió los conocimientos que le dieron vida a sus famosos vinos. La encomiable pasión que desde muy pequeño mostró por la libertad y lo natural, y que con sapiencia ha transmitido a sus seguidores, son el sello distintivo de sus productos.

Experiencias, precios y horarios

Acceso a una de las experiencias enologicas

Si quieres participar en alguna de las experiencias de la Bodega Matarromera, como las Origen y Legado, puedes reservar tu participación en ella a través de la página web oficial de la compañía. Allí encontrarás toda la información importante.

Por nuestra parte, podemos decirte que es mejor realizar las reservas con antelación para evitar quedarse sin plaza, mientras que las visitas se pueden llevar a cabo todos los días de la semana. De días lunes a sábados entre las 10 y las 19 horas, y los días domingo de las 10 a las 15 horas.

Es decir, puedes aprovechar una escapada en el día o una estancia en la Ribera del Duero de todo el fin de semana, para desplazarte hasta las instalaciones de la Bodega Matarromera y formar parte de esta experiencia sin igual. Cuando salgas, verás el vino con otros ojos.


Experiencia ORIGEN MATARROMERA

Esta visita nos lleva a conocer la Sala del Legado, la Bodega -con su sala de depósitos, botellero, sala de elaboración y embotellado-, y el parque de barricas semienterrado.

Incluye catas de estas variedades: Matarromera Verdejo Fermentado en Barrica D.O. Rueda, Matarromera Crianza D.O. Ribera del Duero y Matarromera Reserva D.O. Ribera del Duero.

Su duración aproximada es de una hora, y el aforo máximo es de 10 personas.

Experiencia LEGADO MATARROMERA

Viñedos de Matarromera

Esta visita contempla un paseo por el viñedo, como así también cada uno de los otros sitios que aparecen en el itinerario de la experiencia ORIGEN. Por tanto, el viñedo distingue una de la otra.

En este caso, la cata de vinos se lleva a cabo en el balcón de la Ribera en lugar de la sala dedicada al enoturismo. Se brindan muestras de los Matarromera Verdejo Fermentado en Barrica D.O. Rueda, Matarromera Prestigio D.O. Ribera del Duero y Matarromera Gran Reserva D.O. Ribera del Duero.

Su duración, al agregar el trayecto por el viñedo, es de una hora y media.

Medidas contra el Covid-19

Por último, seguramente te interesará saber si en la Bodega Matarromera se han tomado las necesarias medidas acerca del Covid-19. La respuesta es que sí, por supuesto.

Se han determinado diferentes protocolos para el uso del parking y el acceso a la bodega, como así también otros de higiene durante la visita. Asimismo, se produce la desinfección tanto del calzado como de las manos, se suministran mascarillas a los visitantes, y se controlan distancias de más de un metro entre personas que no pertenezcan al mismo grupo.

A la hora de la degustación, es obligatorio el uso de material individuales y desechables, siendo servido el vino, sin otra alternativa, por el personal de la bodega con los guantes correspondientes.

De igual modo, toda la información de la tienda se ofrece en soportes digitales, mientras que se agradecerán los pagos con tarjetas, debidamente desinfectadas. En resumen, que la Bodega Matarromera tiene todo lo que uno espera de estas excursiones tan sensoriales. Unas de las que, puedes creernos, querrás repetir cuanto antes.

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