España va camino de sumar 600 centros comerciales en toda su geografía, un número que ha ido creciendo en los últimos años a pesar de las diferentes crisis. Y es que las catedrales de consumo se han convertido en habituales tanto en el paisaje urbano como en el extrarradio de las ciudades.  

Si bien el origen de estos centros puede retrotraerse a los antiguos mercados de abastos, el precedente más directo se halla en las galerías comerciales, largos pasajes de cubiertas acristaladas y profusamente decorados que surgieron en la segunda mitad del XIX: espacios lujosos y elitistas que, al contrario que nuestros democráticos centros comerciales, se enfocaban a una minoría adinerada. 

En plena eclosión de estilos arquitectónicos revivalistas, surgen galerías modernistas como la de Vittorio Emanuele II en Milán o las Galeries Royales Saint-Hubert de Bruselas, tendencia que no tardará en llegar a nuestro país. A continuación, seleccionamos 4 galerías modernistas que todavía puedes visitar en España.  

2Pasaje Gutiérrez (Valladolid) 

Pasaje Gutiérrez en Valladolid
Pasaje Gutiérrez en Valladolid

De acuerdo que no es el nombre más glamuroso para una galería comercial, pero este pasaje lleva el nombre de su promotor, el empresario de origen cántabro Eusebio Gutiérrez que había amasado una buena fortuna en la construcción y en la producción industrial de harina.  

La idea de Gutiérrez era crear una elegante zona comercial para la burguesía vallisoletana en la que pudieran adquirir productos de alta gama llegados de Europa, pero, al parecer, el proyecto no funcionó del todo bien a pesar de su elegante y refinada arquitectura.  

Trazada por Jerónimo Ortiz Urbina, arquitecto muy vinculado al Valladolid de finales del XIX, esta galería se ubica entre las calles Fray Luis de León y Castelar comunicando las zonas de la Catedral con la Plaza Mayor tal y como era la intención de Eusebio Gutiérrez. 

A pesar de que se ha vinculado al Pasaje Gutiérrez con modelos belgas e italianos, los últimos estudios sobre esta construcción encuentran su inspiración en las Galerías Colbert de París tal y como sucede en el mencionado Pasaje del Ciclón. De hecho, la primera cubierta del Pasaje Gutiérrez era similar a la galería zaragozana, siendo sustituida después por una cubierta acristalada. 

A nivel decorativo, el Pasaje Gutiérrez destaca por el delicado trabajo de rejería, la curiosa escultura de dos niños que sostienen un reloj, la escultura de Mercurio que preside el pasaje y que sigue el modelo de la obra renacentista de Juan de Bolonia y las pinturas del techo obra de Salvador Seijas, además de la rica ornamentación de estucos y motivos vegetales de paredes y techos. 

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